المختصر المفيد للمؤذن والإمام والخطيب وأحكام المساجد

المختصر المفيد للمؤذن والإمام والخطيب وأحكام المساجد

كتاب "المختصر المفيد للمؤذن والإمام والخطيب وأحكام المساجد" يتناول مسؤوليات المؤذن والإمام والخطيب وأحكام الأذان والإقامة وصلاة الجمعة وأحكام المساجد. يوضح الكتاب تعريف الأذان والإقامة وحكمهما وفضلهما، كما يبين الصفات المطلوبة في المؤذن والشروط اللازمة لصحة الأذان والإقامة. بالإضافة إلى ذلك يستعرض الكتاب أحكام الإمامة، ومشروعيتها وفضلها، وشروط وصفات الإمام، مع التركيز على أهمية العلم والخلق في من يتولى هذه الوظيفة الشرعية.

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Prepared by: La Comisión científica de la Asociación para el Servicio del Contenido Islámico en Diferentes Idiomas
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Al-Mujtasar Al-Mufīd lil-Mu'adhdhin wal-Imām wal-Jatīb Wa Ahkām Al-Masāyid (Resumen útil para el muecín, el imam y el jatib, y sobre las normas de las mezquitas)

La Comisión científica de la Asociación para el Servicio del Contenido Islámico en Diferentes Idiomas

Alabado sea Al-lah, Lo alabamos, buscamos Su ayuda y pedimos Su perdón. Nos refugiamos en Al-lah del mal que hay en nuestras almas y de nuestras malas acciones. A quien Al-lah guía, nadie puede desviarlo, pero a quien Al-lah extravía, nadie puede guiarlo. Doy testimonio de que no hay dios digno de adoración excepto Al-lah y que Muhámmad es Su siervo y Mensajero. Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, su familia, sus compañeros y aquellos que los siguieron correctamente.

Dada la constante necesidad de las personas por aquello que los ayuda a ser mejores, la Sharia trajo enseñanzas que cumplen este propósito. Esto incluye asuntos relacionados con el Adhān, el Iqāmah, el liderazgo de las personas en la oración, los sermones del viernes y las normativas relativas a las mezquitas. Por lo tanto, las responsabilidades del muecín, el imán y el orador del sermón del viernes de la mezquita son significativas. A la luz de esto, nos propusimos preparar un libro titulado “Un Resumen Beneficioso para el Muecín, el Imám, el Jatib, así como normativas relacionadas con las Mezquitas” y traducirlo a varios idiomas.

Capítulo Uno: Normativas relacionadas con el Adhān y el Iqāmah

El Adhān es un emblema del Islam y los musulmanes, ya que se proclama cinco veces al día. Los eruditos han dedicado gran atención al Adhān en sus libros, explicando sus sunnas, sus normativas, sus actos recomendados y sus invalidantes. Esto ilustra la importancia y el honor de este acto de adoración ([1]). [1] Véase: Fat'h Al Mun'im Sharh Sahih Muslim: (2/460).

Primer Tema: Definición de Adhān e Iqāmah

El Adhān en la Sharia: Es el anuncio del comienzo del tiempo de la oración, utilizando una formula específica prescrita por la Sharia ([2]). () Véase: Al-Mughni por Ibn Qudāmah 1/292, Mujtār As-Sihāh: p.16-Capítulo alif dhāl nūn, y Al-Adhān wa Al-Iqamāh por Al-Qahtāni: p.5.

El Iqamah en la Sharia: Es el anuncio para que las personas se pongan de pie para realizar la oración, utilizando una formula específica y prescrita ([3]). () Véase: Kashshāf Al-Qinā' 1/230.

Segundo Tema: Veredicto del Adhān y el Iqāmah

El Adhān y el Iqāmah están prescritos por el Corán, la Sunnah y el consenso de los musulmanes:

En cuanto al Corán, Al-lah el Altísimo dice: {Cuando ustedes convocan a la oración, ellos se burlan y la toman a broma, porque son gente que no razona} [Coran, 5: 58]

En cuanto a la Sunnah, hay numerosos hadices que indican su prescripción según la Sharia. Por ejemplo:

Ibn 'Umar, que Al-lah esté complacido con ambos, relató: “Cuando los musulmanes llegaron a Medina, solían reunirse para la oración y estimaban la hora para realizarla. En aquellos días, la práctica del Adhān para las oraciones aún no se había introducido. Una vez discutieron este problema con respecto al llamado a la oración; algunas personas sugirieron el uso de una campana como los cristianos, otros propusieron una trompeta como el cuerno usado por los judíos, pero 'Umar dijo: “Sugiero que envíes a un hombre a llamar a la oración”, a lo que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Oh Bilāl, levántate y llama a la oración”.” Recopilado por Al-Bujāri: 604, y Muslim: 377.

En cuanto al consenso, la nación musulmana ha acordado unánimemente que hacer el Adhān y el Iqāmah para las cinco oraciones obligatorias está prescrito según la Sharia:

El Imam Ibn Qudāmah Al-Maqdisi dijo: “La nación musulmana ha acordado unánimemente que está prescrito llamar con el Adhān para las cinco oraciones obligatorias”. ([5]) Al-Mughni 1/293.

El Adhān y el Iqāmah son obligaciones comunitarias para los hombres, tanto en residencia como en viaje, llamados exclusivamente para las cinco oraciones obligatorias. Esto se basa en el hadiz narrado por Mālik ibn Al-Huwairiz, donde el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les dijo: “Cuando llegue la hora de la oración, que uno de ustedes haga el adhan, y que el mayor de ustedes dirija la oración”. ([6]). Recopilado por Al-Bujāri: 628, y Muslim: 674

No es permisible descuidar el Adhān y el Iqāmah, ya que son parte de los ritos emblemáticos del Islam.

No está prescrito para la mujer llamar al Adhān o al Iqāmah, ya sea que esté orando individualmente o guiando a otras mujeres en la oración. ([7]). Sharh Al-'Umdah por Ibn Taimiiah - Libro de la Oración, p.101.

Tercer Tema: Virtudes del Adhān y el Iqāmah.

Existen numerosos textos que reportan los méritos y las virtudes del Adhān y el Iqāmah, incluyendo los siguientes:

El muecín es de los que invitan a la gente a conectarse con Al-lah. Al-lah el Altísimo dice: {Quién puede expresar mejores palabras que aquel que invita a la gente a creer en Al-lah, obra rectamente y dice: “¡Yo soy de los musulmanes!”} [Corán, 41: 33].

Los muecines tendrán los cuellos más largos en el Día del Juicio. Mu'āwiyah, que Al-lah esté complacido con él, relató: Escuché al Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, decir: “Los muecines tendrán los cuellos más largos entre las personas en el Día del Juicio”. ([8]). Recopilado por Muslim: 387.

El Adhān y el Iqāmah expulsan al demonio. Abu Hurairah relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando se hace el Adhān para llamar a la oración, el demonio se va eliminando gases para no escucharlo. Cuando el Adhān termina, regresa, pero nuevamente se va cuando se hace el Iqāmah. De nuevo vuelve después de que termina hasta que susurra en el corazón de la persona (para desviar su atención de su oración), diciéndole: “Recuerda tal y tal cosa”, recordándole cosas que no tenía presentes antes de la oración, y eso hace que la persona se confunda sobre cuánto ha rezado”. ([9]) Recopilado por Al-Bujari: 1222 y Muslim: 389.

Todo da testimonio a favor del muecín. 'Abdullah ibn 'Abdur-Rahmān Al-Ansāri informó que Abu Sa'īd Al-Judri, que Al-lah esté complacido con él, le dijo: “Noto tu amor por las ovejas y el desierto. Así que cuando estés con tus ovejas, o en el desierto, y hagas el Adhān, eleva tu voz en el llamado, pues "No hay ser alguno —ni yin (genio), ni humano, ni cualquier otra cosa— que escuche el alcance de la voz del muecín, sin que atestigüe a su favor el Día del Juicio'“. Abu Sa'īd dijo: “Escuché esto del Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él”. ([10]) Recopilado por Al-Bujāri: 609.

Si la gente supiera las virtudes del Adhān, decidirían por sorteo quien lo hace. Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Si la gente conociera la bendición de hacer el Adhān y pararse en la primera fila, y no pudieran obtener estas oportunidades excepto por sorteo, definitivamente lo habrían hecho”. ([11]). Recopilado por Al-Bujāri: 615 y Muslim: 437.

Al muecín se le perdonarán sus pecados hasta donde llegue su voz. Todo lo que lo escuche, ya sea un ser vivo o de otro tipo, dará testimonio de su veracidad. Recibirá la misma recompensa que aquellos que rezan con él, porque quien guía a otros hacia el bien es como quien hace ese bien. Al-Barā' ibn 'Āzib, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Profeta de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Ciertamente, Al-lah y Sus ángeles bendicen a la primera fila (en la oración). Al muecín se le perdona en la medida en que alcanza su voz, y todo lo que lo oye —sea algo vivo o inerte— da fe de su llamado. Y recibe una recompensa igual a la de quienes oran con él”. ([12]). Recopilado por Ahmad: 18506, An-Nasā'i: 646, Al-Mundhiri afirmó en At-Targhīb wa At-Tarhīb (1/176): Su Isnad es Hasan Yaiid (auténtico bueno). Ibn Al-Mulaqqin sostuvo en Al-Badr Al-Munīr 93/385): Este es un Isnad bueno.

El Adhān es uno de los símbolos más grandes del Islam, que marca la diferencia entre la tierra de la incredulidad y la tierra del Islam. Al-Bujāri mencionó en su Sahīh un capítulo titulado: “Capítulo: Suspender el combate al escuchar el Adhān”, luego narró el hadiz de Anas ibn Mālik, que Al-lah esté complacido con él, quien dijo: “Cada vez que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, salía con nosotros a luchar por la causa de Al-lah, nunca nos permitía atacar hasta la mañana. Esperaba y observaba: si escuchaba el Adhān, posponía el ataque, y si no lo escuchaba, atacaba”. ([13]) Recopilado por Al-Bujāri: 610 y Muslim: 382

El Imam Al-Jattābi dijo: “El hadiz demuestra que el Adhān es un símbolo del Islam y una obligación que no es permisible descuidar. Si sucede que los habitantes de un pueblo acuerdan colectivamente descuidar el Adhān y se niegan a hacerlo, el gobernante tendrá el derecho de reprimirlos por esta razón”. ([14]) A'lām Al-Hadīz Sharh Sahīh Al-Bujāri: 1/460

Cuarto Tema: Condiciones para la validez del Adhān y el Iqāmah

1. Islam: El Adhan y el Iqāmah no son válidos cuando los hace un incrédulo, ya que ambas son formas de adoración, y la adoración no es válida viniendo de un no creyente.

2. Cordura: El Adhān y el Iqāmah no son válidos cuando los hace una persona demente, embriagada o un niño sin discernimiento, al igual que otros actos de adoración.

3- Intención: El Adhān y el Iqāmah no son válidos sin una intención, ya que son actos de adoración, y los actos de adoración no son válidos sin intención, como dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ciertamente, las acciones se juzgan por las intenciones, y cada persona será recompensada según su intención”. ([15]). Recopilado por Al-Bujāri: 1, y Muslim: 1907 de 'Umar ibn al-Jattāb, que Al-lah esté complacido con él.

4-Ser varón: El Adhān y el Iqāmah no deben ser hechos por una mujer.

5- El Adhān debe realizarse en el momento de la oración: No es válido hacerlo antes de la hora de la oración, como se narra en el hadiz de Mālik ibn Al-Huwairiz, que Al-lah esté complacido con él, que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando llegue la hora de la oración, que uno de ustedes haga el adhan, y que el mayor de ustedes dirija la oración”. ([16]) El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, condicionó hacer el Adhān al inicio del horario de la oración, lo que solo ocurre cuando su tiempo ha comenzado, y que el Iqāmah se lo realiza cuando los creyentes tengan la intención de ponerse de pie para la oración. Recopilado por Al-Bujāri: 628 y Muslim: 674.

6- El Adhān, así como el Iqāmah, deben pronunciarse según el orden prescrito de las frases. En otras palabras, el muecín debe decir las palabras del Adhān y el Iqāmah de acuerdo con los textos de la Sharia que han delineado su redacción, sin adelantar ni retrasar una palabra u oración sobre otra. Esto se debe a que el Adhān es un acto de adoración que se ha establecido según este orden y debe hacerse en cumplimiento de la manera en que fue reportado, porque el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien introduzca algo en este asunto nuestro (la religión) que no sea parte de él, le será rechazado”. ([17]) Recopilado por Al-Bujāri: 2697 y Muslim: 1718 de 'Ā'ishah (que Al-lah esté complacido con ella).

7- El Adhān, así como el Iqāmah, deben ser consecutivos: El significado de consecutivo es la continuación entre las palabras del Adhān sin interrupción por otras palabras o acción, y no debe ocurrir una interrupción que cause una larga separación entre sus frases.

8- El Adhān, así como el Iqāmah, deben ser en árabe y con las palabras exactas reportadas en la Sunnah, libres de pronunciación incorrecta que distorsione el significado.

Elevar la voz con el Adhān; porque si el muecín bajara su voz de tal manera que solo se escuche a sí mismo, no se lograría el propósito previsto para el cual se prescribe el Adhān; como dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Que uno de ustedes llame a la oración”. ([18]) Esto indica que el muecín debe elevar su voz con el Adhān para que otros puedan escucharlo. Si el muecín está llamando al Adhān para sí mismo o para alguien presente con él, no es obligatorio levantar la voz, pero debe elevarla en la medida en que pueda escucharse a sí mismo o que la persona presente con él pueda escucharlo. Sin embargo, si eleva su voz más que eso, sería mejor; basado en el hadiz de Abu Sa'īd al-Judri, que Al-lah esté complacido con él, quien informó que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “...Así que cuando estés con tus ovejas, o en el desierto, llama al Adhān, eleva tu voz en el llamado, ya que no hay ser alguno —ni yinn, ni humano, ni cosa— que escuche el alcance de la voz del muecín, sin que atestigüe a su favor el Día del Juicio”. ([19]). (Referencia mencionada anteriormente). (Referencia mencionada anteriormente).

Quinto Tema: De entre las cualidades requeridas en el muecín:

1- Debe ser conocido por su integridad y rectitud, porque el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El imám (quien dirige la oración) debe ser responsable, y el muecín debe ser confiable. Oh Al-lah, guía a los imames y perdona a los muecines”. ([20]) El muecín es confiable con el tiempo de las oraciones y el ayuno. Una confianza solo puede ser cumplida por una persona honesta. Por lo tanto, el muecín no debe ser corrupto ni alguien que cometa pecados abiertamente o que carezca de integridad. (Recopilado por Abū Dāwūd: 517, y At-Tirmidhi: 207).

2- Que sea una persona adulta: Porque el adhan de un adulto es más completo. Sin embargo, también es válido el adhan del niño que ha alcanzado la edad del discernimiento (mumayiz), siempre que lo realice dentro del tiempo de la oración. Si el niño hace el adhan en su debido momento, su llamado es suficiente, ya que cumple con el objetivo de anunciar la entrada del tiempo de la oración.

3- El muecín debe conocer los horarios de las oraciones para poder reconocerlos correctamente y pronunciar el Adhān al comienzo del tiempo. Si no está al tanto de los horarios de las oraciones, se teme que pueda cometer un error.

4- Debe tener una voz fuerte, como lo indica el hadiz de 'Abdullah ibn Zayd sobre el sueño relacionada con el Adhān cuando el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo: “Este es un sueño verdadero. Levántate con Bilāl y cuéntale las palabras que te fueron dichas, y deja que él haga el llamado con ellas, porque tiene una voz más hermosa y fuerte que la tuya” ([21]). El significado de: “tiene una voz más fuerte que la tuya” es que la voz de Bilāl es más fuerte. Esto indica que es recomendable que el muecín tenga una voz fuerte y de largo alcance, lo que asegura un alcance más amplio al pronunciar el Adhān. ([22]) (Recopilado por At-Tirmidhi: 189 quien afirmó: Este Hadiz es Hasan Sahih (auténtico fidedigno)). (Véase: Tuhfat Al-Ahwadhi: 1/481).

5. El muecín debe tener una voz agradable, ya que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo en el hadiz de 'Abdullah ibn Zayd, que Al-lah esté complacido con él: “porque tiene una voz más hermosa y fuerte que la tuya” es decir, más agradable y placentera.

6- El muecín debe estar en estado de pureza ritual, libre de hadath menor y mayor (un estado de impureza ritual). Esto se debe a que el Adhān y el Iqāmah son formas de recuerdo de Al-lah, y la pureza ritual es recomendada para quien se dedica al recuerdo de Al-lah.

7- Debe hacer al Adhān de pie, debido al dicho del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Oh Bilāl, levántate y llama a la oración”. ([23]) Ibn Al-Mundhir dijo: “Los eruditos acordaron unánimemente que estar de pie mientras se hace el Adhān es Sunnah”. ([24]) (por Al-Bujāri: 604, y Muslim: 377 de Ibn 'Umar (que Al-lah esté complacido con él y con su padre)). (Al-Iymā’ por Ibn Al-Mundhir: p.38).

8- Debe orientarse hacia la Qiblah mientras hace el Adhān, según una versión del hadiz de 'Abdullah ibn Zayd sobre el sueño del Adhān, se menciona: “Luego se orientó hacia la Qiblah y dijo: Allahu Akbar Allahu Akbar...” ([25]) Ibn Al-Mundhir dijo: “Los eruditos concuerdan unánimemente que orientarse hacia la Qiblah mientras se hace al Adhān es de la Sunnah”. ([26]) (Recopilado por Abu Dāwūd: 507). (Al-Iymā’ por Ibn Al-Mundhir: p.38).

9- Debe colocar sus dedos índices en sus oídos en cumplimiento de la acción de Bilāl en el Adhān que hizo en presencia del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él); Abu Yuhaifah, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “Vi a Bilal haciendo el adhán, girando (sobre sí mismo) y moviendo su boca hacia un lado y hacia el otro, con los dedos en sus oídos, y el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaba en una tienda roja...”[27]. (Recopilado por At-Tirmidhi: 197, quien afirmó: Este es un Hadiz Hasan Sahih (auténtico fidedigno). Su origen se encuentra en Sahih Al-Bujāri con la siguiente redacción: Se narra de 'Awn ibn Abi Yuhaifa, de su padre, que vio a Bilāl haciendo el Adhān, y observó cómo su boca se movía de un lado a otro con el Adhān).

Después de su narración de este hadiz, el imam At-Tirmidhi dijo: “Este hadiz es aplicado según los eruditos musulmanes: Consideran que es recomendable para el muecín poner sus dos dedos índices en sus oídos mientras hace el Adhān”.

Cuando se le preguntó a Ibn Shubrumah por qué se le ordenó al muecín poner sus dos dedos en sus oídos mientras hacía el Adhān, respondió: “Debido a la fuerza de la voz”. ([28]) (“Al-Awsat” (4/11)).

An-Nawawi (que Al-lah tenga misericordia de él) dijo: “La Sunnah es colocar los dedos índices en los oídos, y en esto hay acuerdo. Al-Mahāmili lo transmitió en Al-Maymū' de la mayoría de los eruditos. Nuestros compañeros dijeron: Y hay otro beneficio en esto, que es que alguien puede no escuchar la voz del muecín debido a sordera, distancia u otras razones, así que pueden aprender de los dedos colocados en los oídos que se está haciendo el Adhān. ([29]) (Sharh Al-Muhadhdhab (3/113)).

10- Girarse hacia la derecha al decir: 'Hayya 'ala as-Salāh', ambas veces, y hacia la izquierda al decir: 'Hayya 'ala al-Falāh', ambas veces, mientras mantiene sus pies firmes. Esto se basa en el hadiz de Abu Yuhaifah, que Al-lah esté complacido con él, sobre el Adhān de Bilāl, que Al-lah esté complacido con él, en presencia del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; “Entonces comencé a seguir con la vista su boca, mientras él la giraba de un lado al otro, diciendo hacia la derecha y luego hacia la izquierda: 'Hayya 'ala as-Salāh, Hayya 'ala al-Falāh' (‘¡Vengan a la oración! ¡Vengan al éxito!’)”[30]; Y porque asegura una mayor transmisión del Adhān para aquellos que están lejos de la mezquita. (Recopilado por Al-Bujāri: 634, y Muslim: 503, siendo esta la redacción de Muslim).

11- Que se recite el adhan con calma y claridad, es decir, que se haga pausadamente, sin exagerar en el alargamiento de las palabras ni en su entonación. Esto se debe a que el adhan está destinado a informar a quienes están lejos de la mezquita, por lo que hacerlo con serenidad es más efectivo. En cambio, el iqamah debe hacerse con rapidez, ya que está dirigida a quienes ya están presentes en el lugar de oración, por lo que conviene recitarla de forma más ágil. ([31]) (Véase: Al-Mughni por Ibn Qudāmah: 1/295).

12- Realizar el Adhān según la manera prescrita con una voz agradable y clara. No debe recitarse al estilo del canto, y no debe alargarse de una manera que vaya más allá de su propósito. Más bien, el muecín debe recitarlo con su voz normal, observando sus condiciones y la etiqueta prescrita.

Sexto Tema: Descripción del Adhān y el Iqāmah

El Adhān y el Iqāmah tienen redacciones específicas que se reportan en los textos de la Sunnah. Uno de los hadices que menciona la redacción del Adhān y el Iqāmah es el narrado por 'Abdullah ibn Zayd, que Al-lah esté complacido con él, que es el siguiente:

Allahu Akbar, Allahu Akbar, Allahu Akbar, Allahu Akbar. (Al-lah es el Más Grande).

Ash-hadu alla ilaha illa Allah, Ash-hadu alla ilaha illa Allah. (Doy testimonio de que no hay divinidad digna de ser adorada sino Al-lah).

Ash-hadu anna Muhammadan rasūl Allah, Ash-hadu anna Muhammadan rasūl Allah. (Doy testimonio de que Muhámmad es el Mensajero de Al-lah).

Hayya 'ala As-salāh, Hayya 'ala As-salāh. (Vengan a la oración, vengan a la oración).

Hayya 'ala Al-falāh, Hayya 'ala Al-falāh. (Vengan al éxito, vengan al éxito).

Allahu Akbar, Allahu Akbar. (Al-lah es el Más Grande, Al-lah es el Más Grande).

La ilāha illa Allah (No hay divinidad digna de ser adorada sino Al-lah).

La redacción del Iqāmah:

Allahu Akbar, Allahu Akbar. (Al-lah es el Más Grande, Al-lah es el Más Grande).

Ash-hadu alla ilaha illa Allah. (Doy testimonio de que no hay divinidad digna de ser adorada sino Al-lah).

Ash-hadu anna Muhammadan rasūl Allah. (Doy testimonio de que Muhámmad es el Mensajero de Al-lah).

Hayya 'ala As-salāh. Hayya 'ala Al-falāh. (Vengan a la oración, vengan al éxito).

"Qad qāmat as-sālātu qad qāmat as-sālāh" (La oración está por comenzar. La oración está por comenzar).

Allahu Akbar, Allahu Akbar. (Al-lah es el Más Grande, Al-lah es el Más Grande).

La ilāha illa Allah (No hay divinidad digna de ser adorada sino Al-lah) ([32]). (Narrado por Abu Dāwūd: 499, y At-Tirmidhi en una redacción breve: 189, quien afirmó: "El Hadīz de 'Abdullah ibn Zayd es Hasan Sahīh (auténtico fidedigno)).

Esta es la redacción del Adhān y el Iqāmah a la que Bilāl, que Al-lah esté complacido con él, se adhirió consistentemente con el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, tanto en residencia como en viajes, hasta que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, falleció.

En el Adhān del Fayr, se debe decir: As-salātu jayrum min an-nawm (la oración es mejor que el sueño) dos veces después de decir Hayya 'ala al-falāh, basado en el hadiz donde Abu Mahdhūrah informó que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, le dijo: “...y si es la oración de la mañana, debes decir: 'As-salātu jayrum min an-nawm (la oración es mejor que el sueño) As-salātu jayrum min an-nawm (la oración es mejor que el sueño)'“. ([33]) (Recopilado por Abu Dāwūd: 500, An-Nawawi sostuvo en Julāsat Al-Ahkām (1/286): Es un Hadīz Hasan (fidedigno)).

Hay otra versión del Adhān, que se conoce como “Taryī'“, es decir, repetición o eco. El muecín baja su voz mientras pronuncia los dos testimonios de fe, luego los repite con una voz más fuerte. Y en el Iqāmah, los repite dos veces. Esta versión se informa en el hadiz de Abu Mahdhūrah, que Al-lah esté complacido con él, donde dijo: “El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mismo llamó al Adhān antes que yo, y dijo: «'Di: 'Al-lahu Akbar Al-lahu Akbar, Al-lahu Akbar Al-lahu Akbar, Ash-hadu al-la ilāha il-la Al-lah, Ash-hadu al-la ilāha il-la Al-lah, Ash-hadu anna Muhammadar-rasūl Al-lah, Ash-hadu anna Muhammadar-rasūl Al-lah - cada uno dos veces -''. Luego dijo: 'Luego, repitió con un tono prolongado: 'Ash-hadu al-la ilāha il-la Al-lah, Ash-hadu al-la ilāha il-la Al-lah, Ash-hadu anna Muhammadar-rasūl Al-lah, Ash-hadu anna Muhammadar-rasūl Al-lah, Hayya 'ala as-salāh, Hayya 'ala as-salāh. Hayya 'ala al-falāh, Hayya 'ala al-falāh, Al-lahu Akbar Al-lahu Akbar, La ilāha il-la Al-lah''»

"Y para el Iqāmah: 'Al-lahu Akbar Al-lahu Akbar, Al-lahu Akbar Al-lahu Akbar, Ash-hadu al-la ilāha il-la Al-lah, Ash-hadu al-la ilāha il-la Al-lah, Ash-hadu anna Muhammad ar-rasūl Al-lah, Ash-hadu anna Muhammad ar-rasūl Al-lah, Hayya 'ala as-salāh, Hayya 'ala as-salāh. Hayya 'ala al-falāh, Hayya 'ala al-falāh, Qad qāmat as-salātu, Qad qāmat as-salāh, Al-lahu Akbar Al-lahu Akbar, La ilāha il-la Al-lah'“." ([34]) (Recopilado por Abu Dāwūd: 502, 503).

Esta es la diferencia basada en la variación. Cualquiera de estas versiones establecidas que siga el muecín es corrrecta. El Sheij al-Islam Ibn Taimiiah, que Al-lah tenga misericordia de él, dijo después de mencionar algunas de las versiones establecidas del Adhān: “Si ese es el caso, entonces la visión correcta es la de los eruditos del hadiz y aquellos que están de acuerdo con ellos. Todo lo que se ha reportado auténticamente del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con respecto al Adhān es permisible, sin desaprobar ninguno de ellos. Las variaciones en las versiones del Adhān y el Iqāmah son similares a las variaciones en las formas de recitación del Corán, el Tashahhud y otros. Nadie tiene derecho a desaprobar lo que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ha legislado para su nación ”. ([35]) (Maymū’ Al-Fatāwa: 22/66).

Séptimo Tema: Lo que uno debe decir al escuchar el Adhān y la súplica que se debe decir después

Es recomendable que quien escuche el Adhān diga lo mismo que dice el muecín, dado el hadiz de Abu Sa'īd al-Judri, quien informó que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando escuchen al muecín (haciendo el Adhān), repitan después de él lo que dice”. ([36]) Excepto por las dos declaraciones de 'Hayya 'ala as-salāh, Hayya 'ala al-falāh', donde es recomendable que quien escuche el Adhān diga después de cada una de ellas: “La hawla wa la quwwata illa billāh (No hay poder ni fuerza sino con Al-lah)”. Esto se basa en el hadiz de 'Umar ibn al-Jattāb, que Al-lah esté complacido con él, quien informó que el Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Cuando el muecín dice: 'Al-lahu Akbar, Al-lahu Akbar', entonces uno de ustedes dice: 'Al-lahu Akbar, Al-lahu Akbar', luego él dice: 'Ash-hadu al-la ilāha il-la Al-lah', él dice: 'Ash-hadu al-la ilāha il-la Al-lah', luego él dice: 'Ash-hadu anna Muhammadar-rasūl Al-lah', él dice: 'Ash-hadu anna Muhammadar-rasūl Al-lah', luego él dice: 'Hayya 'ala as-salāh', él dice: 'La hawla wa la quwwata il-la bil-lāh', luego él dice: 'Hayya 'ala al-falāh', él dice: 'La hawla wa la quwwata il-la bil-lāh', luego él dice: 'Al-lahu Akbar, Al-lahu Akbar', él dice: 'Al-lahu Akbar, Al-lahu Akbar', luego él dice: 'La ilāha il-la Al-lah', él dice: 'La ilāha il-la Al-lah' desde su corazón, entrará al Paraíso». ([37]). (Recopilado por Al- Bujāri: 611, y Muslim: 383). (Recopilado por Muslim: 385).

Luego dice después de los dos testimonios de fe: “ash-hadu al-la ilāha il-la Al-lah wahdahu la sharīka lah wa anna Muhammadan 'abduhu wa rasūluh, radītu bil-lāhi rabban, wa bi Muhammadin rasūlan wa bil Islami dina (Doy testimonio de que no hay dios verdaderamente digno de adoración sino Al-lah solo sin ningún socio y que Muhámmad es Su siervo y mensajero. Estoy complacido con Al-lah como Señor, con Muhámmad como mensajero y con el Islam como religión)”.

Sa'd ibn Abi Waqqās, que Al-lah esté complacido con él, informó que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Quien diga al escuchar al muecín: 'ash-hadu an la ilāha il-la Al-lah wahdahu la sharīka lah, wa anna Muhammadan 'abduhu wa rasūluh, radītu bil-lāhi rabban, wa bi Muhammadin rasūlan, wa bil-Islāmi dīnan' (Atestiguo que no hay divinidad digna de adoración sino Al-lah, único y sin asociados, y que Muhámmad es Su siervo y mensajero. Me complazco con Al-lah como Señor, con Muhámmad como mensajero y con el Islam como religión), sus pecados serán perdonados»[38]. (Recopilado por Muslim: 386).

Cuando el muecín dice: “As-salātu jairun min an-nawm (La oración es mejor que el sueño)” en la oración de la mañana, el oyente dice lo mismo, basado en el dicho del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Cuando escuchen al muecín (haciendo el Adhān), repitan después de él lo que dice”. ([39]). (Al-Bujari y Muslim).

Luego invoca la paz y las bendiciones de Al-lah sobre el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dice lo que se informa en un hadiz donde se menciona que él, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien diga al escuchar el llamado a la oración: 'Allahumma rabba hādhihi ad-da'wat at-tāmmah wa as-salāt al-qā'imah, 'āti Muhammadan al-wasīlah wa al-fadīlah, wab'ath-hu maqāmam mahmudan alladhi wa'adtah (Oh Al-lah, Señor de este llamado perfecto y la oración establecida, concede a Muhámmad al-wasīlah y al-fadīlah (Dos términos que hacen referencia a dos rangos elevados del Profeta Muhámmad en la otra vida), y elévalo a la posición elogiada que le prometiste', mi intercesión le será concedida en el Día del Juicio”. ([40]) El significado de “el llamado perfecto” es el llamado del Adhān, que es completo y perfecto porque incluye glorificar a Al-lah y declarar Su unicidad, testificar el mensaje y llamar al bien. "y la oración establecida" es decir, la oración que se establecerá y realizará. “Al-wasīlah”: un rango en el Paraíso. “Al-fadīlah”: una posición elevada que es exclusiva para él. “Una posición elogiada”: La posición elogiada es toda posición en la que la gente lo alaba, e incluye la gran intercesión para toda la creación, en la que intercede por la gente en el dia del Juicio Final para que Al-lah juzgue entre ellos. (Recopilado por Al-Bujāri: 614 de Yābir ibn 'Abdullah (que Al-lah esté complacido con él)).

'Abdullah ibn 'Amr ibn al-'Ās, que Al-lah esté complacido con él, informó que escuchó al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, decir: “Si escuchan al muecín, entonces digan como él dice. Luego pidan a Al-lah que envíe paz y bendiciones sobre mí, porque a quien pida a Al-lah que envíe paz y bendiciones sobre mí, Al-lah le enviará paz y bendiciones diez veces. Luego pidan a Al-lah que me conceda la wasīlah, que es un lugar en el Paraíso apropiado solo para uno de los siervos de Al-lah, y espero ser yo ese siervo. A quien pida que se me conceda la wasīlah, mi intercesión le será otorgada”. ([41]). (Recopilado por Muslim: 384).

De las prácticas innovadas que se introdujeron en el Adhān: Que el muecín eleve su voz enviando bendiciones y saludos al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, después de hacer el Adhān. Recitar la invocación reportada después del Adhān, a saber: (Allahumma rabba hadhihi ad-da'wah at-tāmmah...) de manera colectiva. Levantar las manos mientras se recita la invocación mencionada. Agregar las palabras “haqqan” (ciertamente) y “abadan” (para siempre) en la última declaración del Adhān, para que se diga: “haqqan la ilāha illa Allah” o “abadan la ilāha illa Allah” (Ciertamente, o para siempre no hay dios sino Al-lah). Esto se debe a que no hay prueba en la Sharia para respaldar tales acciones.

Octavo Tema: Veredicto sobre salir de la mezquita después de que se hace el Adhān:

Está prohibido que una persona salga de la mezquita después de que se hace el Adhān hasta que rece, a menos que tenga una excusa válida o tenga la intención de regresar a la mezquita, en cuyo caso no hay nada de malo en ello. Abu Ash-Sha'thā' informó: “Estábamos sentados en la mezquita con Abu Hurairah cuando el muecín hizo el Adhān. Un hombre que estaba en la mezquita se levantó y comenzó a alejarse. Abu Hurairah lo siguió con la mirada hasta que salió de la mezquita. Abu Hurairah dijo: “En cuanto a este hombre, ha desobedecido a Abu al-Qāsim, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él”.” ([42]) (Recopilado por Muslim: 655).

Después de narrar este hadiz en su libro As-Sunan, At-Tirmidhi dijo: "Esto es lo que la gente de conocimiento de entre los Compañeros del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y los que vinieron después de ellos practicaban: que nadie debe salir de la mezquita después del Adhān, excepto por una excusa, como no estar en estado de pureza o tener un asunto urgente”. ([43]). (Sunan At-Tirmidhi: 1/397, no. (204)).

Noveno Tema: ¿Cuánto tiempo se debe esperar entre el Adhān y el Iqāmah?

Hay informes en la Sunnah que indican que había una cantidad suficiente de tiempo entre el Adhān y el Iqāmah. 'Abdullah ibn Mughaffal, que Al-lah esté complacido con él, informó que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Hay una oración entre cada dos Adhān; hay una oración entre cada dos Adhān”. Luego, la tercera vez, él (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) agregó: “Para quien desee (realizarla)”. ([44]) Los dos Adhān se refieren al Adhān y el Iqāmah, por lo que el muecín debe esperar entre el Adhān y el Iqāmah por algún tiempo para que la gente en la mezquita realice una oración de dos rak'ah antes de la oración obligatoria, y para que otros vengan a la mezquita y asistan a la oración. (Recopilado por Al-Bujāri: 627, y Muslim: 838).

El Imam Ahmad dijo: “Después de hacer al Adhān, el muecín no debe apresurarse a hacer el Iqāmah. Debe esperar hasta que la gente haya llegado a la mezquita y los que necesitan aliviarse (ir al baño) lo hayan hecho. Debe hacer una pausa entre el Adhān y el Iqāmah”. ([45]) (Sharh 'Umdat Al-Fiqh, por Ibn Taimiiah, Libro de la Oración: p.135).

Décimo Tema: Responsabilidad y etiqueta del muecín:

El muecín debe buscar la complacencia de Al-lah haciendo el Adhān, dado el hadiz de 'Uzmān ibn Abi al-'Ās, que Al-lah esté complacido con él, quien dijo: “Una de las últimas cosas que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, me encargó fue nombrar a un muecín que no reciba ningún pago por hacer el Adhān”.([46]) (Recopilado por At-Tirmidhi: 209, quien afirmó: Este es un Hadīz Hasan (fidedigno)).

Después de narrar este hadiz, At-Tirmidhi, que Al-lah tenga misericordia de él, dijo: “Esta es la opinión adoptada por la gente de conocimiento, es decir, no les gustaba que el muecín recibiera un pago por hacer el Adhān, y creían que es recomendable para él buscar la recompensa de Al-lah”.

En cuanto a pagarle al muecín del dinero público de los musulmanes, no hay nada de malo en ello porque dicho fondo se utiliza para servir a los intereses de los musulmanes, y el Adhān y el Iqāmah están entre los intereses de los musulmanes. ([47]) (Véase: Al-Adhān Wa Al-Iqāmah, por Al-Qahtāni: p.19).

El muecín debe saber que es responsable de hacer el Adhān para las cinco oraciones diarias en sus tiempos designados, como dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “El imán es responsable y el muecín es confiable”. ([48]) Esto significa que el muecín es un depositario del tiempo de la oración. Debe llegar a la mezquita en estado de pureza y con suficiente antelación antes de la hora del Adhān. No debe perderse el Adhān excepto por una excusa válida. En ese caso, debe designar a alguien para que lo reemplace en el Adhān. (Recopilado por Abu Dāwūd: 517, y At-Tirmidhi: 207 de Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con él))

El muecín debe observar los siguientes asuntos:

1. Cuidar la limpieza y el mantenimiento de la mezquita y cooperar con los trabajadores de la mezquita y los asistentes. Al-lah el Altísimo elogió a quienes cuidan Sus casas, diciendo: {Las mezquitas de Al-lah deben ser construidas y mantenidas por aquellos que creen en Él, en el Día del Juicio, cumplen con la oración, pagan el zakat, y no temen sino a Al-lah. Porque ellos son los que siguen la guía} [Corán 9: 18] Ya sea que su contribución sea a través de la construcción, el mantenimiento y la limpieza de la mezquita o mediante el establecimiento de la oración y el recuerdo de Al-lah en ella, ambos significados están incluidos en el término “mantenimiento”. ([49]) (Véase: Fat'h Al-Bāri, por Ibn Hayar: 1/541).

2. Aprender el credo islámico correcto, las normativas relacionadas con el Adhān, la purificación y la oración. Debe memorizar una porción suficiente del Corán y estar calificado para dirigir la oración en ausencia del imám.

3. Ordenar el bien, prohibir el mal, invitar a la gente a Al-lah con sabiduría y buena prédica, mostrar amabilidad a las personas, ser paciente con su daño y cooperar con el imám de la mezquita en estos asuntos.

4. Limitar las actividades de la mezquita al aprendizaje del conocimiento, la adoración y lo que beneficie a los fieles, y mantenerse alejado de cualquier cosa que les perjudique en su religión y en sus asuntos mundanos.

5. Mantener una buena relación y cooperar con la comunidad de la mezquita y sus asistentes, preguntar por ellos cuando estén ausentes, visitarlos cuando estén enfermos, ofrecer la oración fúnebre por ellos y escoltar sus féretros, y estar con ellos en tiempos de calamidades y desgracias.

Segundo Capítulo: Normativas relacionadas con la Imāmah (dirigir a la gente en la oración)

Primer Tema: Definición de Imāmah:

Imāmah en la oración: Es cuando un hombre entre los creyentes los dirige para que puedan seguirlo en su oración. El imam en la oración es la persona a quien la gente sigue en su oración. ([50]) (Véase: Hāshiyat Ar-Rawd Al-Murbi': 2/296, Al-Imāmah Fi As-Salāh, por Al-Qahtāni: p.6).

Segundo Tema: Legalidad y mérito de la Imāmah:

La Imāmah en la oración es una de las mejores acciones que puede hacer una persona, aquellas que poseen las cualidades virtuosas del conocimiento, la recitación correcta del Corán, la rectitud y otras, como se verá más adelante. La oración en congregación no es concebible sin esta función, y la oración en congregación es uno de los mayores ritos del Islam. ([51]) (Véase: Al-Mawsū'ah al-Fiqhiiah al-Kuwaitiiah: 6/ 201).

Entre las virtudes de la Imāmah se encuentran:

1. La virtud de la Imāmah es bien conocida. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, la asumió personalmente, al igual que sus Califas bien guiados, y siempre ha sido asumida por los mejores musulmanes en términos de conocimiento y acción.([52]) (Véase: Al-Imāmah Fi As-Salāh, por Al-Qahtāni: p.9).

2. La Imāmah en la oración es una autoridad meritoria de la Sharia que debe ser asumida por personas devotas, como dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “La persona que mejor conoce la recitación del Libro de Al-lah debe dirigir la oración...” ([53]) y es sabido que quien tiene mejor recitación (del Corán) es superior; por lo que asignarla a personas devotas indica su virtud. ([54]) (Recopilado por Muslim: 673 de Abu Mas'ūd al-Ansāri (que Al-lah esté complacido con él)). (Véase: Ash-Sharh Al-Mumti' 'Ala Zād Al-Mustaqni': 2/41).

3. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, suplicó a Al-lah por la guía de los imames. Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, informó que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El imam es responsable, y el muecín es confiable. Oh Al-lah, guía a los imames y perdona a los muecines”. ([55]). (Recopilado por Abū Dāwūd: 517, y At-Tirmidhi: 207).

El significado de: “El imam es responsable” es decir que es responsable de la validez de las oraciones de los dirigidos en la oración porque su oración depende de la oración del imam. El significado de: “Oh Al-lah, guía a los imames” es: Oh Al-lah, guíalos por el camino recto para que puedan realizar la oración de la mejor manera. ([56]) (Véase: Sharh Abu Dāwūd, por Al-'Ayni: 2/468, y Fayd Al-Qadīr, por Al-Munāwi: 3/182).

Tercer Tema: ¿Quién tiene más derecho a la Imāmah?

El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, explicó quién tiene más derecho a la Imāmah cuando dijo: “La persona con más habilidad en la recitación del Libro de Al-lah debe dirigir la oración; pero si todos los presentes son igualmente expertos, entonces el que tiene más conocimiento de la Sunnah; si son iguales en ese aspecto también, entonces el que ha emigrado (a Medina) primero, si son iguales en este aspecto también, entonces el más antiguo de ellos en abrazar el Islam - y según otra versión: el mayor de ellos. Ningún hombre debe dirigir a otro en la oración donde este último tiene autoridad”. ([57]). Estas son las personas que más merecen y tienen derecho a la Imāmah: (Recopilado por Muslim: 673).

1. El que tiene la mayor parte de memorización del Corán y el más excelente entre ellos en su recitación. Es aquel que ha dominado perfectamente la recitación del Corán y conoce el Fiqh de la oración. Entonces, si hay alguien que es más competente en la recitación y otro que es menos competente, pero tiene más conocimiento de Fiqh, se da prioridad al que tiene más conocimiento de Fiqh sobre el que es más competente en la recitación. Esto se debe a que la necesidad del Fiqh de la oración y sus normas es más necesaria que el dominio de la recitación.

2. Luego viene el que tiene más conocimiento de la Sunnah. Si hay dos imames que son iguales en términos de su dominio de la recitación, pero uno de ellos tiene más conocimiento de la Sunnah, entonces es más merecedor de la Imāmah, basado en la declaración del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “pero si todos los presentes son igualmente versados en ello, entonces que dirija la oración el que tiene más conocimiento de la Sunnah”.

3. Luego viene el que emigró primero de la tierra de la incredulidad a la tierra del Islam, si son iguales en términos de dominio de la recitación y conocimiento de la Sunnah. Esto se basa en la declaración del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “si son iguales en ese aspecto también, entonces el que haya emigrado (a Medina) primero”.

4. Luego, el que primero abrazó el Islam, en caso de que todos sean iguales en términos de migración. Esto se basa en la declaración del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en el hadiz citado anteriormente: “Si son iguales en este aspecto también, entonces el más temprano de ellos en Islam" es decir en abrazar el Islam.

5. Luego el más anciano entre ellos si son iguales en todos los asuntos explicados anteriormente. Esto se basa en la declaración del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en una de las versiones del hadiz citado anteriormente: “el mayor de ellos”, y por el hadiz de Malik ibn Al-Huwayriz, que Al-lah esté complacido con él, donde el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Que uno de ustedes llame a la oración, y que el mayor de ustedes los guíe en la oración”. ([58]) (Recopilado por Al-Bujāri: 628, y Muslim: 674).

En este hadiz, el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dio prioridad en dirigir la oración al mayor entre ellos porque eran de nivel similar en términos de conocimiento.

Si son iguales en todo lo anterior, pero compiten por la Imāmah, deben sortear para determinar quién será el imam. A quien gane el sorteo se le dará el puesto ya que son iguales en términos de elegibilidad; dado que asignar la Imāmah a todos ellos no es posible, deben sortear, como en el caso de otros derechos.

El dueño de la casa tiene más derecho a la Imāmah que su invitado. Lo mismo se aplica al Sultán, el gobernante, que tiene más derecho a la Imāmah que cualquier otra persona igualmente calificada. Esto se basa en las palabras del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Ningún hombre debe dirigir a otro en la oración en la casa de este último o donde (este último) tiene autoridad”.

Asimismo, el imam designado de la mezquita tiene más derecho a la Imāmah que otros, excepto el Sultán, incluso si algunos son más competentes en la recitación y tienen más conocimiento que él, dada la generalidad del hadiz citado.

Ibn 'Umar, que Al-lah esté complacido con él, tenía un esclavo liberto que solía dirigir la oración en una mezquita. Una vez, Ibn 'Umar vino a realizar la oración en esa mezquita, por lo que su esclavo liberto lo invitó a dirigir la oración, a lo que Ibn 'Umar le dijo: “Tú tienes más derecho a dirigir la oración en tu mezquita”. ([59]) (Recopilado por Ash-Shāfi'i en Al-Umm 1/185, 'Abdur-Razzāq en Al-Musannaf 2/399, y Al-Bayhaqi 3/126 (5531). An-Nawawi afirmó en Al-Julāsah 2/701: Su Isnād es Hasan (fidedigno) o Sahīh (auténtico). Al-Albāni clasificó su Isnād como Hasan (fidedigno) en Irwā' Al-Ghalīl 2/302.

Esto también se debe a que dejar que otra persona dirija la oración en su lugar es una forma de transgredir sus derechos y rompe su voluntad.

Hay diferentes puntos de vista con respecto a que un niño con discernimiento dirija a otra persona en la oración. Algunos eruditos dictaminaron que es permisible basándose en el hadiz de 'Amr ibn Salamah, que Al-lah esté complacido con él, que dirigió a su gente en la oración durante la vida del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando tenía seis o siete años. ([60]). (Recopilado por Al-Bujāri: 4302).

También es válido que alguien que ofrece una oración voluntaria dirija a otro que hace una obligatoria. Mu'ādh ibn Yabal, que Al-lah esté complacido con él, informó que solía realizar la oración del 'Ishā' con el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y luego regresaba a su gente y los guiaba en la misma oración. ([61]) (Recopilado por Al-Bujāri: 701, y Muslim: 465).

Cuarto Tema: Personas a las que no se les permite dirigir la oración:

Liderar a otros en la oración está prohibido en los siguientes casos:

1. Una mujer que dirige la oración de un hombre, dado el dicho del Profeta: “Un pueblo que nombra a una mujer como su líder nunca tendrá éxito.” ([62]). La Imamah es una forma de liderazgo y, en principio, las mujeres deben ubicarse en las filas traseras, como lo indica la Sunnah. Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Mensajero de Al-lah dijo: “La mejor de las filas de los hombres es la primera, y la peor es la última, pero la mejor de las filas para las mujeres es la última, y la peor es la primera.” ([63]). Esto se debe a que estar en las últimas filas brinda más protección para la mujer. Si se le permite dirigir la oración, se violaría este principio de la Sharia. Este es un asunto en el que los eruditos concuerdan. Ibn Hazm, que Al-lah tenga misericordia de él, dijo: “Los eruditos concuerdan en que no está permitido que una mujer dirija a los hombres en la oración mientras ellos sepan que es una mujer. Si le permiten dirigir la oración, entonces su oración es inválida por consenso de los eruditos.” ([64]). (Recopilado por Al-Bujāri: 4425 de Abu Bakrah (que Al-lah esté complacido con él)). (Recopilado por Muslim: 440). (Marātib Al-Iymā’: p.27).

2. La oración dirigida por una persona que está en estado de impureza ritual o tiene impurezas sobre sí misma mientras es consciente de ello. Si aquellos guiados en la oración no se dan cuenta de eso hasta que la oración termina, entonces su oración es válida. Se relató que 'Umar ibn al-Jattab, que Al-lah esté complacido con él, dirigió a las personas en oración cuando estaba en estado de Yanabah (impureza ritual mayor), luego repitió la oración, pero no les ordenó que ellos la repitan ([65]). (Recopilado por Ad-Dāraqutni en sus Sunan: 1371).

'Abdur-Rahman ibn Mahdi, que Al-lah tenga misericordia de él, dijo: “Esto es lo que los eruditos concuerdan unánimemente, es decir, la persona en estado de Yanabah (estado de impureza ritual mayor) tiene que rehacer la oración, pero no aquellos que son guiados por él en la oración. No conozco ningún desacuerdo sobre este asunto.” ([66]). (Sunan Ad-Dāraqutni: 2/188).

3. La oración dirigida por una persona que no memoriza la Surat al-Fatihah, no puede recitarla correctamente o fusiona letras que no deben fusionarse, como quien une la “ha” con la “ra” en la frase de Al-lah, Altísimo, en Su dicho: {Todas las alabanzas son para Al-lah, Señor de todo cuanto existe,} [Corán 1: 2]. Porque ha fusionado una letra con otra que no es similar ni cercana a ella, o porque sustituye una letra por otra —como quien reemplaza la ‘r’ por una ‘y’—, o comete errores gramaticales en la recitación que alteran el significado. En ese caso, su dirección de la oración (imāmah) no es válida, salvo con personas que se encuentren en la misma condición, debido a que es incapaz de cumplir con un pilar de la oración, o debido a su cumplimiento deficiente del mismo.

4. La oración dirigida por alguien que practica una innovación religiosa que lo convierte en un incrédulo, basándose en la declaración de Al-lah Todopoderoso: {¿Acaso el creyente y el pecador son iguales? No lo son.} [Corán 32: 18]. El pecador mencionado en el versículo es el incrédulo, como lo indica el contexto de los versículos.

5. Está prohibido que alguien dirija la oración en una mezquita con un imam designado. La Imamah de cualquier otra persona que no sea el imam designado es inválida, excepto si este último da permiso o si llega tarde y no queda mucho tiempo para esperarlo. ([67]). (Véase: Al-As'ilah wa Al-Aywibah Al-Fiqhiiah por As-Salmān: 1/163).

Quinto Tema: Personas a las que se les desaconseja dirigir la oración

Se desaconseja que las siguientes personas dirijan a otros en la oración:

1. Aquel que comete frecuentemente errores en la recitación de tal manera que no altera el significado, ya sea en la recitación de Al-Fátihah o de otra sura del Corán. Un ejemplo de esto, es decir: “al-hamda lillah” (en lugar de al-hamdu lillah), en cuyo caso su oración es válida; sin embargo, su Imamah es desaconsejada basándose en el dicho del Profeta: “La persona que mejor domina la recitación del Libro de Al-lah debe dirigir la oración.” ([68]). (Referencia mencionada anteriormente).

Si el error ocurre en una sura distinta a Al-Fátihah por olvido, ignorancia o debido a una deficiencia en su lengua, y altera el significado, entonces su Imamah es válida pero desaconsejada. Esto se debe a que si dejara de recitar cualquier sura o versículo que no sea Al-Fátihah, su Imamah seguiría siendo válida, y lo mismo ocurriría si cometiera un error en la recitación. Sin embargo, si comete un error intencionalmente, su Imamah se vuelve inválida porque está jungando su oración.

2. Aquel que hace una pronunciación doble de una letra, como la fá', tá' o similar, por lo que agrega una letra a la letra original del versículo que está recitando.

3. El pecador y aquel que adopta una innovación religiosa que no lo convierte en un incrédulo ([69]). (Véase: Kashshāf Al-Qinā': 1/475 y lo que sigue).

4. Aquel que dirige en oración a un grupo de personas, la mayoría de las cuales lo detesta por una razón válida. Abu 'Umamah, que Al-lah esté complacido con él, informó que el Mensajero de Al-lah dijo: “Hay tres personas cuya oración no pasa más allá de sus oídos: un esclavo fugitivo hasta que regrese, una mujer con la que su esposo está disgustado durante toda la noche, y un imam a quien su gente no quiere” ([70]). (Recopilado por At-Tirmidhi: 360. Afirmó: Este Hadīz es Hasan Gharīb (fidedigno extraño) al ser reportado a través de esta cadena).

El Imam At-Tirmidhi dijo: “Un grupo de eruditos desaconsejó que un hombre dirija una congregación que lo detesta. Si el imam no es un pecador, entonces el pecado recae sobre quienes lo detestan. Ahmad e Is'haq dijeron al respecto: 'Si una, dos o tres personas lo detestan, no hay nada de malo en que dirija la congregación hasta que la mayoría de ellos lo detesten'.” ([71]). (Sunan At-Tirmidhi: 2/192).

Si lo detestan porque está empeñado en seguir la Sunnah en la oración, recitando las suras de acuerdo con las directivas de la Sunnah y realizando una oración serena y sin prisa, entonces su Imamah no debe ser desaconsejada, ya que lo detestan sin una razón válida, por lo que su desagrado no tiene ninguna importancia. Es aconsejable para él, si lo detestan sin una razón válida, amonestarlos, recordarles, tratar de ganarse sus corazones y dirigir la oración de acuerdo con las enseñanzas de la Sunnah. Si Al-lah sabe que sinceramente busca ganarse sus corazones, Él se lo facilitará. ([72]) (Véase: Ash-Sharh Al-Mumti' 'Ala Zād Al-Mustaqni': 4/253).

Sexto tema: La posición del imam entre la congregación

La sunnah es que el imán se coloque delante de los orantes, y que estos se ubiquen detrás de él si son dos personas o más. Esto se debe a que el Profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando se disponía a realizar la oración, se adelantaba, y sus compañeros se colocaban detrás de él. Además, se ha reportado de manera auténtica que Yābir y Yabbār, que Al-lah esté complacido con ambos, se pararon al lado del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando él estaba rezando; uno se situó a su derecha mientras que el otro a su izquierda. Él los tomó de las manos hasta que los hizo posicionarse detrás de él. ([73]) (Recopilado por Muslim: 3010, como parte de un extenso Hadīz reportado por Yābir, que Al-lah esté complacido con él).

Si solamente hay un hombre guiado en la oración, este se sitúa al lado del imam, a su derecha, dado el relato de Ibn 'Abbās, que Al-lah esté complacido con él: “El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se levantó para rezar, y yo me paré a su izquierda, entonces él me tomó por la oreja y me hizo pasar hacia su lado derecho”. ([74]) (Recopilado por Al-Bujāri: 6316, y Muslim: 763).

Las mujeres se sitúan detrás de las filas de los hombres, basándose en el hadiz donde Anas, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “El huérfano y yo formamos una fila detrás del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y la anciana estaba detrás de nosotros”. ([75]) (Recopilado por Al-Bujāri: 380, y Muslim: 658).

El imam debe posicionarse adelante en el medio de la fila. El erudito Ibn Bāz, que Al-lah tenga misericordia de él, expresó: “La Sunna es que el imam de la mezquita se sitúe en el medio, esta es la Sunna práctica a la que los musulmanes se han adherido”. ([76]) (El Sheij Sa'īd Al-Qahtāni (que Al-lah tenga misericordia de él) lo reportó de él en su libro "Al-Imāmah Fi As-Salāh" p.55).

Él, que Al-lah tenga misericordia de él, también mencionó: “La fila debe comenzar desde el medio, desde detrás del imam, y el lado derecho de cada fila es mejor que el lado izquierdo. No se debe formar una nueva fila hasta que la fila anterior se haya completado”.

Séptimo tema: Anticiparse al imam:

Quien es guiado en la oración debe realizar los movimientos después de su imam; debe seguirlo e imitarlo en sus acciones. Es obligatorio para el seguidor y para quien es guiado en la oración no anticiparse a quien sigue, ni sincronizarse con él, sino más bien monitorear sus movimientos y luego hacer lo que él hace después de él. Esto tiene como objetivo asegurar que quien es guiado en la oración no contradiga al imam en ningún aspecto de la misma. Se ha reportado de manera auténtica de Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El imam es designado solo para ser seguido. Así que no actúen de manera diferente a él. Inclínense cuando él se incline. Cuando él diga 'Sami'allahu liman hamidah' (Al-lah escucha a quien Lo alaba), digan: 'Rabbana lakal-hamd' (Oh Señor, para Ti son todas las alabanzas); y cuando él se prosterne, prostérnense (después de él), y si él reza sentado, recen sentados todos ustedes, y enderecen las filas para la oración, ya que enderezar las filas es parte de la oración correcta”. ([77]). (Recopilado por Al-Bujāri: 722, y Muslim: 417).

No es permitido anticiparse al imam en todos los pilares de la oración. Anas ibn Mālik, que Al-lah esté complacido con él, relató: “El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos guio en la oración un día, y cuando finalizó su oración, se volvió hacia nosotros y dijo: '¡Oh gente! Yo soy su imán, así que no me precedan en la inclinación, ni en la postración, ni al levantarse, ni al terminar la oración. Pues yo los veo tanto frente a mí como detrás de mí'.” ([78]) Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, reportó que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «¿Acaso no teme uno de vosotros, si levanta su cabeza antes que el imam, que Al-lah convierta su cabeza en la cabeza de un burro, o que convierta su apariencia en la apariencia de un burro?» ([79]). (Recopilado por Muslim: 426). (Recopilado por Al-Bujāri: 691, y Muslim: 427).

Si uno realiza el Takbīr del Ihrām (Takbīr para comenzar la oración) antes que su imam lo haga, entonces su oración es inválida porque realizar el Takbīr del Ihrām después del imam es una condición para su validez, la cual no ha cumplido.

Octavo tema: Normas relacionadas con la Imāmah y la congregación:

Entre otras normas relacionadas con la Imāmah y la congregación se encuentran las siguientes:

1. Se recomienda que las personas maduras y prudentes se sitúen en las filas cercanas al imam. Es decir, se debe dar prioridad a los hombres maduros y honorables para que se coloquen directamente detrás del imam, basándose en las palabras del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Que se acerquen a mí (en las primeras filas) aquellos de ustedes que tienen sabiduría y buen juicio, luego los que les siguen, y luego los que les siguen." ([80]). (Recopilado por Muslim: 432 de 'Abdullah ibn Mas'ūd, que Al-lah esté complacido con él).

2. Buscar situarse en la primera fila: Se recomienda a quienes son guiados en la oración avanzar hacia la primera fila y tener afán por rezar en la primera fila. Deben cuidarse de no llegar demasiado tarde para unirse a ella. Abu Sa'īd Al-Judri, que Al-lah esté complacido con él, informó que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, vio a sus compañeros rezagarse, por lo que les dijo:

“Vengan hacia adelante y síganme, y que aquellos que están detrás de ustedes sigan su ejemplo. Si la gente continúa rezagándose, Al-lah los pondrá atrás”. ([81]) Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Si la gente conociera la bendición de llamar al Adhān y pararse en la primera fila, y no pudieran (obtener estas oportunidades) excepto por sorteo, definitivamente lo habrían hecho” ([82]). “Sorteo”, es decir, sortear entre ellos para ver quién debería pararse en la primera fila. (Recopilado por Muslim: 438). (Recopilado por Al-Bujāri: 615, y Muslim: 437).

Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, informó que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “La mejor de las filas de los hombres es la primera, y la peor es la última, y la mejor de las filas de las mujeres es la última, y la peor es la primera”. ([83]) Esto se aplica en caso de que estén rezando detrás de los hombres sin una barrera, pero si están rezando en un lugar separado de los hombres, deben completar la primera fila y luego las filas siguientes. ([84]). (Recopilado por Muslim: 440). (Véase: Maymū’ Fatāwa Ibn Bāz: 12/196).

3. El imán no debe apresurarse al recitar la sura Al-Fātiḥah, sino que debe hacerlo con calma, para que los dirigidos en la oración tengan tiempo de recitarla también. ([85]) (Véase: Al-Minzhār Fi Bayān Kazīr Min Al-Ajtā' Ash-Shā'i'ah, por Sālih 'Āl Ash-Sheij p. 53).

4. La oración de un hombre que se para solo detrás de la fila es inválida. Wābisah ibn Ma'bad, que Al-lah esté complacido con él, informó que un hombre rezó solo detrás de la fila, por lo que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le ordenó repetir la oración. ([86]) (Recopilado por At-Tirmidhi: 230, quien afirmó: "El Hadīz de Wābisah es Hasan (fidedigno))."

Noveno tema: Actos de la Sunna que el imam debe realizar:

El imam debe adherirse a la Sunna del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, al dirigir la oración. Los sunan de la oración son los siguientes:

1. No debe prolongar la oración; en cambio, debe considerar las condiciones de las personas. No debe apresurarse en su oración hasta el punto de que la congregación no pueda realizar adecuadamente los pilares y actos obligatorios de la oración. Debe recitar con tranquilidad para que quienes rezan detrás de él puedan completar su oración. Abu Mas'ūd al-Ansāri informó que un hombre dijo: “Por Al-lah, oh Mensajero de Al-lah, me alejo de la oración de la mañana solo porque fulano prolonga la oración cuando nos guía en ella”. El narrador dijo: “Nunca vi al Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, más furioso al aconsejar que en ese momento”. Después dijo: “Entre ustedes, hay algunos que alejan a la gente (de la oración). Así que quien de ustedes guíe a la gente en la oración, no debe prolongarla, porque entre ellos están los débiles, los ancianos y aquellos con necesidades que cumplir”. ([87]). (Recopilado por Al-Bujāri: 90).

2. Debe ordenar que las filas se enderecen y que los espacios se llenen. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía hacer esto y ordenaba a los creyentes que lo hicieran. An-Nu'mān ibn Bashīr, que Al-lah esté complacido con él, informó: «El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía alinear nuestras filas como si estuviera alineando flechas, hasta que vio que ya habíamos comprendido. Luego, un día salió y se puso de pie, y cuando estaba a punto de iniciar la oración (pronunciar el takbir), vio a un hombre con el pecho sobresaliendo de la fila. Entonces dijo: «¡Siervos de Al-lah! O alinean correctamente sus filas, o Al-lah hará que sus rostros se desvíen unos de otros (es decir, creará discordia entre ustedes)»» ([88]). Recopilado por Al-Bujāri: 717, y Muslim: 436. Esta es la redacción de Muslim.

An-Nawawi, que Al-lah tenga misericordia de él, dijo: El significado es que él (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) se esmeraba en alinear las filas hasta que parecían como si estuviera enderezando flechas debido a su extrema rectitud y uniformidad. ([89]) (Sharh Sahīh Muslim, por An-Nawawi: 4/157).

3. El imam debe ordenar a la congregación que complete la primera fila, luego la fila detrás de ella, y así sucesivamente. Si hay una fila incompleta, debe ser la última; esto se basa en las palabras del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “¿No se alinearán como se alinean los ángeles ante su Señor?". Dijimos: “Oh Mensajero de Al-lah, ¿cómo se alinean los ángeles ante su Señor?”. Él dijo: “Completan las primeras filas y se paran cerca unos de otros en la fila”. ([90]). (Recopilado por Muslim: 430, de Yābir ibn Samurah (que Al-lah esté complacido con él)).

4. Debe seguir el ejemplo del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con é, en su recitación del Corán en la oración. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a menudo recitaba las suras largas del Mufassal (comienza desde la sura 'Qāf' hasta el final del Corán) en la oración del Fayr, las suras cortas del Mufassal en la oración del Maghrib, y de las suras de longitud media del Mufassal en las oraciones del 'Ishā', Dhuhr y 'Asr. Sulaimān ibn Yasār informó que Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “Nunca recé detrás de alguien cuya oración se pareciera más a la del Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que fulano”. Sulaimān dijo que prolongaba las dos primeras rak'ahs de la oración del Dhuhr, acortando las dos últimas, acortando la oración del 'Asr, recitando suras cortas del Mufassal en la oración del Maghrib, suras de longitud media del Mufassal en la oración del 'Ishā', y largas del Mufassal en la oración del Fayr." ([91]). () Recopilado por An-Nasā'i: 982. Al-Hāfizh afirmó en Bulūgh Al-Marām 286: Su cadena de narración es auténtica.

Las suras largas del Mufassal son aquellas que comienzan desde Al-Huyurāt hasta Al-Burūy. Los capítulos de longitud media son aquellos que comienzan desde Al-Burūy hasta Al-Baiinah. Las suras cortas son aquellas que comienzan desde Al-Baiinah hasta el final del Corán. ([92]). (Véase: Mirqāt Al-Mafātīh: 2/700).

Décimo tema: Cualidades del Imam

El Imam de la mezquita es su pilar y fortaleza. A través de él, la mezquita cumple su misión de difundir el llamado al Islam, crear conciencia dentro de la comunidad e iluminar a las personas sobre los asuntos de su religión. Si el Imam es conocedor, sabio, perspicaz y está familiarizado con las costumbres y condiciones de la gente, su influencia será positiva y beneficiosa dentro de la comunidad de la mezquita y los residentes del barrio donde se encuentra la mezquita. El Imam los instruye, los guía y los conduce hacia todo lo que es bueno y virtuoso.

Tal fue el ejemplo de los imames que cumplieron con las condiciones de la Imāmah. En los primeros días del Islam, el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-¡ah sean con él, era el imam, seguido por los califas bien guiados, luego los comandantes, líderes, eruditos y figuras prominentes. Esto indica que la persona a quien se le confía este puesto debe poseer un alto estatus en términos de religión, carácter, conocimiento y comportamiento.

Aquí, la importancia de este papel en la vida de las personas se vuelve evidente. La fortaleza o debilidad de los imames se refleja en sus comunidades. La mezquita es donde la comunidad aprende a implementar las palabras en acciones. Si al Imam le falta conocimiento, intelecto, buen carácter y comportamiento, causará más daño que beneficio. Es desafiante para un imam ignorante cumplir con esta noble tarea de guiar a los creyentes hacia la bondad y la rectitud.

A veces, el imam puede cumplir con los requisitos de este papel en términos de conocimiento y capacidad personal, pero puede estar ocupado con otras tareas que afectan su desempeño. Puede llegar tarde a la oración, sin tener suficiente tiempo para repasar las suras o versículos que recitará en las oraciones, lo que resulta en que recite repetidamente suras o versículos específicos.

El imam puede ser vencido por los deseos, la ignorancia, los conflictos o el extremismo reprobable, lo que lo lleva a desviarse de la objetividad, la orientación educativa y el llamado a Al‐lah con sabiduría y buena admonición.

La mezquita tiene un impacto significativo en la religión. Es un faro de guía donde el siervo se conecta con su Señor, fortalece su fe y se reúne con sus hermanos para cooperar en ordenar la virtud y la condena de lo perjudicial. La mezquita solo puede cumplir este papel si se le designa un imam que posea las cualidades relacionadas con el conocimiento y el carácter requeridos para quien asume este gran puesto y cumple con los deberes de este noble papel.

Principales cualidades relacionadas con el conocimiento requeridas en el imam:

1. Dedicar sus acciones sinceramente a Al-lah para poder ganar el apoyo, la ayuda, la aceptación y el amor de Al-lah y de las personas.

2. Evitar la ostentación y la jactancia, ya que los asuntos se evalúan por sus propósitos, y las obras se juzgan en función de sus intenciones. Cada uno será recompensado de acuerdo con sus intenciones, y a quien reclame una virtud que no posee, Al-lah lo avergonzará.

3. Memorizar el Corán, o al menos una parte de él, repasarlo regularmente y tener una porción diaria de recitación del Corán.

4. Memorizar varios hadices proféticos de libros como Riyādh As-Sālihīn, Al-Arba'īn An-Nawawiyyah, Bulūgh Al-Marām u otros libros confiables de hadices.

5. Aprender el credo islámico correcto, que es el credo de los piadosos predecesores.

6. Estudiar la jurisprudencia (Fiqh) de los asuntos de la religión, especialmente el Fiqh de los actos de adoración, incluyendo la purificación, la oración, el Zakat, el ayuno y el Fiqh de las transacciones. Esto permite al imam comprender las reglas del sustento y los gastos, y advertir a las personas contra el engaño, el fraude y la apropiación injusta de la riqueza ajena. Debe advertirles contra la extravagancia, el derroche, la tacañería y la mezquindad para que los tratos financieros de las personas se guíen por el Corán y la Sunna.

7. Dominar la lengua árabe, para poder comprender los significados de lo que Al-lah ha revelado a Su Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ya que el Corán fue revelado en la lengua árabe.

8. Leer la biografía del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), las características y cualidades de Muhammad (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), y las biografías de los predecesores rectos, ya que incluyen un buen ejemplo, un modelo a seguir ejemplar, conocimiento académico beneficioso y un alto nivel de cultura islámica.

9. Conocer a los eruditos de su país y a otros eruditos que están bien versados en el conocimiento y son conocidos por la solidez de su credo, conocimiento e intelecto. Debe remitirse a ellos en todos los asuntos de la religión y en la resolución de los problemas de su comunidad.

10. Familiarizarse con las sectas islámicas, sus doctrinas, tendencias intelectuales y sus propósitos, y sus ideologías y objetivos destructivos. Esto permite al imam exponerlos a la luz del Corán, la Sunna del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) y los escritos de los eruditos musulmanes verificadores, exponiendo su falsedad y advirtiendo contra su invalidez.

11. Estar familiarizado con los diversos medios de comunicación, conocer sus aspectos positivos y negativos, y cómo beneficiarse de ellos para llamar a las personas a Al-lah. También debe conocer los peligros que representan para él y su comunidad.

Cuando estas cualidades se encuentran en el imam de la mezquita, se produce la rectitud y el equilibrio con el permiso de Al-lah .

Principales cualidades morales:

1. Debe ser un predicador y un maestro para la congregación de la mezquita y para aquellos que asisten a la mezquita, tanto de la gente del barrio como de otros lugares. Debe tomar al Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) como su modelo a seguir, ya que él es el modelo recto, el excelente ejemplo y el ideal trascendente para la Ummah y los líderes. Al-lah el Todopoderoso dice: {En el Mensajero de Al-lah hay un bello ejemplo para quienes tienen esperanza en Al-lah, [anhelan ser recompensados] en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a Al-lah.} [Corán 33: 21]

Debe distanciarse a sí mismo y a los asistentes de la mezquita de participar en discusiones sobre asuntos mundanos o políticos, y debe limitar las actividades de la mezquita al aprendizaje del conocimiento y los actos de adoración.

2. Debe ser limpio y ordenado, y ocuparse de la limpieza de la mezquita, el arreglo de sus pertenencias y el mantenimiento de sus instalaciones. Debe evitar la extravagancia y las decoraciones en la mezquita.

3. Debe tener buenos modales y apariencia, siguiendo la Sunna del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), como dejarse crecer la barba, recortar el bigote y evitar arrastrar su ropa. También debe mantener la dignidad y la calma, y seguir los pasos de los predecesores rectos (que Al-lah tenga misericordia de ellos).

4. El Imam debe ser gentil, tolerante y compasivo, porque cuando la gentileza se encuentra en algo, lo realza y embellece, y cuando desaparece de algo, se vuelve defectuoso. 'Ā'ishah (que Al-lah esté complacido con ella) informó que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: “La gentileza no se encuentra en nada excepto que lo embellece, y no desaparece de algo excepto que lo hace defectuoso”. ([93]). () Recopilado por Muslim: 2594.

Por lo tanto, si uno de los asistentes a la mezquita comete un error, el imam no debe regañarlo, sino aconsejarlo con gentileza y enseñarle de buena manera. Mu'āwiyah ibn al-Hakam As-Sulami (que Al-lah esté complacido con él) dijo: “Mientras rezaba con el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, un hombre en la congregación estornudó y yo respondí con: 'Yarhamuk-Al-lah' (que Al-lah tenga misericordia de ti). La gente me miró con desaprobación. Yo dije: 'Que mi madre me pierda. ¿Por qué me miran así?'. Entonces, comenzaron a golpear sus muslos con las manos. Cuando vi que me instaban a permanecer en silencio, me contuve. Cuando el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, concluyó su oración —que mi padre y mi madre sean sacrificados por él—, nunca antes ni después de él he visto un maestro que diera mejor enseñanza que él. Por Al-lah, no me regañó, ni me golpeó, ni me insultó. Dijo: 'No está permitido hablar durante la oración, porque consiste en Tasbih (glorificar a Al-lah), Takbir (declarar Su Grandeza) y recitación del Corán'“. ([94]). () Recopilado por Muslim: 537.

5. El Imam debe ser indulgente y de corazón blando para poder reunir a la gente a su alrededor y que puedan beneficiarse de su compasión, asistencia y conocimiento. Debe estar con ellos en sus dificultades y necesidades. Debe consultarlos con respecto a los asuntos relacionados con el mensaje de la mezquita.

El Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) estaba en el nivel más alto de todo esto, como Al-lah el Todopoderoso dice sobre él: {[¡Oh, Muhammad!] Por misericordia de Al-lah eres compasivo con ellos. Si hubieras sido rudo y de corazón duro se habrían alejado de ti; perdónalos, pide perdón por ellos, y consulta con ellos los asuntos [de interés público]. Pero cuando hayas tomado una decisión encomiéndate a Al-lah, porque Al-lah ama a los que se encomiendan a Él.} [Corán 3: 159].

6. Debe adoptar la paciencia, la certeza y la veracidad en lo que dice, para merecer el honor de la Imāmah (liderazgo) en su mezquita y su congregación. Porque la paciencia y la certeza llevarán al siervo al rango de Imāmah en la religión, como Al-lah el Todopoderoso dice: {Hice de algunos de ellos líderes ejemplares para guiar [a la gente] por Mi voluntad, siempre que sean pacientes y tengan certeza de Mis signos} [Corán 32: 24].

7. Debe ser veraz en lo que dice, ya sea en el sermón del viernes, en la enseñanza y predicas, o en su discurso con la gente, para que pueda estar entre los veraces, los guiados y los victoriosos. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: “Adhiérete a la veracidad, porque la veracidad conduce a la rectitud, y la rectitud conduce al Paraíso. Un hombre seguirá diciendo la verdad y se esforzará por decir la verdad hasta que sea registrado ante Al-lah como el más veraz. Cuídate de mentir, porque mentir conduce a la maldad y la maldad conduce al Infierno. Un hombre seguirá diciendo mentiras y se esforzará por decir mentiras hasta que sea registrado ante Al-lah como un mentiroso persistente”. ([95]). Recopilado por Al-Bujāri: 6094, y Muslim: 2607 de 'Abdullah ibn Mas'ūd (que Al-lah esté complacido con él).

Mentir es maldad y calamidad; la mayor mentira es mentir sobre Al-lah el Todopoderoso y hablar sobre Él sin conocimiento. Al-lah el Todopoderoso dice: {Diles: “Lo que realmente ha prohibido mi Señor son las obscenidades, tanto en público como en privado, la maldad, la opresión sin causa, que Le asocien en la adoración y que afirmen acerca de Él lo que ignoran”.} [Corán 7: 33]

Este versículo ha resumido los pecados más grandes, comenzando con los menores y luego ascendiendo a los más graves, que es hablar sobre Al-lah, Sus nombres, atributos y leyes de las que uno no tiene conocimiento.

Mentir sobre el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) es uno de los tipos más graves de mentiras y los pecados más atroces. Es un pecado mayor cuyo perpetrador es advertido con el Fuego. Al-Mughīrah ibn Shu'bah (que Al-lah esté complacido con él) informó: “Escuché al Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) decir: «Ciertamente, una mentira sobre mí no es como una mentira sobre cualquier otra persona. Quien mienta sobre mí deliberadamente, que prepare su morada en el Fuego». ([96]). () Recopilado por Al-Bujāri: 1291, y Muslim: 4

Se debe evitar mentir incluso si se hace con buenas intenciones con el propósito de fomentar el bien y advertir contra el mal, como hacen algunos predicadores. Es algo feo que está desprovisto de bien y guía. El que dice mentiras recibe castigo, no recompensa. Es pecador y perdedor.

8. Debe ser honesto al transmitir declaraciones, verificar la solidez de las noticias, no apresurarse a creer rumores y solo aceptar dichos auténticos. Al-lah el Todopoderoso nos ha ordenado hacer esto como Él dice: {¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho.} [Corán 49: 6]

9. Esforzarse al máximo para ocultar las faltas de las personas y guardar sus secretos. A quien oculte las faltas de un musulmán, Al-lah le ocultará sus faltas en este mundo y en el Más Allá. Y quien persiga las faltas de los musulmanes, Al-lah perseguirá sus faltas hasta exponerlo incluso en lo más recóndito de su casa. 'Abdullah ibn 'Umar (que Al-lah esté complacido con él) informó que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: “Quien oculte las faltas de un musulmán, Al-lah ocultará sus faltas en el Día del Juicio”. ([97]) Abu Barzah Al-Aslami (que Al-lah esté complacido con él) informó que el Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: “¡Oh, gente que ha creído con sus lenguas, pero la fe aún no ha entrado en sus corazones!, no murmuren sobre los musulmanes y no persigan sus faltas. Ciertamente, quien persiga sus faltas, Al-lah perseguirá las suyas, y a quien Al-lah persiga sus faltas, Él lo expondrá incluso en su propia casa”. ([98]). () Recopilado por Al-Bujāri: 2442, y Muslim: 2580. () Recopilado por Abu Dāwūd: 4880. Para más información sobre estas cualidades, véase Kitāb Imām Al-Masyid Muqawwimātuhu Al-'Ilmiiah Wa Al-Juluqiiah, por el Sheij Su'ūd ibn Muhammad Al-Bishr.

Tercer Capítulo: La Oración del Viernes y su Sermón

Primer Tema: La Oración del Viernes

Primer Asunto: El Concepto de la Oración del viernes y su tiempo

Primero: El Concepto de la Oración del viernes

El viernes es un día de la semana en el que se realiza una oración especial, que es, la Oración del Viernes ([99]). () Véase: Mu'jam Lughat Al-Fuqahā', por Muhammad Rawwās Qal'aji y otros: p.166.

Este es un gran favor que Al-lah el Todopoderoso guió a esta nación hacia el día del viernes. Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con él) informó que el Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: «Somos los últimos (en llegar) pero seremos los primeros en el Día del Juicio, aunque a ellos (otras naciones) se les dio el Libro antes que a nosotros, y a nosotros se nos dio después de ellos, y este fue el día que se les prescribió, pero discreparon sobre él. Al-lah nos guió hacia él, y ellos vinieron después de nosotros con respecto a él. Así, los judíos observan el día siguiente (sábado) y los cristianos el día siguiente a ese (domingo)». ([100]). () Recopilado por Al-Bujāri: 876, y Muslim: 855.

El viernes es el mejor día sobre el cual el sol ha salido. Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con él) informó que el Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: “El mejor día en el que sale el sol es el viernes. En él Adán fue creado, en él fue admitido en el Paraíso, y en él fue expulsado del mismo”. ([101]). () Recopilado por Muslim: 854.

Ofrecer dos oraciones del viernes consecutivas expía los pecados cometidos en el intervalo entre ellas, como lo indica el Hadīz de Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con él) citando al Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) que dijo: “Las cinco oraciones (diarias), y la oración del viernes a la siguiente oración del viernes, y Ramadán al siguiente Ramadán, son expiaciones de los pecados cometidos entre ellos, siempre y cuando se eviten los pecados mayores”. ([102]). () Recopilado por Muslim: 233.

La oración del viernes es una oración independiente. Se diferencia de la oración del Duhr en cuanto al número de Rak'ah, la recitación audible, el sermón que incluye y las condiciones de validez, pero concuerda con ella en términos de tiempo.

Segundo: Tiempo para realizar la oración del viernes:

El tiempo para realizar la oración del viernes es el mismo que la oración del Duhr. Comienza después de que el sol pasa su cenit y dura hasta que la sombra de un objeto se vuelve igual a su longitud después del mediodía. Esto se basa en el Hadīz de Anas ibn Mālik (que Al-lah esté complacido con él), quien informó que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) solía rezar la oración del viernes cuando el sol declinaba, ([103]) es decir, cuando declina hacia el oeste y se desvia del medio del cielo, y ese es el tiempo de la oración del Duhr. () Recopilado por Al-Bujāri: 904.

Segundo Asunto: Dictamen sobre la oración del viernes y quiénes están obligados a realizarla

Primero: Dictamen sobre la oración del viernes:

La oración del viernes es una obligación individual para los hombres, como Al-lah el Todopoderoso dice: {¡Creyentes! Cuando sea realizado el llamado a la oración del día viernes, acudan al recuerdo de Al-lah y abandonen el comercio, es lo mejor para ustedes. ¡Si supieran!} [Corán 62: 9] 'Abdullah ibn 'Umar y Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con ambos) informaron que escucharon al Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) decir mientras estaba de pie en su minbar: “Si algunas personas descuidan las oraciones del viernes, Al-lah pondrá un sello en sus corazones, y entonces estarán entre los negligentes”. ([104]). () Recopilado por Muslim: 865.

Los musulmanes concuerdan unánimemente sobre la obligatoriedad de la oración del viernes. Ibn al-Mundhir (que Al-lah tenga misericordia de él) dijo: “Concuerdan unánimemente que la oración del viernes es obligatoria para los hombres libres, adultos, cuerdos que son residentes y no tienen excusa”. ([105]). () Al-Iymā’, p.40.

Segundo: ¿Quién está obligado a realizarla?

La oración del viernes es obligatoria para todo musulmán adulto, cuerdo y varón libre que sea capaz de asistir a ella y sea residente. No es obligatoria para el esclavo, la mujer, el niño, y la persona demente o enferma. Esto está indicado por el Hadīz de Tāriq bin Shihāb (que Al-lah esté complacido con él) quien narró que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: “La oración del viernes en congregación es obligatoria para todo musulmán, con la excepción de cuatro: el esclavo, la mujer, el niño y el enfermo”. ([106]). () Recopilado por Abu Dāwūd: 1067.

En cuanto al viajero, la oración del viernes no es obligatoria porque el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) no la rezó en sus viajes. Durante su Peregrinación, el día de 'Arafah ocurrió un viernes, pero la rezó como Duhr y combinó 'Asr con ella.

Ibn Al-Mundhir (que Al-lah tenga misericordia de él) reportó un consenso sobre este asunto, diciendo: “Hay consenso en que los niños y las mujeres no tienen la obligación de asistir a la oración del viernes... mientras que hay consenso en que es obligatoria para los hombres adultos, libres, residentes, que no tienen excusa para dejarla”. ([107]). () Al-Iymā’, p.40.

Si un esclavo, una mujer, un niño, una persona enferma o un viajero asiste a la oración del viernes, su oración es válida y los exime de realizar la oración del Duhr.

Por lo tanto la oración del viernes no es obligatoria para los beduinos que se mueven en busca de pasto y agua, porque durante la época del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), la gente del desierto moraba alrededor de la ciudad, y el profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) no les ordenó observar la oración del viernes. El Imam Ahmad dijo: “La oración del viernes no es obligatoria para la gente del desierto, porque están en constante movimiento. Por lo tanto, su constante movimiento es la razón por la que están exentos de esta obligación. Entonces, cualquiera que esté establecido y no se traslada de un lugar a otro voluntariamente es considerado residente de una aldea”. ([108]). () Maymū’ Al-Fatāwa: 24/166.

La oración del viernes requiere un mínimo de tres personas: una pronuncia el sermón y dos escuchan, como Al-lah el Todopoderoso dice: {...acudan al recuerdo de Al-lah...} [Corán 62: 9] Esto se dirige al plural, y el plural mínimo en idioma árabe es tres.

Tercer Asunto: Dictamen sobre cómo realizar la oración del viernes:

La oración del viernes consta de dos Rak'ah con recitación audible, ya que el Profeta solía hacerlo así, y los eruditos han acordado unánimemente sobre ello. Ibn Hazm (que Al-lah tenga misericordia de él) dijo: “Existe consenso en que cuando se cumplen las condiciones de la oración del viernes, esta consta de dos Rak'ah con recitación en voz alta” ([109]). () Marātib Al-Iymā’: p.33.

Es Sunnah recitar Surat al-Fātihah y Surat al-A'la en la primer Rak'ah, y Surat al-Fātihah y Surat al-Ghāshiyah en el segundo Rak'ah. An-Nu'mān ibn Bashīr (que Al-lah esté complacido con él) informó: “El Mensajero de Al-lah solía recitar Surat al-A'la y Surat Al-Ghāshiyah en los dos Eids y en la oración del viernes” [110]. () Recopilado por Muslim: 878.

O bien, recitaba Surat al-Fātihah y Surat al-Yumu'ah en el primer Rak'ah, y Surat al-Fātihah y Surat al-Munāfiqūn en el segundo. Ibn Abi Rāfi' informó: “Una vez, Marwān partió hacia La Meca y nombró a Abu Hurairah como gobernador de Medina. Abu Hurairah nos dirigió en la oración del viernes, y después de recitar Surat al-Yumu'ah en el primer Rak'ah, recitó Surat al-Munāfiqūn en el segundo. Me encontré con Abu Hurairah cuando había terminado la oración y le dije: 'Has recitado dos Surahs que 'Ali ibn Abi Tālib solía recitar en Kūfah'. Abu Hurairah dijo: 'Ciertamente, escuché al Mensajero de Al-lah recitándolas en las oraciones del viernes'.” ([111]). () Recopilado por Muslim: 877.

Cuarto tema: ¿Cuándo se considera que se ha asistido a la oración del viernes?

Se considera que una persona ha asistido a la oración del viernes al alcanzar al menos una Rak'ah con el imam. 'Abdullah ibn 'Umar (que Al-lah esté complacido con ambos) informó que el Profeta dijo: “Quien alcanza una Rak'ah de la oración del viernes u otra oración, su oración está completa”. ([112]). () Recopilado por An-Nasā'i: 557.

Si alcanza menos de una Rak'ah, debe rezar la oración del Duhr en su lugar ([113]). () Véase: Al-Mughni, por Ibn Qudāmah: 2/231.

Si alguien pierde una Rak'ah de la oración del viernes y alcanza al imam en la segunda Rak'ah mientras está inclinado o antes de eso, entonces solo necesita compensar una Rak'ah, basándose en el Hadīz: “Quien alcanza una Rak'ah, ha alcanzado la oración” ([114]). () Recopilado por Abu Dāwūd: 893.

Quinto tema: Acciones prohibidas o desaconsejadas en la oración del viernes:

1. Está prohibido hablar mientras el imam está pronunciando el sermón. Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con él) informó de manera auténtica que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Si le dices a tu compañero el viernes: 'Escucha', mientras el Imam está pronunciando el sermón, ciertamente has incurrido en una conversación ociosa” ([115]), es decir, has hablado de manera inválida e inaceptable, y la virtud de tu oración del viernes se invalida por ello. () Recopilado por Al-Bujāri: 934, y Muslim: 851.

An-Nawawi (que Al-lah tenga misericordia de él) dijo: “En este hadiz se prohíben todos los tipos de conversación durante el sermón, y se utiliza este ejemplo como advertencia sobre cualquier otro tipo de habla. Porque si decir 'escucha' —que en esencia es una orden para hacer el bien— se considera palabrería vana, entonces cualquier otro tipo de palabra es aún más inapropiada” ([116]). () Sharh Muslim: 6/138.

Esta prohibición también se extiende a responder a alguien que estornudó diciendo: “Yarhamuka Allah” (que Al-lah tenga misericordia de ti), así como a devolver el saludo de paz. Participar en estas acciones está prohibido mientras el Jatīb (predicador) está pronunciando el sermón. Sin embargo, está permitido hablar antes de que el imam comience el sermón y durante la pausa entre los dos sermones.

En cuanto a los congregantes que hablan con el jatib, no hay nada de malo en eso. Anas ibn Mālik (que Al-lah esté complacido con él) informó: que “Un hombre entró en la mezquita un viernes por una puerta mientras el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaba de pie, pronunciando el sermón. El hombre se dirigió al Mensajero de Al-lah y dijo: Oh Mensajero de Al-lah, nuestros bienes han sido destruidos y los caminos han sido cortados, así que suplica a Al-lah que haga descender la lluvia para nosotros. Entonces, el Mensajero de Al-lah levantó las manos...” ([117]). () Recopilado por Al-Bujāari: 967, y Muslim: 897.

2. Está prohibido durante el sermón involucrarse en actos frívolos como jugar con piedras, usar un Misbahah (cuentas de Dhikr) o usar un teléfono móvil. Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con él) informó de manera auténtica que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien toca las piedras (durante el sermón) ha incurrido en una actividad ociosa” ([118]). Esto se debe a que participar en actos frívolos impide la comprensión y la concentración. () Recopilado por Muslim: 857.

3. Está prohibido abrirse paso entre la gente durante el sermón del viernes. 'Abdullah ibn Busr (que Al-lah esté complacido con él) informó: “Un hombre llegó un viernes mientras el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaba dando el sermón, y comenzó a abrirse paso entre la gente. Entonces el Profeta le dijo: "Siéntate, porque has causado daño" ([119]). () Recopilado por Abu Dāwūd: 1118.

Esto se debe a que abrirse paso entre la gente causa molestia a los orantes y los distrae de escuchar el sermón. Sin embargo, no hay inconveniente en que el imám lo haga si no puede llegar a su lugar de otra manera. Lo mismo aplica para quien se ve obligado a moverse por una necesidad, como hacer la ablución, cubrir un espacio vacío en la fila delantera, o situaciones similares

4. Está prohibido hacer que alguien se levante del lugar donde estaba sentado para sentarse en su lugar. Yābir ibn 'Abdullah (que Al-lah esté complacido con ambos) informó de manera auténtica que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Ninguno de ustedes debe hacer que su hermano se levante el viernes (durante el sermón) y luego ocupar su lugar, sino que deben hacerse espacio unos a otros”. ([120]). () Recopilado por Muslim: 2178.

5. Es desaconsejable separar a dos personas sentándose entre ellas o pasando a través de ellas. Salmān Al-Fārisi (que Al-lah esté complacido con él) informó de manera auténtica que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien se baña el viernes... y luego procede a la oración y no se abre paso a la fuerza entre dos personas (reunidas en la mezquita para la oración del viernes), y reza tanto como está escrito para él y escucha atentamente cuando el imam sale a pronunciar el sermón, todos sus pecados entre el presente y el próximo viernes serán perdonados”. ([121]). Esto indica que quien separa a dos personas no alcanzará este perdón. () Recopilado por Al-Bujāri: 910.

Sexto Tema: Los sunan (actos recomendables) de la oración del viernes:

1. Es Sunnah recitar la Sura as-Saydah y la Sura al-Insán en la oración del Fayr los viernes, porque el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía hacerlo regularmente. Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató: "El profeta -la paz y las bendiciones sean con él- solía recitar en el rezo del Fayr del día viernes: Alif lam mim es una revelación -la sura de la prosternación-, y la sura del hombre -acaso no transcurrió un periodo de tiempo"-[122]. () Recopilado por Al-Bujāri: 891, y Muslim: 880.

2. Realizar la ablución mayor el viernes es un acto confirmado de la Sunnah basado en el Hadiz de Abdullah ibn Umar (que Al-lah esté complacido con ambos), quien relató que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando uno de ustedes vaya a la oración del viernes, que haga la ablución mayor.” ([123]). Observar esta práctica y no descuidarla es importante, especialmente para aquellos con olores desagradables. ()) Recopilado por Al-Bujāri: 877, y Muslim: 844.

El tiempo para realizar la ablución mayor el viernes comienza desde el amanecer. Hacer el Ghusl (ducharse) para eliminar el estado de impureza ritual mayor es un reemplazo válido para el Ghusl del viernes, porque el propósito del Ghusl del viernes es limpiar el cuerpo y eliminar cualquier olor desagradable, lo cual se cumple con la ablución mayor para eliminar la impureza ritual. Sin embargo, se prescribe la intención de combinar la ablución mayor del viernes con la de eliminar la impureza mayor para obtener la recompensa.

3. Es Sunnah usar perfume y asearse, removiendo lo que sea necesario del cuerpo, como cortar las uñas, afeitar el vello púbico, depilar el vello de las axilas y recortar el bigote. Salmán Al-Fárisi (que Al-lah esté complacido con él) relató que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien realiza el Ghusl el día viernes, se purifica tanto como pueda, luego usa su aceite (para el cabello) o se perfuma, luego procede (a la oración del viernes) y no separa a dos personas (sentadas una al lado de la otra), luego reza tanto como (Al-lah) ha escrito para él, y escucha atentamente mientras el imam está pronunciando el sermón, sus pecados entre el presente y el siguiente viernes serán perdonados”. ([124]). () Recopilado por Al-Bujāri: 910.

También está confirmado el uso del Siwak (cepillo natural de dientes) el viernes. Abu Sa'id Al-Judri (que Al-lah esté complacido con él) dijo: “Testifico que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: 'Realizar el Ghusl el viernes es obligatorio para todo varón (musulmán) que haya alcanzado la edad de la pubertad, y (también) la limpieza de los dientes con el Siwak, y el uso de perfume si está disponible'”. ([125]). () Recopilado por Al-Bujāri: 880.

4. Es Sunnah vestir las mejores ropas disponibles; según el hadiz de Umar ibn al-Jattab, que Al-lah esté complacido con él. “vio una capa en la puerta de la mezquita y dijo: 'Oh Mensajero de Al-lah, ¿por qué no compras esta prenda y la usas los viernes y cuando te visiten delegaciones?'”. ([126]). () Recopilado por Al-Bujāri: 886, y Muslim: 2068.

5. Es Sunnah ir temprano a la mezquita el viernes porque el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, lo alentaba. Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: «Quien realiza la ablución mayor para eliminar una impureza mayor el viernes, es decir, de la misma manera en que se realiza el Ghusl de Yanabah, y va temprano a la mezquita, es como si sacrificara un camello o una camella. Quien va en la segunda hora, es como si sacrificara una vaca. Quien va en la tercera hora, es como si sacrificara un carnero con cuernos. Quien va en la cuarta hora, es como si sacrificara una gallina. Quien va en la quinta hora, es como si ofreciera un huevo. Cuando el imam sale, los ángeles vienen a escuchar el recuerdo de Al-lah». ([127]). () Recopilado por Al-Bujāri: 881, y Muslim: 850.

6. Es Sunnah para quienes entran a la mezquita el viernes mientras el imam está pronunciando el sermón, no sentarse hasta que hayan realizado dos Rakat ligeros. Esto se debe a que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ordenó a quienes entraban durante el sermón que lo hicieran. Yabir ibn Abdullah, que Al-lah esté complacido con él, relató que Sulaik Al-Ghatafani llegó el viernes mientras el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaba pronunciando el sermón, así que se sentó. Entonces, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo: “Oh Sulaik, levántate y realiza dos Rakat pero hazlos breves”. Luego dice: “Cuando alguno de ustedes llegue el viernes mientras el imán está dando el sermón, que haga dos rak‘at y que las realice de manera breve”. ([128]). () Recopilado por Al-Bujāri: 930, y Muslim: 875.

7. Es Sunnah recitar la Sura Al-Kahf el día viernes. Abu Sa'id Al-Judri, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien recita la Sura Al-Kahf el día viernes tendrá una luz entre los dos viernes”. [(129]). () Recopilado por Al-Hākim en Al-Mustadrak: 3392, el Hadīz es Ma'lūl (defectuoso) debido a ser Mawqūf (atribuido a Abu Sa'īd).

8. Es una sunnah, durante el día y la noche del viernes intensificar las súplicas de paz y bendiciones sobre el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pues Aws ibn Aws, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Uno de los mejores de sus días es el viernes. Así que, envíen muchas bendiciones y paz sobre mí en ese día, ya que su invocación de bendiciones y paz sobre mí me será presentada”. [(130]). () Recopilado por Abu Dāwūd: 1531.

9. Es sunnah abundar en las súplicas durante este día y procurar la hora en la que se acepta la súplica. Según Abū Hurayrah, que Al-lah esté complacido con él, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, habló sobre el día viernes y dijo: “Hay una hora (el viernes) en la que ningún musulmán le pide algo a Al-lah sin que Él se lo conceda” [(131]). () Recopilado por Al-Bujāri: 935, y Muslim: 852.

Se espera que las súplicas sean respondidas en todas las horas del viernes, pero es más probable que sean respondidas desde el momento en que el imam se sienta para pronunciar el sermón hasta que la oración concluya, y también en la última hora del viernes para quienes se sientan y esperan la oración del Maghrib, ya sea en la mezquita o en casa. Abu Musa Al-Ashari, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo acerca de esa hora del viernes: “Es entre el momento en que el imam se sienta hasta que la oración concluye”. [(132]). () Recopilado por Muslim: 853.

Séptimo Tema: Oración voluntaria relacionada con la oración del viernes:

No existe una oración Sunnah confirmada antes de la oración del viernes. Sin embargo, de acuerdo con la Sunnah, quienes asisten a la oración del viernes pueden rezar tanto como deseen, dos, cuatro, seis o más Rakat, haciendo Taslim cada dos Rakat. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, alentó esto, como lo indica el Hadiz de Salmán al-Fárisi, que Al-lah esté complacido con él, quien relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien tome un baño el viernes... y luego proceda a la oración y no se abra paso a la fuerza entre dos personas (reunidas en la mezquita para la oración del viernes), y rece tanto como esté escrito para él y escuche atentamente cuando el imam salga a pronunciar el sermón, todos sus pecados entre el presente y el próximo viernes serán perdonados.” ([133]) Esta práctica también corresponde a la acción de los Compañeros (que Al-lah esté complacido con ellos) y se sustenta en la virtud general reportada respecto a la realización de actos de adoración voluntarios en general. [133] Recopilado por Al-Bujāri: (910).

En cuanto a la oración Sunnah confirmada, se realiza después de la oración del viernes. Se pueden rezar dos Rakat en casa o cuatro Rakat en la mezquita. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía rezar dos Rakat en casa después de la oración del viernes. ([134]) Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando alguno de ustedes haya realizado la oración del viernes, que realice cuatro Rakat después”. ([135]). () Recopilado por Al-Bujāri: 937, y Muslim: 729, de Ibn 'Umar (que Al-lah esté complacido con ambos). () Recopilado por Muslim: 881.

Así, si la oración Sunnah de la oración del viernes se realiza en la mezquita, consiste en cuatro Rakat, y si se realiza en casa, consiste en dos Rakat.

Segundo Tema: El Sermón del Viernes

Primer asunto: El Sermón del Viernes

El sermón del viernes es un discurso pronunciado ante un grupo de personas poco antes de realizar la oración del viernes. Incluye alabar y glorificar a Al-lah, enviar paz y bendiciones sobre el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dar amonestaciones y recordatorios. ([136]) () Véase: Mu'yam Lughat Al-Fuqahā': p.197, y Jutbat Al-Yumu'ah Wa Ahkāmuha Al-Fiqhiiah, por Al-Hujaylān: p.22.

Segundo asunto: Dictamen sobre el sermón del viernes

El sermón es una condición para la validez de la oración del viernes, por las palabras de Al-lah Todopoderoso: {¡Creyentes! Cuando sea realizado el llamado a la oración del día viernes, acudan al recuerdo de Al-lah...} [Corán 62: 9]. El “recuerdo de Al-lah” en este versículo se interpreta como el sermón ([137]). Si el sermón fuera opcional, no habría obligación de apresurarse hacia él. Además, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se esforzaba por observarlo y nunca lo abandonaba. () Véase: Tafsīr At-Tabari: 22/642.

El Imam Ibn Qudámah Al-Hanbali (que Al-lah tenga misericordia de él) dijo: “En resumen, el sermón es una condición para la validez de la oración del viernes, sin la cual no es válida”.([138]). () Al-Mughni: 2/224.

Tercer Asunto: Condiciones del Sermón del viernes:

1. Debe haber dos sermones. Abdullah ibn Umar (que Al-lah esté complacido con ambos) relató: “El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía pronunciar dos sermones con una sentada entre ellos”. ([139]) () Recopilado por Al-Bujāri: 928.

2. El sermón debe ser pronunciado cuando llega el momento de la oración del viernes. Si ocurre o una parte de él ocurre antes de ese momento, no cumple con el requisito.

3. Los dos sermones deben preceder a la oración, como se menciona en el Hadiz de Saib ibn Yazid (que Al-lah esté complacido con él), quien dijo: “El primer llamado a la oración los viernes durante la época del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, Abu Bakr y Umar (que Al-lah esté complacido con ellos) era cuando el imam se sentaba en el púlpito el viernes”. ([140]) Es una indicación explícita de que los dos sermones deben preceder a la oración. () Recopilado por Al-Bujāri: 916.

El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, también dijo: “Recen como me han visto rezar”, ([141]) y él no rezaba excepto después de pronunciar los dos sermones. Al-Márdawi dijo: “Es una condición que los dos sermones precedan a la oración, y no hay disputa al respecto”. ([142]) () Recopilado por Al-Bujāri: 631, de Mālik ibn al-Huwayriz (que Al-lah esté complacido con él). () Al-Insāf: 2/389.

4. Las partes del sermón deben ser sucesivas. El Imam Ibn Qudámah (que Al-lah tenga misericordia de él) dijo: “La sucesión es una condición para la validez del sermón. Si algunas partes están separadas por un discurso largo, un silencio prolongado o cualquier otra cosa que rompa la sucesión, debe comenzarse de nuevo. La duración o brevedad de la interrupción se determina según la costumbre. También se requiere sucesión entre el sermón y la oración. Si el imam necesita realizar la ablución, debe hacerlo y luego reanudar el sermón, siempre que la interrupción no sea larga”. ([143]) () Al-Mughni 2/230.

5. El sermón debe ser pronunciado en voz alta porque es obligatorio y una condición para la validez de la oración del viernes. Hablar en voz alta es un medio para realizarlo y lograr su propósito, que es la amonestación y el recordatorio. Todo lo que es esencial para cumplir con una obligación es, en sí mismo, una obligación.

6. La presencia del número requerido de personas (minimos 3) es necesaria para la validez de la oración del viernes porque el sermón es un recuerdo al que es obligatorio apresurarse. Por lo tanto, el número mencionado de personas debe escucharlo.

Cuarto Asunto: Pilares del sermón:

1. Debe comenzar con alabanzas y glorificaciones a Al-lah Todopoderoso, basado en el Hadiz de Yabir ibn Abdul-lah (que Al-lah esté complacido con ambos), quien dijo: “El sermón del viernes del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, comenzaba con alabanzas a Al-lah y Su enaltecimiento, luego decía...”. [144] () Recopilado por Muslim: 867.

2. Debe incluir el pedido de paz y bendiciones sobre el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, lo cual era una práctica regular de los Compañeros (que Al-lah esté complacido con ellos). ([145]) () Véase: Jalā' Al-Afhām, por Ibn Al-Qaiim: p.371.

3. Debe incluir amonestación y ordenar a las personas que teman a Al-lah Todopoderoso. Yabir ibn Samurah (que Al-lah esté complacido con él) dijo: “El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía pronunciar dos sermones, sentándose entre ellos, donde recitaba el Corán y recordaba a las personas”, ([146]) ya que ese es el propósito del sermón. () Recopilado por Muslim: 862.

4. Recitar versículos del noble Corán, dado el Hadiz de Yabir ibn Samurah (que Al-lah esté complacido con él): “El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía pronunciar dos sermones, sentándose entre ellos, donde recitaba el Corán y recordaba a las personas”.

Quinto Asunto:Los sunan del sermón:

1. Pronunciar el sermón desde un púlpito o una plataforma elevada. Se fabricó un púlpito para el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y él pronunciaba el sermón sobre él los viernes. ([147]) Se relata de un gran grupo de Compañeros (que Al-lah esté complacido con ellos) que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía pronunciar el sermón mientras estaba en un púlpito. ([148]) An-Nawawi (que Al-lah tenga misericordia de él) informó un consenso académico sobre la conveniencia de esto, diciendo: “Los eruditos concuerdan unánimemente en que es recomendable que el sermón se pronuncie desde un púlpito” ([149]), porque es más efectivo para transmitir información y también porque ver al imam tiene un impacto más significativo en la amonestación. () Recopilado por Al-Bujāri: 2095 de Yābir (que Al-lah esté complacido con él). () Véase: Irwā' Al-Ghalīl Fi Tajrīj Ahādīz Manār As-Sabīl: 3/75 y lo que sigue. () Al-Maymū’ Sharh Al-Muhadhdhab: 4/527.

2. El predicador debe estar de pie durante el sermón, ya que Al-lah Todopoderoso dice: {Pero a aquellos que si ven un negocio o una diversión corren hacia ello y te dejan [solo] de pie...} [Corán 62: 11] 'Abdul-lah bin 'Umar —que Al-lah esté complacido con ambos— relató: “El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía pronunciar el sermón mientras estaba de pie, luego se sentaba, luego se ponía de pie como ustedes lo hacen ahora”. [150] () Recopilado por Al-Bujāri: 920, y Muslim: 861.

3. Es Sunnah que el imam se dirija a los congregantes; 'Abdul-lah bin 'Umar —que Al-lah esté complacido con ambos— relató «Que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando se acercaba a su púlpito el viernes, saludaba a los que estaban sentados, y cuando subía al púlpito, se dirigía a las personas con su rostro y las saludaba».[151]. () Recopilado por Al-Bayhaqi en Al-Sunan Al-Kubra: 5742.

Al-Háfid Ibn Rayab dijo: “Que el imam se dirija a las personas dándoles la espalda a la Qiblah es algo acordado, y los textos religiosos también lo indican. Él se dirige a ellos para que puedan entenderlo, y todo eso está de acuerdo con la Sunnah. Si el imam actúa de manera diferente, estaría contradiciendo la Sunnah, pero su oración del viernes seguiría siendo válida”. ([152]). () Fat'h Al-Bāri, por Ibn Rayab: 8/250.

4. Es Sunnah que el Jatib salude a los congregantes cuando se dirige a ellos. Esto se basa en el Hadiz de Yabir (que Al-lah esté complacido con él) que relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía saludar (a la congregación) cuando subía al púlpito. ([153]) () Recopilado por Ibn Māyah: 1109.

5. Es Sunnah que el Jatib se siente en el púlpito hasta que el muecín termine el Adhán, debido a las palabras de Ibn Umar (que Al-lah esté complacido con él): “El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía pronunciar dos sermones. Se sentaba cuando subía al púlpito hasta que el muecín terminaba el Adhán, luego se ponía de pie y pronunciaba el sermón. Después de eso, se sentaba y no hablaba, luego se ponía de pie nuevamente y pronunciaba el sermón”. ([154]) Esto es apoyado por el Hadiz de As-Saib ibn Yazid (que Al-lah esté complacido con él) quien dijo: “En la época del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, Abu Bakr y Umar, el Adhán para la oración del viernes se llamaba después de que el imam se había sentado en el púlpito”. ([155]) () Recopilado por Abu Dāwūd: 1092. () Recopilado por Al-Bujāri: 916.

6. Es Sunnah que el Jatib eleve su voz durante el sermón de acuerdo a su capacidad. Yabir ibn Abdullah (que Al-lah esté complacido con ambos) relató que cuando el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, pronunciaba un sermón, sus ojos se enrojecían, su voz se hacía más fuerte y su enojo se intensificaba como si estuviera advirtiendo de un ejército que se aproximaba, diciendo: "Los sorprendieron por la mañana y por la tarde ([156]), La expresión ‘los sorprendieron por la mañana’ significa que el ejército llegó a ustedes en ese momento del día; y ‘por la tarde’ indica que también los alcanzaron en ese otro momento. Quien desee causar temor o intimidación, puede usar estas dos frases como forma de advertencia o impacto. () Recopilado por Muslim: 867.

7. Es Sunnah que el Jatib se siente brevemente entre los dos sermones. Esto se basa en el Hadiz de Ibn Umar (que Al-lah esté complacido con él): “El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía pronunciar dos sermones, y se sentaba entre ellos”. ([157]) () Recopilado por Al-Bujāri: 928.

8. Es Sunnah mantener los sermones cortos, con el segundo sermón más corto que el primero, mientras se prolonga la oración. Esto se basa en el Hadiz de ‘Ammar (que Al-lah esté complacido con él) donde el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Ciertamente, la duración de la oración de un hombre y la brevedad de su sermón son signos de su sabiduría. Así que, alarguen la oración y acorten el sermón”. ([158]). () Recopilado por Muslim: 869.

9. Es Sunnah suplicar para que a los musulmanes se les conceda lo que es bueno para su religión y asuntos mundanos, y suplicar para que los gobernantes musulmanes alcancen la rectitud y el éxito. An-Nawawi (que Al-lah tenga misericordia de él) dijo: “En cuanto a suplicar por los líderes y gobernantes musulmanes, pedir por su rectitud, asistencia para adherirse a la verdad, y establecer la justicia y asuntos similares, es recomendado unánimemente”. ([159]) () Al-Maymū’ Sharh Al-Muhadhdhab: 4/521.

No está legislado que el imam levante las manos durante la súplica en el sermón del viernes, excepto durante la oración para pedir la lluvia (Istisqá'). Se recomienda que señale con el dedo índice. Umárah ibn Ruaibah (que Al-lah esté complacido con él) relató que vio a Bishr ibn Marwán levantar las manos en el púlpito, entonces dijo: «¡Que Al-lah desfigure estas dos manos! He visto al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, no hacer nada más que esto con su mano» (y señaló con su dedo índice). ([160]) () Recopilado por Muslim: 874.

10. Quien pronuncia el sermón debe dirigir la oración. Esto se debe a que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía hacer ambas cosas él mismo, al igual que sus sucesores después de él. Pero es válido si un hombre pronuncia el sermón y otra persona dirige la oración debido a una excusa. ([161]) () Al-Mughni por Ibn Qudāmah: 2/228

Sexto Asunto: Traducción del sermón del viernes:

Es permisible que el Jatib en un país cuya gente, o la mayoría de ellos, no entiende árabe, pronuncie el sermón en su idioma para que puedan comprender el sermón, se logre su propósito y puedan beneficiarse del conocimiento, las amonestaciones y los recordatorios que contiene. Esto también se sustenta en el hecho de que no hay evidencia auténtica atribuida al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, que indique que es una condición que el sermón del viernes sea en árabe. Por el contrario, él lo pronunciaba en árabe porque era su idioma y el de su gente.

Es preferible que el Jatib pronuncie el sermón en árabe y luego lo traduzca al idioma del país donde reside, siguiendo el ejemplo del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en sus sermones, y para evitar cualquier controversia de opinión respecto a este asunto.

La traducción debe proporcionarse de la manera más adecuada para la audiencia, es decir, ya sea proporcionándola en segmentos, cada uno siguiendo al segmento en árabe correspondiente, o retrasar la traducción para que se pronuncie después de completar el sermón en árabe pero antes de la oración.

También es permisible proporcionar una traducción instantánea del sermón y transmitirla a través de una estación de transmisión, utilizando pantallas para mostrar la traducción para aquellos creyentes que no entienden árabe. Esto no cae bajo la actividad ociosa prohibida, ni por parte del traductor ni del receptor, debido al beneficio general involucrado y al logro del propósito del sermón.

Séptimo Asunto: Cualidades requeridas para el cargo de Jatib:

El Jatib de la mezquita es su piedra angular y fortaleza. A través de él, la mezquita cumple su misión de difundir el llamado al Islam, crear conciencia en la comunidad e iluminar a las personas sobre los asuntos de su religión. Si el Jatib es conocedor, racional, perspicaz y consciente de las costumbres y condiciones de la gente, su influencia será buena y beneficiosa para la congregación de la mezquita y los residentes del vecindario donde se encuentra la mezquita. Él les enseñará, guiará y conducirá hacia todo lo que es bueno y virtuoso.

Este fue el caso de los Jatib que cumplieron con las condiciones para asumir esta responsabilidad. En los primeros días del Islam, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, fue el Jatib, seguido por los califas bien guiados, luego los gobernantes musulmanes, líderes, eruditos y figuras prominentes. Esto indica que la persona que ocupa este cargo debe poseer un alto estatus en términos de religiosidad, carácter moral, conocimiento y comportamiento.

Así, la importancia de este papel en la vida de las personas se vuelve evidente, ya que la fortaleza de los Jatib se refleja en sus comunidades, y también lo hace su debilidad. La mezquita es donde la comunidad aprende a conectar las palabras con las acciones. Si el Jatib carece de conocimiento, intelecto, buena personalidad o buen carácter y comportamiento, su efecto será dañino en lugar de beneficioso para los demás. Es difícil para un Jatib ignorante lograr esta noble tarea de guiar a las personas hacia la bondad y la rectitud.

El Jatib puede cumplir con los requisitos de este cargo en términos de conocimiento y capacidad personal, pero puede estar ocupado con otras tareas que afecten su desempeño.

Además, puede necesitar más tiempo para preparar un sermón que se adapte a la ocasión. Como dijo Ibn Qaiim al-Yawziiah (que Al-lah tenga misericordia de él), pueden pronunciar un sermón que no logre infundir fe en Al-lah en los corazones, enfatizar el monoteísmo, proporcionar un conocimiento específico de Al-lah, recordar a las personas Sus días, o inspirar a las almas a amar a Al-lah y anhelar Su encuentro. ([162]). () Zād Al-Ma'ād Fi Hady Jayr Al-'Ibād: 1/409.

Puede estar abrumado por los deseos, la ignorancia, los conflictos o el extremismo censurable, lo que lo hace desviarse de la objetividad, la guía educativa y la sabia y buena amonestación.

La mezquita tiene un impacto significativo en esta religión. Es un faro de guía donde el siervo de Al-lah se conecta con su Señor, fortalece su fe y se reúne con sus hermanos para colaborar en ordenar el bien y condenar el mal. La mezquita solo puede cumplir este papel si Al-lah la bendice con un imam que posea las cualidades académicas y morales requeridas para quien ocupa este gran cargo y cumple con los deberes de este noble papel.

Principales cualidades académicas que debe poseer un Jatib:

1. Dedicar sus acciones sinceramente a Al-lah para ganar el apoyo, la ayuda, la aceptación y el amor de Al-lah y de las personas.

2. Evitar la ostentación y la jactancia, porque los asuntos se evalúan por sus propósitos y las obras se juzgan según sus intenciones. Cada uno será recompensado de acuerdo a sus intenciones, y a quien reclame una virtud que no posee, Al-lah lo degradará.

3. Memorizar todo el Corán o parte de él, repasarlo regularmente y recitar una porción del Corán diariamente.

4. Memorizar varios Hadices proféticos de libros como Riyád As-Sálihín, Al-Arbain An-Nawawiiah, Bulúgh Al-Marám u otros libros confiables de Hadices.

5. Aprender el credo islámico correcto, que es el credo de los piadosos predecesores.

6. Estudiar la jurisprudencia (Fiqh) de los asuntos de la religión, especialmente el Fiqh de los actos de adoración, incluyendo la purificación, la oración, el Zakat, el ayuno y el Fiqh de las transacciones. Esto permite al imam comprender las reglas de ganar y gastar, y advertir a las personas contra el engaño, el fraude y la apropiación injusta de la riqueza ajena. Debe advertirles contra la extravagancia, el derroche, la tacañería y la mezquindad para que el Corán y la Sunnah guíen los tratos financieros de las personas.

7. Dominar el idioma árabe para que pueda comprender los significados de lo que Al-lah ha revelado a Su Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ya que el Corán fue revelado en la lengua árabe.

8. Leer la biografía del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, las características y cualidades de Muhammad (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), y las biografías de los predecesores rectos, pues incluyen un buen ejemplo, un modelo a seguir ejemplar, conocimiento académico beneficioso y un alto nivel de cultura islámica.

9. Conocer a los eruditos de su país y otros eruditos que estén bien versados en conocimiento y sean conocidos por la solidez de su credo, conocimiento e intelecto. Debe remitirse a ellos en todos los asuntos de la religión y en la resolución de los problemas de su comunidad.

10. Familiarizarse con las sectas islámicas, sus doctrinas, tendencias intelectuales y propósitos, así como sus ideologías y objetivos destructivos. Esto permite al imam discutirlas a la luz del Corán, la Sunnah del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y los escritos de los eruditos musulmanes verificadores, exponiendo su falsedad y advirtiendo contra su invalidez.

11. Estar preocupado por la situación de los musulmanes, su debilidad, así como el dominio de sus enemigos sobre ellos, siendo consciente de que todo esto es causado por su desviación del camino recto, su débil fe en Al-lah y su deficiente adherencia a Su Ley. Por lo tanto, el Jatib se esfuerza por instruirlos en lo que les beneficia en su religión y asuntos mundanos.

12. Estar familiarizado con los diversos medios de comunicación, conocer sus aspectos positivos y negativos, y cómo beneficiarse de ellos para llamar a las personas a Al-lah. También debe conocer los peligros que representan para él y su comunidad.

Cuando estas cualidades se encuentran en el Jatib, se produce rectitud y equilibrio, con el permiso de Al-lah.

Principales cualidades morales:

1. Debe ser un predicador y un maestro para la congregación de la mezquita y aquellos que asisten a la mezquita, tanto de la gente del vecindario como de otros lugares. Debe tomar al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, como su modelo a seguir, pues él es el modelo recto, el excelente ejemplo y el ideal trascendente para la Ummah y los líderes. Al-lah Todopoderoso dice: {En el Mensajero de Al-lah hay un bello ejemplo para quienes tienen esperanza en Al-lah, [anhelan ser recompensados] en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a Al-lah} [Corán 33: 21].

Debe alejarse a sí mismo y a los asistentes de la mezquita de participar en discusiones sobre asuntos mundanos o políticos, y debe limitar las actividades de la mezquita al aprendizaje del conocimiento y los actos de adoración.

2. Debe ser limpio y ordenado, y ocuparse de la limpieza de la mezquita, el arreglo de sus pertenencias y el mantenimiento de sus instalaciones. Debe evitar la extravagancia y las decoraciones en la mezquita.

3. Debe tener buenos modales y apariencia, siguiendo la Sunnah del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, como dejarse crecer la barba, recortar el bigote y evitar arrastrar su ropa. También debe mantener la dignidad y la calma, y seguir los pasos de los predecesores rectos (que Al-lah tenga misericordia de ellos).

4. El Jatib debe ser gentil, indulgente y compasivo, porque cuando la gentileza se encuentra en algo, lo mejora y embellece, y cuando se elimina de algo, se vuelve defectuoso. Aisha (que Al-lah esté complacido con ella) relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando la gentileza se encuentra en algo lo embellece, y cuando se ausenta lo hace defectuoso”. ([163]). () Recopilado por Muslim: 2594.

Por lo tanto, si uno de los asistentes a la mezquita comete un error, el Jatib no debe regañarlo, sino aconsejarlo con gentileza y enseñarle bien. Muáwiyah ibn al-Hakam As-Sulami (que Al-lah esté complacido con él) relató: “Mientras rezaba con el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, un hombre en la congregación estornudó y yo respondí con: 'Yarhamuk-Al-lah' (que Al-lah tenga misericordia de ti). La gente me miró con desaprobación. Yo dije: 'Que mi madre me pierda. ¿Por qué me miran así?'. Entonces, comenzaron a golpear sus muslos con las manos. Cuando vi que me instaban a permanecer en silencio, me contuve. Cuando el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, concluyó su oración —que mi padre y mi madre sean sacrificados por él—, nunca antes ni después de él he visto un maestro que diera mejor enseñanza que él. ¡Por Al-lah! No me regañó, ni me golpeó, ni me insultó. Dijo: 'No está permitido hablar durante la oración, porque consiste en Tasbih (glorificar a Al-lah), Takbir (declarar Su Grandeza) y recitación del Corán'”. ([164]). () Recopilado por Muslim: 537.

5. El Jatib debe ser indulgente y de corazón blando para reunir a las personas a su alrededor y que se beneficien de su compasión, asistencia y conocimiento. Debe apoyarlos en sus dificultades y necesidades. Debe consultarlos sobre asuntos relacionados con la mezquita.

El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaba en el nivel más alto de todo esto, como Al-lah Todopoderoso dice sobre él: {[¡Oh, Muhámmad!] Por misericordia de Al-lah eres compasivo con ellos. Si hubieras sido rudo y de corazón duro se habrían alejado de ti; perdónalos, pide perdón por ellos, y consulta con ellos los asuntos [de interés público]. Pero cuando hayas tomado una decisión encomiéndate a Al-lah, porque Al-lah ama a los que se encomiendan a Él.} [Corán, 3: 159].

6. Debe adoptar la paciencia y la certeza para merecer el honor del Imámah (liderazgo) en su mezquita y entre su congregación. Porque la paciencia y la certeza llevarán al siervo al rango del Imámah en la religión, como dice Al-lah Todopoderoso: {Hice de algunos de ellos líderes ejemplares para guiar [a la gente] por Mi voluntad, siempre que sean pacientes y tengan certeza de Mis signos.} [Corán 32: 24].

7. Debe ser veraz en lo que dice, ya sea en el sermón del viernes, en la enseñanza y lecciones, o en su discurso con la gente, para que pueda estar entre los veraces, los guiados y los exitosos. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Adhiéranse a la veracidad, porque la veracidad conduce a la rectitud, y la rectitud conduce al Paraíso. Un hombre seguirá diciendo la verdad y se esforzará por decir la verdad hasta que sea registrado como el más veraz ante Al-lah. Tengan cuidado con la mentira, porque la mentira conduce a la maldad y la maldad conduce al Infierno. Un hombre seguirá diciendo mentiras y se esforzará por decir mentiras hasta que sea registrado con Al-lah como un mentiroso persistente”. ([165]). () Recopilado por Al-Bujāri: 6094, y Muslim: 2607, de 'Abdullah ibn Mas'ūd (que Al-lah esté complacido con él).

Mentir es maldad y calamidad; la mayor mentira es mentir sobre Al-lah Todopoderoso y hablar de Él sin conocimiento. Al-lah Todopoderoso dice: {Diles: “Lo que realmente ha prohibido mi Señor son las obscenidades, tanto en público como en privado, la maldad, la opresión sin causa, que Le asocien en la adoración y que afirmen acerca de Él lo que ignoran”.} [Corán 7: 33].

Este noble versículo resume los pecados más grandes, comenzando con el de menor gravedad y ascendiendo al más grave, que es hablar sobre Al-lah, Sus nombres, atributos y leyes sin conocimiento.

Mentir sobre el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, es uno de los tipos más graves de mentiras y uno de los pecados más atroces. Es un pecado mayor cuyo perpetrador es advertido con el Fuego. Al-Mughírah ibn Shubah (que Al-lah esté complacido con él) relató: “Escuché al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, decir: 'Ciertamente, una mentira sobre mí no es como una mentira sobre cualquier otra persona. Quien mienta sobre mí intencionalmente, que se prepare para su asiento en el Fuego'“. ([166]). () Recopilado por Al-Bujāri: 1291, y Muslim: 4

La mentira debe evitarse incluso si se hace con buenas intenciones con el propósito de fomentar el bien y advertir contra el mal, como hacen algunos predicadores; porque es algo incorrecto que está desprovisto de bien y guía. El que miente lleva culpa y no será recompensado. Es pecador y perdedor.

8. Debe ser honesto al transmitir palabras, verificar la solidez de las noticias, no apresurarse a creer rumores y solo aceptar dichos auténticos. Al-lah Todopoderoso nos ha ordenado hacer esto, como dice: {¡Oh, creyentes! Si una persona que transgrede se les presenta con alguna noticia, corroboren su veracidad, no sea que perjudiquen a alguien por ignorancia y luego se arrepientan de lo que hayan hecho.} [Corán 49: 6].

9. Debe esforzarse al máximo por ocultar las faltas de las personas y guardar sus secretos. A quien oculte la falta de un musulmán, Al-lah le ocultará sus faltas en este mundo y en el Más Allá. Pero quien persiga las faltas de los musulmanes, Al-lah perseguirá sus faltas hasta exponerlo incluso en lo más recóndito de su casa. Abdullah ibn Umar (que Al-lah esté complacido con él) relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien oculte las faltas de un musulmán, Al-lah ocultará sus faltas en el Día del Juicio”. ([167]) Abu Barzah Al-Aslami (que Al-lah esté complacido con él) relató que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: "¡Oh, gente que ha creído con sus lenguas, pero la fe aún no ha entrado en sus corazones! No murmuren sobre los musulmanes ni persigan sus faltas; ciertamente, quien persiga sus faltas, Al-láh perseguirá las suyas, y a quien Al-láh persiga sus faltas, Él lo expondrá incluso en su propia casa". ([168]). () Recopilado por Al-Bujāri: 2442, y Muslim: 2580. () Recopilado por Abu Dāwūd: 4880.

Octava Cuestión: Etiqueta del Sermón y el Jatib:

1. El sermón del viernes no debe utilizarse como medio para promover a un individuo, partido, institución o cualquier otra cosa. Debe dedicarse sinceramente a la causa de Al-lah y Su religión, transmitiendo Su llamado y defendiendo Su palabra. Al-lah Todopoderoso dice: {Los lugares de culto son para adorar solo a Al-lah, por lo que no deben invocar a nada ni a nadie junto con Al-lah.} [Corán 72: 18]

2. El Jatib no debe prolongar el sermón hasta el punto de agobiar a los oyentes y desalentarlos de escuchar. Tampoco debe acortarlo tanto que no logre abordar el tema adecuadamente.

3. El Jatib debe considerar la disposición de los oyentes al pronunciar el sermón, utilizando expresiones que puedan comprender y evitando términos lingüísticos que estén más allá de su entendimiento. Debe emplear un lenguaje accesible con oyentes promedio y un lenguaje elegante con la élite, adaptándose así sabiamente a cada grupo y colocando las cosas en su lugar adecuado. El Jatib debe evitar discursos innecesariamente ornamentados.

4. El Jatib debe evitar temas controvertidos que alimenten la animosidad y el odio, ya que su tarea principal es educar a las personas, atraer sus corazones hacia la verdad y eliminar las causas de discordia entre ellos.

5. El Jatib no debe entregarse a rimas o sofisticaciones innecesarias. En cambio, el propósito principal debe ser transmitir enseñanzas beneficiosas utilizando expresiones claras y concisas.

6. Debe abstenerse de la imitación detestable y exagerada, y evitar copiar los estilos de Jatib famosos. Tal comportamiento genera descontento e insatisfacción en los corazones de las personas.([169]) () Véase: 'Uslūb Jutbat Al-Yumu'ah, por 'Abdullah ibn Dayfullah Ar-Ruhayli: p.12, 20, 22, y Jamsūn Wasiiah Wa Wasiiah Litakūna Jatīban Nājihan, por Amīr ibn Muhammad Al-Madari, p.33, 73, 87.

Novena Cuestión: Propósito y Objetivos del Sermón:

El sermón del viernes debe tener como objetivo alcanzar los siguientes propósitos:

1. Destacar los principios del monoteísmo, su importancia y sus virtudes, y advertir contra el politeísmo en todas sus categorías, formas y medios.

2. Predicar y recordar a las personas acerca de Al-lah, Su juicio, Su recompensa en el Más Allá, y los significados divinos que reviven los corazones, así como llamar a las personas a hacer el bien, a ordenar lo que es correcto y a prohibir lo que está mal.

3. Enseñar a los musulmanes el Fiqh e ilustrarlos sobre los fundamentos de su religión a partir del Libro de Al-lah y la Sunna de Su Mensajero, mientras se cuida de mantener la moral y la etiqueta a salvo tanto del extremismo como de la negligencia.

4. Corregir los conceptos erróneos sobre el Islam y refutar las dudas y falacias que sus enemigos plantean para confundir las mentes, de una manera convincente y sabia, lejos de disputas e insultos.

5. Enfrentar las ideas destructivas y engañosas presentando el Islam auténtico como la metodología genuina de la nación que Al-lah ha aprobado para ella y que ha elegido para sí misma como religión, junto con el resaltar sus características de integridad, equilibrio, profundidad y positividad.

6. Conectar el sermón con la vida y la realidad que viven las personas, centrándose en tratar las enfermedades de la sociedad y brindar soluciones a sus problemas, derivadas de la Sharia islámica, además de prestar atención al credo y su rectificación, los pilares del Islam y la fe, los asuntos de las mujeres y la familia musulmana, y otros temas que abordan las necesidades de las personas.

7. Considerar las diferentes ocasiones recurrentes a lo largo del año, como Ramadán, Peregrinación y otras, que ocupan la atención de los oyentes y despiertan su interés por el conocimiento que ilumina su camino.

8. Establecer el significado de la hermandad islámica entre los musulmanes y resistir las tendencias y prejuicios del racismo, el sectarismo, el regionalismo y otros factores divisorios entre los musulmanes.

Décima Cuestión: Cómo Preparar el Sermón:

Es conveniente que el Jatib prepare su sermón cuidadosamente y tenga en cuenta los siguientes puntos:

Un sermón generalmente consta de tres partes: introducción, tema y conclusión. Estos elementos no se declaran explícitamente durante la redacción o la entrega del sermón, y deben estar interrelacionados y ser coherentes. El grado de consistencia del sermón depende de la eficiencia del Jatib, la abundancia de su conocimiento y su experiencia. Como resultado, las partes del sermón estarán bien organizadas y su composición estará bien definida.

Esta organización y buena composición hacen que los significados sean claros y los propósitos evidentes, asegurando al orador una escucha atenta de sus oyentes y una atención completa de sus asistentes.

Introducción: El Jatib debe prestar atención a su introducción y palabras de apertura, comenzando con frases que transmitan el propósito del sermón, capturando la atención de los oyentes y preparando sus mentes. Esto se puede lograr citando versículos coránicos que impliquen disuasión o aliento, o algunas piezas elocuentes de sabiduría profética. Las palabras de apertura son lo primero que el Jatib dirige a la audiencia. Si los sorprende con una buena introducción, seguirán su sermón con interés y mentes activas.

El discurso debe comenzar con lo que indica el objetivo del orador, aunque se sabe que el sermón del viernes comienza con la alabanza a Al-lah y el agradecimiento a Él, junto con la proclamación de los dos testimonios de fe y la invocación de paz y bendiciones sobre el Mensajero de Al-lah. Sus palabras deben estar bien elegidas para transmitir el tema y el propósito del sermón.

El tema: Es el propósito principal del sermón. Puede ser apropiado declararlo explícitamente al comienzo del discurso, como decir: “Quiero hablarles sobre tal tema”, si es un asunto actual en el que la sociedad está comprometida y busca palabras perspicaces relacionadas con él.

Puede no ser adecuado declararlo en algunos casos porque es complejo o implica división entre las personas. En este caso, el Jatib debe abordarlo gradualmente y tratarlo de manera indirecta, llevando a los oyentes en una secuencia lógica para alcanzar su objetivo con moderación y equilibrio, evitando la incitación y la división. Así, logrará su objetivo de evocar la atención de las mentes si no están interesadas en su discurso o si se trata de algo distinto de lo que están acostumbrados.

El tema del sermón generalmente se basa en dos pilares básicos: aclaración y razonamiento.

En cuanto a la aclaración, se logra definiendo el tema del que está hablando y mencionando sus características, rasgos y ventajas.

En cuanto al razonamiento, el tema a menudo necesita estar respaldado por evidencia, argumentos, pruebas y evidencias. Estos generalmente se derivan del Corán, la Sunna y los dichos de los predecesores justos. También es útil presentar algunos hechos y eventos como una forma de analogía y extracción de enseñanzas. En este sentido, es beneficioso informar sobre frases de los eruditos de renombre y sabios conocidos por su rectitud, liderazgo, integridad, generosidad, ascetismo, coraje y prudencia religiosa, según lo requiera la situación y sea adecuado al contexto.

Conclusión del sermón: Después de que el Jatib ha presentado su tema, es bueno que concluya el sermón con una conclusión adecuada que combine sus ideas y resuma el tema en diferentes declaraciones concisas, ya que prolongar la conclusión, en este caso, puede conducir al aburrimiento y la dispersión de pensamientos.

No debe contener ideas nuevas o evidencias nuevas porque, en este caso, sería parte o extensión del sermón en lugar de una conclusión.

La conclusión debe tener una expresión e impacto fuertes porque es lo último que resuena en los oídos del oyente y permanece en su mente. Si la conclusión es débil en su estructura, socavará el beneficio general del sermón.

La conclusión puede consistir en versículos coránicos que no se hayan mencionado antes, reuniendo el tema a través de la inspiración, la amonestación o las evidencias y pruebas. También puede ser un dicho profético que proporcione indicaciones adicionales, o una recapitulación de los elementos del sermón en un estilo diferente y de manera integral y clara con un fuerte impacto.

Hay dos puntos que el Jatib debe cuidar: la unidad del tema y la renovación y variación.

Unidad del tema: Es esencial centrarse en un solo tema, completar sus elementos, embellecer sus palabras y tratarlo de manera profunda, ya que discutir temas divergentes y múltiples cuestiones en un mismo contexto dispersa las mentes, causa olvido y conduce a una prolongación tediosa, vaguedad y tratamiento superficial.

Renovación y variación: Todo el sermón no debe girar en torno a temas repetidos sin ir más allá de ellos. En cambio, debe haber variaciones en los temas para abarcar todos los aspectos de la Sharia, incluido el monoteísmo, los actos de adoración, las transacciones, la ética y otros.

El Jatib no debe apegarse a un modo monótono en su tono y entrega del sermón, sino más bien ser interrogativo a veces, declarativo en otras ocasiones, compartir proverbios y explorar la sabiduría y los secretos mientras considera la situación real de la sociedad, comprende las necesidades de las personas, así como guiarlas e ilustrarlas, en línea con el impacto de estos cambios en ellos. () Véase: Manhay Fi 'i'dād Jutbat Al-Yumu'ah, por el Dr. Sālih ibn 'Abdullah ibn Humayd: p.22 y páginas siguientes.

Capítulo Cuarto: Veredictos relativos a las Mezquitas

Primer Tema: Definición de la Mezquita

Según la Sharia, una mezquita es el lugar donde se realizan las cinco oraciones obligatorias diarias, la oración del viernes y otras oraciones, y donde se hace el llamado a la oración (Adhān). Se llama “masyid” en árabe porque es un lugar para el Suyūd (postración) ante Al-lah Todopoderoso.

La diferencia entre una mezquita y una Musal-la (área de oración)

Una mezquita es un lugar designado para realizar las oraciones obligatorias de manera permanente y está específicamente dedicado a ese propósito. Por otro lado, una Musal-la (área de oración) es un lugar utilizado para realizar oraciones de manera ocasional, como las áreas de oración en escuelas, instituciones, empresas, carreteras y otros lugares. No está específicamente designado para realizar las cinco oraciones diarias. La oración de Tahiyyat al-Masyid (saludo a la mezquita) no es prescrita por la Sunna al entrar en la Musal-la, sino solo al entrar en la mezquita.

Segundo Tema: Las virtudes de construir una mezquita

Las mezquitas son los mejores y más nobles lugares. En ellas se realiza el mejor acto de adoración, a saber, la oración. Al-lah Todopoderoso dice: {[Esas hornacinas están] en las casas [de oración] que Al-lah permitió que fueran erigidas y honradas para que se invoque Su nombre. En ellas Lo glorifican por la mañana y por la tarde. [En las mezquitas hay] hombres a los que ni los negocios ni las ventas los distraen del recuerdo de Al-lah, la práctica de la oración prescrita y el pago del zakat, porque temen el día en que los corazones y las miradas se estremezcan.} [Corán 24: 36-37].

Al-lah Todopoderoso atribuyó las mezquitas a Sí mismo en honor a ellas, como dice: {¿Acaso existe alguien más injusto que quien prohíbe que en las casas de Al-lah se alabe Su nombre...?} [Corán 2: 114]. También dice: {Los lugares de culto son para adorar solo a Al-lah, por lo que no deben invocar a nada ni a nadie junto con Al-lah.} [Corán 72: 18]

Por esta razón, la Sharia ha alentado y llamado a la construcción de mezquitas y su mantenimiento físico y espiritual. Al-lah Todopoderoso dice: {Las mezquitas de Al-lah deben ser construidas y mantenidas por aquellos que creen en Él, en el Día del Juicio, cumplen con la oración, pagan el zakat, y no temen sino a Al-lah. Porque ellos son los que siguen la guía.} [Corán 9: 18]

'Uzmān ibn 'Affān (que Al-lah esté complacido con él) informó que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “A quien construya una mezquita buscando el rostro de Al-lah Todopoderoso, Al-lah le construirá una casa en el Paraíso”. [171]. () Recopilado por Al-Bujāri: 450, y Muslim: 533.

Yābir ibn 'Abdullah (que Al-lah esté complacido con él) informó que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “A quien construya una mezquita por la causa de Al-lah, como un nido de gorrión o incluso más pequeña, Al-lah le construirá una casa en el Paraíso”. [172]. () Recopilado por Ibn Māyah: 738. Al-Būsīri afirmó en Az-Zawā'id (1/94): Esta es una cadena de transmisión auténtica.

El significado de su dicho, la paz y bendiciones sean con él, es: “como un nido de gorrión” es el lugar donde la hembra del gorrión se prepara para poner sus huevos. Se utiliza aquí metafóricamente para enfatizar el pequeño tamaño de la mezquita, para que nadie menosprecie la importancia de construir una mezquita, incluso si es muy pequeña.

Esto también puede aplicarse a cualquiera que contribuya a su construcción, ya sea proporcionando ladrillos o barro, trabajando en ella con sus propias manos, pagando los salarios de los trabajadores, o realizando actos similares que implican la asistencia de la persona en la construcción de la mezquita con su esfuerzo o riqueza, para buscar la recompensa consecuente, que es que Al-lah le construirá una mezquita similar o incluso más espléndida en el Paraíso, donde una casa no es comparable a la de esta vida mundana, ni existe proporción entre ellas. Esto debería motivar a aquellos a quienes Al-lah ha dado abundancia a apresurarse a hacer buenas obras y aprovechar la oportunidad en esta vida, enviando obras que les ganarán en la Otra Vida recompensas de su Señor multiplicadas muchas veces. [173] Véase: Fusūl Wa Masā'il Tata'allaq Bil Masāyid, por el Sheij Ibn Yibrīn (que Al-lah tenga misericordia de él) p.14.

Tercer Tema: Las virtudes de mantener las mezquitas

La construcción de mezquitas, en su sentido general, incluye tanto los aspectos físicos como los espirituales. Abarca la edificación de mezquitas, su renovación, la provisión de iluminación y mobiliario, su mantenimiento y limpieza, la adoración a Al-lah en ellas, el nombramiento de imames y muecines para ellas, y el establecimiento de círculos de remembranza en ellas. Estos círculos involucran la enseñanza del Corán, la jurisprudencia islámica, la exégesis del Corán, el Hadiz y otras ramas beneficiosas del conocimiento. También incluye proporcionar sustento para quienes trabajan en la mezquita y dotarla de recursos que sirvan a sus intereses. Por ejemplo, se pueden hacer dotaciones para alojar al imam, al muecín, a los maestros y a los estudiantes de conocimiento islámico en la mezquita, así como para proporcionar servicios de ablución y otros beneficios similares.

Al-lah Todopoderoso dice: {Las mezquitas de Al-lah deben ser construidas y mantenidas por aquellos que creen en Él, en el Día del Juicio, cumplen con la oración, pagan el zakat, y no temen sino a Al-lah. Porque ellos son los que siguen la guía.} [Corán 9: 18].

El noble versículo afirma la fe para aquellos que mantienen las mezquitas rezando, limpiándolas y reparando lo que esté dañado. [174] () Véase: Al-Mashrū' Wa Al-Mamnū' Fi Al-Masyid, por Muhammad Al-'Arfay, p.9.

Cuarto Tema: Mantener las mezquitas limpias de impurezas y suciedad

Las mezquitas son lugares designados para la adoración y la búsqueda de cercanía a Al-lah Todopoderoso a través de la obediencia. Es por eso que es obligatorio bajo la Sharia mantenerlas y conservarlas limpias de suciedad, impurezas y desechos para que permanezcan limpias, agradables y hermosas.

En su interpretación del dicho de Al-lah Todopoderoso: {[Esas hornacinas están] en las casas [de oración] que Al-lah permitió que fueran erigidas y honradas para que se invoque Su nombre. En ellas Lo glorifican por la mañana y por la tarde} [Corán 24: 36] El Sheij Ibn Sa'di dijo: {...que fueran erigidas y honradas para que se invoque Su nombre...} Estos resumen las disposiciones relativas a las mezquitas. Elevar o erigir las mezquitas incluye: su construcción, barrerlas y limpiarlas de impurezas y suciedad, mantenerlas a salvo de los enfermos mentales y los niños que no se protegen contra las impurezas, así como de los incrédulos. Esto también se extiende a protegerlas de las conversaciones ociosas y el levantamiento de voces con palabras que no sea la mención del nombre de Al-lah”.[175] () Tafsīr As-Sa'di, p.569.

Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con él) informó que una mujer negra solía limpiar (barrer) la mezquita. El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, notó su ausencia, por lo que preguntó por ella, y le informaron que había fallecido. Él dijo: “¿Por qué no me informaron?” El narrador dijo: Parecía que pensaban que su muerte era un asunto insignificante. Él (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: “Muéstrenme su tumba”. Le mostraron la tumba y ofreció la oración fúnebre por ella y luego dijo: “Ciertamente, estas tumbas están llenas de oscuridad para sus moradores, pero Al-lah Todopoderoso las ilumina para aquellos moradores a través de mis oraciones por ellos”. ([176]). () Recopilado por Al-Bujāri: 460, y Muslim: 956.

También está establecido que Anas (que Al-lah esté complacido con él) informó: “Mientras estábamos en la mezquita con el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, un beduino llegó y comenzó a orinar en la mezquita. Los Compañeros del Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijeron: '¡Deténgase, deténgase!' El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: 'No lo interrumpan'. Lo dejaron hasta que orinó, y luego el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, lo llamó y le dijo: 'Estas mezquitas no son adecuadas para cosas como la orina y la suciedad. Son solo para el recuerdo de Al-lah Todopoderoso, la oración y la recitación del Corán'. Luego, ordenó a alguien que trajera un balde de agua y lo vertió sobre la orina”. ([177]). () Recopilado por Al-Bujāri: 219 de forma resumida, y Muslim: 285.

No hay desacuerdo en que la orina y cosas similares son impurezas y que alguien debe mantener las mezquitas limpias de ellas, ya que la pureza es esencial para las mezquitas. Esto también se aplica a las alfombras, esteras y cualquier otra cosa anexa a la mezquita, incluidos los pasillos y los techos. Deben purificarse siempre que estas impurezas entren en contacto con ellos.

También se informa que las mezquitas deben limpiarse de todo tipo de suciedad, como mucosidad nasal, flema, saliva, sangre, pus y sustancias similares. Anas ibn Mālik (que Al-lah esté complacido con él) informó que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, vio mucosidad nasal en la pared de la Qiblah, por lo que lo angustió tanto que era visible en su rostro. Se levantó, la raspó con la mano y dijo: “Cuando uno de ustedes se para en su oración, está conversando con su Señor, o su Señor está entre él y la Qiblah. Por lo tanto, ninguno de ustedes debe escupir en dirección a su Qiblah, sino más bien a su izquierda o debajo de sus pies”. Luego tomó un extremo de su prenda, escupió sobre ella y la dobló sobre sí misma, diciendo: “O puede hacerlo de esta manera”. ([178]). () Recopilado por Al-Bujāri: 405, y Muslim: 551.

Muchos hadices indican la prohibición de escupir y sonarse la nariz en la mezquita. Algunos especifican que no se debe escupir en dirección a la Qiblah o hacia la derecha, mientras que está permitido escupir hacia la izquierda o debajo del pie izquierdo y luego frotarlo con el pie.

No hay duda de que el escupir y el moco nasal son repugnantes. Es por eso que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se enojó cuando vio saliva en la pared de la Qiblah de la mezquita, hasta el punto de que su rostro se puso rojo. Rápidamente la limpió y frotó su lugar con el aroma del azafrán.

Si una mezquita está construida de barro, raspar las impurezas es fácil, y si su piso es de tierra, lo que cae sobre él puede enterrarse, o la tierra contaminada puede removerse. Dado que las mezquitas hoy en día están embaldosadas y amuebladas con alfombras limpias, son susceptibles a la suciedad y la inmundicia. Las manchas de mucosidad nasal, sangre, pus y sustancias similares pueden ser más visibles. Por lo tanto, está estrictamente prohibido escupir en el piso, ya sea en las alfombras, paredes o baldosas. Quien sienta la necesidad de escupir o tenga mucosidad nasal debe salir afuera para hacerlo, o puede escupir en un pañuelo y desecharlo. Además, puede escupir en un extremo de su prenda y doblarla sobre sí misma, como se menciona en el hadiz, para mantener la mezquita limpia y agradable.

'Ā'ishah (que Al-lah esté complacido con ella) dijo: “El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ordenó que las mezquitas se construyeran en las viviendas residenciales y que se limpiaran y perfumaran”. Sufyān dijo: Las áreas residenciales se refieren a las viviendas tribales. ([179]). () Recopilado por At-Tirmidhi: 594. También véase: Fusūl Wa Masā'il Tata'llaq Bil Masāyid, p.27.

Quinto Tema: Veredicto de la construcción de una mezquita sobre una tumba o la inserción de una tumba dentro de una mezquita.

Es inadmisible construir una mezquita sobre la tumba de cualquier persona, ya que esto está prohibido. El Sheij al-Islam Ibn Taimiiah (que Al-lah tenga misericordia de él) dijo: “Los imames musulmanes han acordado que no se debe construir una mezquita sobre una tumba, dado el dicho del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: «Ciertamente, aquellos que estuvieron antes de ustedes solían tomar las tumbas como lugares de culto. No tomen las tumbas como lugares de culto, pues yo se los he prohibido».

Tampoco es permisible enterrar a un difunto dentro de una mezquita. Si la mezquita fue construida antes de la tumba, entonces la tumba debe nivelarse o exhumarse y el cuerpo reubicarse si el entierro es reciente.

Si la mezquita fue construida después de la tumba, entonces se debe remover la mezquita o se debe remover la estructura de la tumba. La mezquita que se construye sobre una tumba no debe usarse para oraciones obligatorias o voluntarias, ya que esto está prohibido”. ([180]). () Maymū’ Al-Fatāwa (22/194).

Entre las evidencias de esto, además de lo que mencionó el Sheij al-Islam (que Al-lah tenga misericordia de él), está que 'Ā'ishah y 'Abdul-lah ibn 'Abbās informaron: “Cuando el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaba en su lecho de muerte, se cubrió el rostro con una prenda. Cada vez que sentía molestias, se la quitaba del rostro. En ese estado, dijo: 'Que la maldición de Al-lah caiga sobre los judíos y los cristianos que tomaron las tumbas de sus profetas como lugares de culto'. Advirtió contra hacer lo que ellos hicieron”. ([181]). () Recopilado por Al-Bujāri: 435, y Muslim: 531.

El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mientras estaba en la agonía de la muerte, aclaró que Al-lah Todopoderoso maldijo a los judíos y cristianos que tomaron las tumbas de sus profetas como lugares de culto. Explicó que esta era una práctica de los incrédulos del pasado. Esto tenía la intención de advertir a su comunidad contra imitarlos y bloquearles los medios de asociar copartícipes con Al-lah y adorar a otro que no sea Él.

'Ā'ishah, la Madre de los Creyentes, narró que 'Umm Habībah y 'Umm Salamah mencionaron haber visto una iglesia en Abisinia con imágenes en su interior. Mencionaron esto al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y él dijo: “Esas personas, cuando moría un hombre justo entre ellos, construían una mezquita sobre su tumba y hacían esas imágenes dentro de ella. Serán las peores criaturas a la vista de Al-lah en el Día de la Resurrección”. ([182]). () Recopilado por Al-Bujāri: 427, y Muslim: 528.

'Ā'ishah (que Al-lah esté complacido con ella) informó, además: “El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo durante su enfermedad de muerte: 'Al-lah maldijo a los judíos y a los cristianos que tomaron las tumbas de sus profetas como lugares de culto'. Si no hubiera sido por su temor de que su tumba fuera tomada como lugar de culto, la tumba del Profeta habría sido destacada”. ([183]) () Recopilado por Al-Bujāri: 1390, y Muslim: 529.

Sexto Tema: Veredicto de la decoración de las mezquitas

No es apropiado decorar las mezquitas para enorgullecerse de ellas. Al respecto, Al-Bujari mencionó que 'Abdullah ibn 'Abbās (que Al-lah esté complacido con él) dijo: “Ciertamente, las decorarán tal como lo hicieron los judíos y los cristianos”.

Anas ibn Mālik (que Al-lah esté complacido con él) agregó: “Se vanaglorian de ellas, pero no las frecuentan excepto un poco”.

También se informa que 'Umar ordenó la construcción de mezquitas y dijo: “Solo busquen resguardar a la gente de la lluvia, pero tengan cuidado con las decoraciones coloridas que puedan causar tentación en ellos”. ([184]) () Al-Bujāri mencionó estas tradiciones en su Sahīh en forma Mu'allaq, con una redacción que indica una atribución definitiva a la fuente (1/96-97).

Hoy en día, la gente se ha vuelto jactanciosamente extravagante en la decoración de las mezquitas y en gastar mucho dinero en ellas. Los eruditos han emitido fatwas que permiten que las mezquitas se establezcan elegantemente en caso de que las casas y residencias estén establecidas de esa manera, para que las mezquitas no aparezcan como carentes de belleza o inferiores en comparación con las casas y residencias. Sin embargo, esto debe hacerse sin extravagancia y exageración en la decoración, los colores y los tintes, y sin ampliar la escala de los materiales utilizados, como cerámicas, azulejos y alfombras que no son necesarios. De hecho, hay mezquitas que necesitan un mantenimiento mínimo. Por lo tanto, el dinero debe gastarse en el mantenimiento de tales mezquitas.

'Abdul-lah bin 'Umar —que Al-lah esté complacido con ambos— relató, «La mezquita, durante la época del Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaba construida con adobe, su techo era de hojas de palmera y sus pilares de madera de palmera. Abu Bakr (que Al-lah esté complacido con él) no le agregó nada. 'Umar (que Al-lah esté complacido con él) le hizo adiciones y la reconstruyó sobre los cimientos que tenía en la época del Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con adobe y hojas de palmera, y volvió a hacer sus pilares de madera. Luego, 'Uzman (que Al-lah esté complacido con él) la cambió, le hizo muchas adiciones, construyó sus paredes con piedras talladas y yeso, e hizo sus pilares de piedras talladas y su techo de teca» [185]. () Recopilado por Al-Bujāri: 446.

El Sheij 'Abdul 'Azīz ibn Bāz (que Al-lah tenga misericordia de él) dijo: “Lo que hizo 'Uzmān (que Al-lah esté complacido con él) indica que está permitido mejorar la mezquita con piedras talladas, buena madera, yeso y pintura de paredes. Sin embargo, la práctica de los Salaf (predecesores justos) es mejor y preferible. Pero, si las personas mejoran sus hogares y ya no aceptan edificios antiguos, dejar la mezquita en su condición antigua puede desalentarlos de rezar y reunirse en las mezquitas. No hay daño en hacer lo que hizo 'Uzmān (que Al-lah esté complacido con él) para alentar a las personas a visitar las mezquitas. En cuanto a la jactancia, no está permitida. También se desaconseja escribir en la mezquita. Debe ser simple, sin ningún escrito”. ([186]). () Citado de: Al-Masājid, por Al-Qahtāni (p:71).

Séptimo Tema: veredicto de la entrada de un no musulmán a la mezquita

Está prohibido que los musulmanes permitan que cualquier no creyente entre a la Mezquita Inviolable y sus alrededores. El principio se encuentra en la palabra de Al-lah Todopoderoso: {¡Oh, creyentes! Los idólatras son impuros, que no se acerquen a la Mezquita Sagrada después de este año...} [Corán 9: 28] En cuanto a otras mezquitas, si su entrada es para un propósito legítimo, entonces no hay nada de malo en eso, como preguntar sobre el Islam, realizar un trabajo relacionado con la mezquita o los intereses de los musulmanes, escuchar una exhortación o entrar para un asunto permitido, como beber del agua dentro de la mezquita. En tales casos, está permitido porque el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, ató a Zumāmah ibn 'Uzāl a un pilar de la mezquita. Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con él) informó: “El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, envió caballería hacia Nayd, y trajeron a un hombre de Banu Hanīfah llamado Zumāmah ibn 'Uzāl. Lo ataron a un pilar de la mezquita. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, fue hacia él y le dijo: '¿Qué esperas, oh Zumāmah?' Él dijo: 'Espero lo bueno, oh Muhámmad. Si me matas, matas a un hombre cuya sangre será vengada, y si me muestras favor, muestras favor a un hombre agradecido. Si quieres dinero, pide tanto como quieras'. Así que lo dejó hasta el día siguiente...”. ([187]) () Recopilado por Al-Bujāri y Muslim.

La delegación de Nayrān, que eran cristianos, también entró en la mezquita, ([188]). y lo mismo hizo Dimām ibn Za'labah, quien entró ante el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando este estaba en la mezquita. Anas ibn Mālik (que Al-lah esté complacido con él) dijo: «Mientras estábamos sentados con el Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— en la mezquita, un hombre llegó montando un camello, lo hizo arrodillarse en la mezquita y le ató la pata delantera. Luego les dijo: ‘¿Quién de ustedes es Muhámmad?’. El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— estaba recostado entre ellos, y respondimos: ‘Este hombre blanco recostado’. El hombre le dijo: ‘Hijo de ‘Abdul Muttalib’. El Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— le respondió: ‘Estoy aquí para responderte’. El hombre le dijo al Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él—: ‘Te preguntaré algo y seré duro al preguntar, así que no te enojes’. Él dijo: ‘Pregunta lo que desees’… hasta que dijo: ‘He creído en lo que has traído, y soy el mensajero de mi pueblo que está detrás de mí, y soy Dimam ibn Za’labah, hermano de los Banu Sa’d ibn Bakr» ([189]). () Recopilado por Al-Bujāri y Muslim. () Recopilado por Al-Bujāri. Véase: Maymū’ Fatāwa Wa Maqālāt Ibn Bāz, Volumen Ocho, Dictamen sobre la Entrada de los No Creyentes a la Mezquita, véase también: Las Fatāwa del Comité Permanente 6/276.

Esto es todo lo que hemos podido proporcionar sobre lo que el muecín, el imam y el jatib necesitan saber, junto con las disposiciones sobre las mezquitas. Aconsejamos al muecín, al imam y al jatib que teman a Al-lah Todopoderoso, se esfuercen por buscar el conocimiento y difundirlo, y se preocupen por ello.

El éxito se busca solo de Al-lah. Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con nuestro Profeta Muhámmad, su familia y todos sus compañeros. Nuestra súplica final es: Todas las alabanzas son para Al-lah, Señor de los mundos.

Algunas fuentes útiles para el muecín, el imam y el jatib:

Al-Adhān Wa Al-Iqāmah, por el Dr. Sa'īd ibn 'Ali ibn Wahf Al-Qahtāni. Editorial: Safīr Press, Riad.

Ahkām Al-Imāmah Wa Al-i'timām Fi As-Salāh, por el Dr. Abdul Muhsin Al-Munīf.

Al-Imāmah Fi As-Salāh Fi Daw' Al-Kitāb Wa As-Sunnah, por Sa'īd ibn 'Ali ibn Wahf Al-Qahtāni.

'Uslūb Jutbat Al-Yumu'ah, por 'Abdullah ibn Daifullah Ar-Ruhayli. Editorial: Ministerio de Asuntos Islámicos, Da'wah y Orientación, Reino de Arabia Saudita.

Al-Imāmah Fi As-Salāh-Mafhūm Wa Fadā'il Wa Anwā' Wa Ādāb Wa Ahkām Fi Daw' Al-Kitāb Wa As-Sunnah, por el Dr. Sa'īd ibn 'Ali ibn Wahf Al-Qahtāni. Editorial: Safīr Press, Riad.

Jutab Al-Yumu'ah Wa Mas'ūliyyāt Al-Jutabā', preparado por: El Consejo para la Da'wah y la Orientación, Ministerio de Asuntos Islámicos, Da'wah y Orientación, Reino de Arabia Saudita.

Jutbat Al-Yumu'ah Fi Al-Kitāb Wa As-Sunnah, por 'Abdur-Rahmān ibn Muhammad Al-Hamad. Editorial: Ministerio de Asuntos Islámicos, Da'wah y Orientación, Reino de Arabia Saudita.

Jutbat Al-Yumu'ah Wa Ahkāmuha Al-Fiqhiyyah, por 'Abdul-Azīz ibn Muhammad ibn 'Abdullah Al-Hujaylān. Editorial: Ministerio de Asuntos Islámicos, Da'wah y Orientación, Centro de Investigación y Estudios Islámicos.

Jutbat Al-Yumu'ah Wa Dawruha Fi Tarbiyat Al-Ummah, por 'Abdul-Ghani Ahmad Jabr Muzhir. Editorial: Ministerio de Asuntos Islámicos, Da'wah y Orientación, Reino de Arabia Saudita.

Jamsūn Wasiyyah Litakūna Jatīban Nāyihan, por Amīr ibn Muhammad Al-Madari. Publicado en el sitio web del Ministerio de Asuntos Islámicos, Da'wah y Orientación, Reino de Arabia Saudita.

Salāt Al-Yumu'ah-Mafhūm Wa Shurūt Wa Jasā'is Wa Ādāb Wa Ahkām Fi Daw' Al-Kitāb Wa As-Sunnah, por el Dr. Sa'īd ibn 'Ali ibn Wahf Al-Qahtāni. Editorial: Safīr Press, Riad.

Minbar Al-Yumu'ah Amānah Wa Mas'ūliyyah, por 'Abdullah ibn Muhammad ibn Humayd. Editorial: Ministerio de Asuntos Islámicos, Da'wah y Orientación, Reino de Arabia Saudita.

Manhay Fi I'dād Jutbat Al-Yumu'ah, por el Dr. Sālih ibn 'Abdullah ibn Humayd. Editorial: Ministerio de Asuntos Islámicos, Da'wah y Orientación, Reino de Arabia Saudita.

Rasā'il li Al-A'immah Wa Al-Mu'adhdhinīn, por el Sheij 'Abdullah ibn Sālih Al-Fawzān. Publicaciones Dār Ibn Al-Yawzi.

Risālah ila A'immat Al-Masāyid Wa Al-Mu'adhdhinīn Wa Al-Ma'mūmīn, por el Sheij 'Abdullah ibn Yārallah Al-Yārallah.

La Enciclopedia Kuwaití de Fiqh, y los capítulos sobre el Sermón, el Imamato, el Adhān y las Mezquitas.