المختصر المفيد للمسلم
Resumen útil para el musulmán
Resumen útil para el musulmán
En el nombre de Al-láh, el Compasivo con toda la creación, el Misericordioso con los creyentes.
Introducción
Alabado sea Al-láh, Señor de los Mundos, y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean sobre el más honorable de los profetas y mensajeros, nuestro Profeta Muhammad, sobre toda su familia y compañeros.
Dicho esto:
Entre las gracias enormes de Al-láh para el ser humano es concederle el Islam, y la firmeza en él, aplicando sus normas y leyes legales. En este libro, el musulmán aprende los fundamentos para la correcta práctica de su religión con un estilo breve y claro, para aumentar su conocimiento sobre su Señor, enaltecido sea, su religión, el Islam, y su profeta Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él; y así adora a Al-láh, enaltecido sea, con fe y conocimiento auténticos.
La sabiduría de la creación de la humanidad.
Al-láh, el Altísimo, nos creó para un gran propósito, que es adorarlo únicamente, sin asociados, como dijo Al-láh, Glorificado sea: {No he creado a los yinn y a los seres humanos sino para que Me adoren} [Corán 51: 56]. Es decir, para que lo adoren solo a Él, sin socios, y en torno a este propósito grandioso giran todas nuestras obras e intenciones en esta vida mundana. Dijo Él, Glorificado sea: {¿Acaso creían que los creé sin ningún sentido? ¿Creían que no iban a comparecer ante Mí?* ¡Exaltado sea Al-láh! El único Soberano real, no hay otra divinidad salvo Él, Señor del noble Trono} [Corán 23: 115-116].
Al-láh es mi Señor
Al-láh, Exaltado sea, dice: {¡Oh, seres humanos! Adoren a su Señor que los creó a ustedes y a quienes los precedieron, para que así alcancen el temor devocional de Al-láh} [Corán 2: 21].
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Él es Al-láh, no hay otra divinidad salvo Él} [Corán (59:22)].
Al-láh, Exaltado sea, dice: {No hay nada ni nadie semejante a Al-láh, y Él todo lo oye, todo lo ve} [Corán 42: 11].
Al-láh es mi Señor y es el Señor de todo, el Dueño, el Creador, el Proveedor, Quien maneja todos los asuntos.
Es el Único que merece los actos de adoración, no hay señor ni dios fuera de Él.
A Él pertenecen los nombres bellos y los atributos sublimes que fueron afirmados por Él mismo y por su profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, nombres y atributos que alcanzaron la perfección y la belleza supremas, no hay nada ni nadie semejante a Al-láh, y Él todo lo oye, todo lo ve.
Entre Sus nombres sublimes podemos citar:
Ar-Razzaq (el Sustentador), Ar-Rahman (el Clemente), Al Qadir (el que tiene el poder sobre todas las cosas), Al Malik (el Rey), As-Sami' (el que todo oye), As-Salam (el Perfecto), Al Basir (El que todo lo ve), Al Wakil (el Protector y Amparador), Al 'Aziz (el Poderoso), Al-Latif (el Sutil), Al Kafi (el Suficiente), Al Ghafur (el Perdonador).
Ar-Razzaq: Quien se compromete a Sí mismo a proporcionar sustento a todas Sus criaturas con el cual se alcanza el equilibrio de sus corazones y sus cuerpos.
Ar-Rahman: Quien posee la clemencia infinita y enorme que abarca a toda la creación.
Al Qadir: Aquel cuya capacidad es completa y perfecta sin ningún tipo de discapacidad ni cansancio.
Al Malik: Aquel Quien posee los atributos de Grandeza, de poder absoluto, Quien maneja todos los asuntos y a Quien pertenece el dominio absoluto de los cielos y la tierra y todo cuanto hay en ellos.
As Sami': El que todo lo oye, sea lo dicho secreta o abiertamente, y Quien escucha las súplicas de Sus siervos y su ruego a Él.
As-Salam (El Perfecto): El exento de todo defecto o imperfección.
Al Basîr (El Que todo lo ve): Es aquel cuya vista abarca todas las cosas no importa cuan ocultas o pequeñas sean. Es quien posee la sabiduría de todo y está, completamente, bien informado de todas las cosas por mucho que se oculten.
Al Wakil (el Protector y Amparador): Es el que dispone de los asuntos de todas Sus criaturas, el que les provee sustento, otorga sus peticiones y satisface sus necesidades.
El Creador: Quien creó todo desde la nada.
Al Latif (el Sutil): Quien muestra Su inmensa misericordia y bondad a Sus siervos en las formas más sutiles respondiendo sus súplicas.
Al Kafi (El Suficiente): Quien es suficiente para toda Su creación en proveerles el sustento a Sus siervos, sin necesitar a nadie con Él.
Al Gafûr (El Perdonador): Es Quien protege a Sus siervos del mal que pueden causar sus pecados, y no les castiga por ellos.
Mi Profeta es Muhámmad, la paz y las bendiciones sean con él.
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Se les ha presentado un Mensajero de entre ustedes mismos que se apena por sus adversidades, se preocupa y desea que alcancen el bien [e ingresen al Paraíso]; es compasivo y misericordioso con los creyentes} [ Corán (9-128)].
Al-láh, Exaltado sea, dice: {No te he enviado [¡Oh, Muhámmad!] sino como misericordia para todos los seres} Corán (21: 107)
Muhámmad- paz y bendiciones sean con él- es la misericordia de Al-láh hacia sus criaturas:
Él es Muhámmad bin Abdul-lah bin Abdul Muttalib bin Hashim. Hashim es de la tribu de los Quraish, y Quraish es de los árabes.
Su madre fue Amina bint Wahb y su nodriza Halima as-Sa'diyah. Se casó, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, con once esposas y falleció dejando a nueve de ellas vivas.
El Profeta- paz y bendiciones sean con él- tuvo siete hijos, tres varones y cuatro hijas; los varones son: Alqasem, Abdullah e Ibrahim, y las hijas son: Zainab, Ruqayyah, Umm Kulthum y Fátima.
Se debe obedecerle en lo que ordenó y creerle en lo que informó, evitando lo que prohibió, y que se adore a Al-láh con los preceptos que estableció.
Su Mensaje y el de todos los profetas anteriores es llamar a la adoración de Al-láh Único sin asociados, Al-láh, Enaltecido sea, dijo: {No envié en el pasado a ningún Mensajero, excepto que recibiera la misma revelación que tú: “Nada ni nadie merece ser adorado excepto Yo, ¡Adórenme solo a Mí!”} [Corán 21: 25].
Y él, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, es el último de los profetas y mensajeros, como dijo Al-láh, Enaltecido sea: {Muhámmad no es el padre de ninguno de sus hombres, sino que es el Mensajero de Al-láh y el sello de los Profetas. Al-láh lo sabe todo} [Corán 33: 40].
Al-láh lo envió con la religión del Islam para toda la humanidad, como dijo Él, Exaltado sea: {No te envié [¡Oh, Muhámmad!] sino como anunciador de buenas nuevas y amonestador para todos los seres humanos. Pero la mayoría de la gente lo ignora} [Corán 34: 28].
Él, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, tiene grandes derechos sobre cada musulmán, de entre ellos:
1- Creer en su profecía y veracidad, y en la infalibilidad de la grandiosa legislación que trajo, y obedecerle y seguirle en ella, dijo el Altísimo: {ni habla de acuerdo a sus pasiones* Él solo trasmite lo que le ha sido revelado} [Corán 53: 3-4].
2- La obligación de amar al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, por encima del amor propio, de los hijos y de toda la creación; y este amor incluye seguir su guía, obedecerlo en lo que ordenó y alejarse de lo que prohibió y censuró.
3- Honrarle, apoyarle, reconocer su alto valor y su noble posición, que la paz y las bendiciones sean con él.
4- La petición de paz y bendiciones por él, que la paz y las bendiciones sean con él, y esto consiste en elogiarle y suplicar a Al-láh que eleve su mención y aumente su honra y dignidad. Dijo, la paz y las bendiciones sean con él: (Quien pida la paz para mí una vez, Al-láh ha de darle el saludo de paz diez veces) Recopilado por Muslim.
5- La prohibición de exagerar sobre él, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y de elevarlo por encima de la posición que Al-láh le ha concedido, pues el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, advirtió contra ello con la mayor severidad, diciendo: (No me exalten como los cristianos exaltaron al hijo de María. Ciertamente, solo soy Su siervo. Así que digan: el siervo de Al-láh y Su Mensajero). Recopilado por Al Bujari.
Entre sus cualidades, paz y bendiciones sean con él, podemos citar :
La veracidad, la clemencia, la paciencia, la valentía, la generosidad, los buenos modales, la justicia, la modestia y el perdón.
El Sagrado Corán es palabra de mi Señor (Al-láh).
Al-láh, Exaltado sea, dice: {¡Oh, seres humanos! Les ha llegado una prueba de su Señor [el Profeta], y les he hecho descender una luz que ilumina [el Corán]} [Corán 4: 174].
El Noble Corán es la palabra de Al-láh, Enaltecido sea, con la que Él habló en verdad y que reveló a su profeta Muhámmad, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, para hacer salir a la gente de las tinieblas a la luz y para guiarles al camino de la rectitud. Quien lo recita logra una recompensa enorme, y quien aplica sus normas sigue el camino recto. Abdul-lah ibn Mas'ud, que Al-láh esté complacido con él, narró que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: (Quien recite una letra del Libro de Al-láh, tiene una buena acción (hásana). Y la ‘hásana’ equivale a otras diez iguales. Y no digo que «ALIF LAM MIM» sea una sola letra, sino que «ALIF» es una letra, «LAM» es una letra y «MIM» es una letra) (Recopilado por Al-Tirmidhi).
Al-láh, el Altísimo, lo preservó del cambio y la alteración e hizo de él un milagro permanente hasta el Día de la Resurrección. Dijo, alabado sea: {Yo he revelado el Corán y Yo soy su custodio} [Corán 15: 9] Quienquiera que afirme que el Corán es incompleto o ha sido alterado, ciertamente ha desmentido a Al-láh, el Altísimo, y a Su Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y está fuera de la religión del Islam.
El Sagrado Corán contiene lo que contenían los Libros divinos anteriores, y además incluye enseñanzas adicionales sobre los deberes hacia Al-láh y la perfección moral del alma, y confirma la verdad que hay en ellos. No existe en esta época libro alguno de Al-láh, Enaltecido sea, que deba ser seguido, santificado, recitado como acto de adoración y puesto en práctica; excepto el Sagrado Corán.
Mi religión es el Islam
La religión tiene tres niveles: el islam, la Fe (Iman) y la Benevolencia (Ihsan).
El primer nivel: el Islam
El Islam: es la sumisión total a Al-láh creyendo en Su unicidad, obedeciéndole y negando cualquier tipo de politeísmo (Shirk) y desvinculándose de sus adeptos.
Los pilares del Islam
El Profeta- paz y bendiciones sean con él- dijo: (El Islam se construyó sobre cinco pilares: testificar que no existe divinidad salvo Al-láh, y que Muhámmad es Su Mensajero, realizar las oraciones, entregar el Zakat, ayunar en Ramadán y peregrinar a la Casa). (Hadiz acordado).
Los pilares del Islam son los ritos de adoración física que debe aplicar todo musulmán y sin los cuales su Islam no se considera verídico ya que el Islam está basado sobre dichos pilares.
Estos pilares son:
El primer pilar: El testimonio de que ninguna deidad merece adoración excepto Al-láh y de que Muhámmad es el mensajero de Al-láh.
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Debes saber que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Al-láh} [Corán 47: 19].
Y el Altísimo dijo: {Se les ha presentado un Mensajero de entre ustedes mismos que se apena por sus adversidades, se preocupa y desea que alcancen el bien [e ingresen al Paraíso]; es compasivo y misericordioso con los creyentes} (Corán: 9-128).
El significado del testimonio de fe: No hay nada ni nadie que tiene el derecho de ser adorado salvo Al-láh.
El significado del testimonio de que Muhámmad es el mensajero de Al-láh es: obedecerle en lo que ordenó, creerle en lo que informó, evitar lo que prohibió, y adorar a Al-láh solo con lo que Él estableció.
El segundo pilar: La realización de la oración:
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Y cumplan con la oración} [Corán (2:110)].
La realización de la oración consiste en hacerla como se debe según lo que ordenó Al-láh, Enaltecido sea, y lo que enseñó el mensajero Muhámmad, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.
El tercer pilar: Pagar el Zakat (la caridad obligatoria).
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Y paguen el zakat} [Corán 2: 110].
Al-láh, enaltecido sea, ha prescrito el Zakat como una prueba para saber la autenticidad de la fe del musulmán, también para que el rico agradezca a su Señor por la gracia del dinero, y para ayudar a los pobres y necesitados.
Pagar el Zakat consiste en darlo a los que se lo merecen.
Es un deber obligatorio cuando se alcanza un monto bien determinado de bienes, que se da a ocho categorías de gente que fueron mencionadas por Al-láh en el Noble Corán, entre ellas el pobre y el necesitado.
Entonces al pagar el Zakat es señal de ser compasivo y bondadoso, con este pago se purifica el carácter del musulmán y sus bienes, se complace a los pobres y necesitados. Con el Zakat también se fortalecen los lazos de amor y de fraternidad entre los miembros de la sociedad musulmana; por ello el buen musulmán paga su Zakat con amor y felicidad al saber que es una causa de alegría para los demás.
La cantidad del Zakat sobre los bienes acumulados - ya sean estos dinero, oro, plata o mercancías para comercio lucrativo - es de 2,5 % cuando alcanzan un valor bien determinado y llevan un año entero en la propiedad de su dueño.
También se impone el Zakat sobre quien posee un número bien determinado de cabezas de ganado (camellos, vacas u ovejas), si pastan en pastos naturales la mayor parte del año y su dueño no necesita comprarles forraje para darles de comer.
También se debe pagar el Zakat de lo que se extrae de la tierra, como el Rikaz —es decir, los tesoros enterrados en la época preislámica—, así como de los granos, las frutas y los recursos minerales si alcanzan el umbral fijado.
El cuarto pilar: El ayuno del mes de Ramadán.
Al-láh, Exaltado sea, dice: {¡Oh, creyentes! Se les prescribe el ayuno al igual que les fue prescrito a quienes los precedieron, para que alcancen la piedad} [Corán 2:110].
Ramadán: es el noveno mes del año según el calendario islámico, es un mes destacado para todos los musulmanes, tiene un privilegio sobre los demás meses del año y su ayuno es uno de los cinco pilares del Islam.
Ayunar en Ramadán consiste en: abstenerse de comer, beber, el coito, y de todas las acciones que rompen el ayuno desde el alba hasta la puesta del sol durante los días del mes bendito de Ramadán.
El quinto pilar: el peregrinaje a la Casa Sagrada de Al-láh.
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Es obligatorio para las personas peregrinar a esta Casa si se encuentran en condiciones [físicas y económicas] de hacerlo} [Corán, 3:97].
La peregrinación se realiza -como obligación- por una sola vez en la vida, para quien posee las capacidades físicas y materiales, y consiste en: dirigirse a la Casa Sagrada y a los lugares santos en la Meca Honrada para realizar un conjunto de adoraciones en un tiempo específico, en efecto el profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- igual que los demás profetas anteriores, han peregrinado. Al-láh- ha ordenado a Abraham- la paz sea con él- para invitar a la gente a la peregrinación, como fue mencionado en el Sagrado Corán en: {[le dije:] “Convoca a la gente a realizar la peregrinación; vendrán a ti a pie o montados, desde todo lugar apartado”}. [Corán 22: 27].
Segundo nivel: La Fe (Iman)
La fe (Iman): es la confesión, la creencia firme y el reconocimiento total de todo aquello en lo que Al-láh y Su Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, han ordenado creer, y la sumisión, tanto externa como interna. Es la ratificación del corazón y su creencia, que abarca las acciones del corazón y las acciones del cuerpo, y esto incluye la práctica de toda la religión. Aumenta con la obediencia y disminuye con la desobediencia.
Los pilares de la fe
El profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, fue preguntado sobre la fe y dijo: (La fe consiste en: creer en Al-láh, en Sus ángeles, en Sus libros sagrados, en Sus mensajeros, en el Día del Juicio y en la predestinación, tanto para lo bueno como para lo malo).
Los pilares de la fe son las bases de la adoración del corazón y que son obligatorias para cada musulmán, y su Islam no se considera verídico sin creer en ellas y obrar en conformidad con ellas, por ello fueron denominados pilares de la fe. En efecto, la diferencia entre ambos pilares: los del Islam son prácticas reales y concretas que se realizan con los órganos como pronunciar el testimonio de fe, la oración, la caridad obligatoria, pero los pilares de la fe son creencias que se realizan con el corazón como: la fe en Al-láh, en Sus ángeles, en Sus libros y en Sus mensajeros.
El primer pilar: La creencia en Al-láh
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Los verdaderos creyentes son quienes creen en Al-láh} [Corán 24: 62]
Creemos en la existencia de Al-láh y en Su unicidad, en Su soberanía, Su divinidad, Sus nombres y Sus atributos, pues la creencia en Al-láh incluye lo siguiente:
- Creer en la existencia de Al-láh, Glorificado y Enaltecido sea.
- Creer en Su Soberanía, Glorificado y Enaltecido sea, y que es el Dueño de todo, el Creador, el Proveedor y es Él quien maneja todos los asuntos.
- Creer en su Divinidad, exaltado sea, y que es el Único Quien merece ser adorado sin socios en todas las formas de adoración: la oración, en las súplicas, los sacrificios, al pedir Su ayuda, al refugiarse en Él y en todas las demás formas de adoración.
- Creer en Sus nombres bellos y en Sus atributos sublimes confirmados por Él y por su profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, negando de Él lo que fue negado por Él mismo y por su profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.También creer en la perfección de Sus nombres y atributos, y que nada ni nadie es igual a Él en ello, y Él es Quien lo oye todo y lo ve todo.
El segundo pilar: La creencia en los ángeles.
Al-láh, Exaltado sea, dice: {¡Alabado sea Al-láh, el Originador de los cielos y de la Tierra! Dispuso que los ángeles fuesen Sus enviados [para transmitir el Mensaje a Sus Profetas], dotados de dos, tres o cuatro alas. [Al-lah] aumenta en la creación a quien quiere. Al-láh tiene poder sobre todas las cosas} [Corán 35: 1].
Creemos que los ángeles existen en lo oculto, y que son siervos de Al-láh creados de luz y son totalmente obedientes a las órdenes del Creador.
Entonces los ángeles son criaturas de Al-láh y solo Él- Enaltecido sea- sabe sus capacidades y cuántos son, cada uno tiene atributos, nombres y funciones bien determinados, entre los cuales mencionamos Gabriel -la paz sea con él- encargado de descender la revelación de Al-láh a Sus mensajeros.
El tercer pilar: La creencia en los libros revelados:
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Digan: “Creemos en Al-láh, en lo que nos fue revelado a nosotros, en lo que fue revelado a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y a las tribus, y en lo que Al-lah reveló a Moisés, a Jesús y a los demás Profetas. No discriminamos entre ellos, y entregamos a Al-láh nuestra voluntad [siendo musulmanes]"} (Corán 2:136)
Creemos en que Al-láh, el Altísimo, reveló a Sus mensajeros libros que son una prueba para toda la humanidad y una guía para los que obran.
Les enseñan la Sabiduría y los purifican.
Y por supuesto cuando Al-láh, glorificado sea, enviaba al profeta Muhámmad, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, para guiar a toda la gente, se anularon con esto todas las legislaciones anteriores y se sustituyeron con la del Islam,Y así el Noble Corán rige y sustituye todas las revelaciones anteriores, y por lo tanto es Al-láh quien garantiza la protección del Noble Corán ante todo tipo de cambio o de falsificación, diciendo, enaltecido sea: {Yo he revelado el Corán y Yo soy su custodio} [Corán 15: 9] Ya que el Noble Corán es el último libro enviado por Al-láh, Enaltecido sea, a la gente, el profeta Muhámmad, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, es el último de los mensajeros y el Islam es la religión elegida por Al-láh para la gente hasta el Día de Juicio Final. En este contexto, Al-láh, enaltecido sea, dijo: {Para Al-láh la verdadera religión es el Islam} [Corán, 3: 19]
Los libros revelados que fueron mencionados por Al-láh, enaltecido sea, en el Corán son:
El Sagrado Corán: fue revelado al profeta Muhámmad, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.
La Torá: fue revelada al profeta Moisés, la paz sea con él.
El Evangelio: fue revelado al profeta Jesús, la paz sea con él.
El Zabur (Los salmos): fue revelado al profeta David, la paz sea con él.
Las fojas de Abraham: fue revelado al profeta Abraham, la paz sea con él.
El cuarto pilar: La creencia en los mensajeros de Al-láh:
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Envié a cada nación un Mensajero [para que los exhortara a] adorar a Al-láh y a rechazar la idolatría} [Corán 16: 36].
Creemos que Al-láh, el Altísimo, ha enviado a Sus criaturas mensajeros para llamarlos a adorar solo a Al-láh, sin asociados, y a rechazar lo que se adora fuera de Él, el Altísimo.
Y que todos son hombres y siervos de Al-láh, veraces y dignos de confianza, piadosos y fieles, guiados y guías para sus pueblos, fueron apoyados por las señales divinas que muestran su veracidad, han transmitido el Mensaje divino, y que todos llamaron a la Verdad y al camino recto.
Entonces todos los mensajeros, desde el primero hasta el último, están de acuerdo sobre el fundamento de la religión que es el monoteísmo dirigiéndose en adoración a Al-láh, enaltecido sea, sin asociarle nada ni nadie, rechazando así todo tipo de politeísmo.
El quinto pilar: La creencia en el Día del Juicio:
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Al-láh, nadie merece ser adorado sino Él. [Al-láh] los reunirá el Día del Juicio sobre el cual no hay duda que sucederá. ¿Y qué es más veraz que la palabra de Al-láh?} [Corán 4:87]
Creemos en el Último Día, en el Día de la Resurrección, el día que no tiene otro después de él, y creemos en todo lo relacionado con él, según lo que informaba Al-láh, enaltecido sea, en Su Libro y lo que narraba el profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, sobre la muerte, la resurrección, la intercesión, la balanza, el juicio, el paraíso, el infierno, y todo lo que incluye el Día de Juicio Final.
El sexto pilar: La Creencia en la predestinación divina para bien o para mal.
Al-láh, Exaltado sea, dice: {He creado todas las cosas en su justa medida} [Corán, 54:49].
Creemos en la predestinación, ya sea buena o mala, que es el designio divino de Al-láh para las criaturas, conforme a su conocimiento previo y su sabiduría, y que todo lo que ocurre de acontecimientos en este mundo es con el saber y el poder de Al-láh, glorificado sea, el Único Quien maneja los asuntos sin socios, y que estos actos son predestinados antes de la creación del ser humano, que el hombre posee una voluntad real al actuar; todo ello ocurre dentro del conocimiento, la voluntad y el querer de Al-láh, glorificado sea.
Entonces la creencia en la predestinación incluye cuatro niveles que son:
La primera: creer en el Saber de Al-láh, que es infinito y que abarca todo.
La segunda: creer que Al-láh ha prescrito todo lo que sucede hasta el Día de Resurrección.
La tercera: Creer en la Voluntad de Al-láh y en Su Poder total, lo que Al-láh quiere sucede y lo que no quiere no sucede.
La cuarta: Creer que Al-láh es el único Creador de todo y no tiene asociados en la creación.
El tercer nivel: la benevolencia (Al-Ihsan)
Al-Ihsan (benevolencia) es: adorar a Al-láh, enaltecido sea, como si lo vieras; y si no lo ves, entonces Él te ve. Dijo el Altísimo: {Al-láh está con los piadosos y con los que hacen el bien} [Corán, 16:128]
La purificación
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Al-láh ama a los que se arrepienten y a los que se purifican} [Corán 2: 22].
El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dijo: (A quien realice la ablución menor tal y como la he realizado y rece dos rakaas (unidad de oración) sin hablar consigo mismo, se le perdonarán todas sus faltas anteriores) (Recopilado por Al Bujari).
Lo que muestra el gran valor de la oración es la obligación de la purificación antes de realizarla, considerándola una condición para que la oración sea correcta, es la llave de la oración, y al sentir su valor el corazón se entusiasma para realizarla, dijo, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: «La purificación es la mitad de la fe, y la alabanza ‘al hamdulil-láh’ llena la balanza, y las expresiones de ‘subhanal-láh’ y ‘al hamdulil-láh’ llenan lo que está entre los cielos y la tierra. La oración es luz, la caridad es una prueba, la paciencia es resplandor, y el Corán es un argumento a tu favor o en tu contra. Toda persona sale por la mañana y negocia con su alma: o bien la libera, o bien la arruina». Recopilado por Muslim.
El profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: (Si alguien hiciera su ablución de manera perfecta, todas sus faltas saldrían de su cuerpo, hasta por debajo de sus uñas) Recopilado por Muslim.
Entonces, el siervo al dirigirse a su Señor, se dirige purificado, una purificación física con la ablución, y una moral al realizar la adoración con sinceridad, siguiendo la sunnah del profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.
¿Cuándo se debe realizar la ablución menor?
1- Al realizar la oración, ya sea la prescrita o la voluntaria.
2- La circunvalación alrededor de la Ka'aba.
3- Al tocar el Libro del Corán.
Debo realizar la ablución menor y mayor con agua pura:
El agua pura es: es toda agua que desciende del cielo o brota de la tierra, y que permanece en su estado original de creación, sin que se haya alterado ninguna de sus tres características: el color, el sabor o el olor, por algo que le quite su cualidad purificadora.
Al-wudú (ablución menor).
Paso 1: la intención, y su lugar es el corazón. El significado de la intención es: la determinación del corazón de realizar el acto de adoración buscando con ello acercarse a Al-láh, exaltado sea.
2. Decir: Bismil-Láh (en el nombre de Al-láh)
3. Lavarse las manos, tres veces.
4. Enjuagarse, tres veces.
Enjuagarse es: ingresar agua en la boca, enjuagar y luego expulsar el agua.
5. El Istinshaq, y luego el Istinzar, tres veces. Al Istinshaq: es ingresar agua en las fosas nasales hasta el fondo de la nariz.
Al Istinzar: es hacer salir el moco que está en la nariz.
6.Lavarse la cara, tres veces.
El límite del rostro:
El rostro: con lo cual se encara a los demás.
De ancho: desde la oreja derecha hasta la izquierda.
De largo: desde la raíz del cabello habitual de la cabeza hasta el extremo de la barbilla.
El lavado del rostro comprende todas las zonas que lo integran, incluyendo el vello fino o poco denso, así como el área clara entre la mejilla y la oreja, y también el vello lateral del rostro.
Al-Bayadh: es la parte entre el inicio de la oreja y el lóbulo.
Al-Adhar incluye también lavar lo que está entre el oído y el cuello y entre el lóbulo de la oreja y el cabello.
También lavarse el rostro incluye lavar todo el pelo de la barba.
7. Lavarse las manos desde la punta de los dedos hasta los codos, tres veces.
Los codos están incluidos en el lavado obligatorio de los brazos.
8. Pasar las manos húmedas por la cabeza y por las orejas una sola vez.
Se comienza por la parte frontal de la cabeza, pasando las manos hacia la nuca, y luego se las devuelve al punto de inicio.
Colocando las puntas de los dedos índices dentro de los oídos, y con los pulgares frota el dorso de la oreja.
9. Lavarse los pies desde los dedos hasta los tobillos, tres veces, y lavarse los tobillos es obligatorio.
Los tobillos son: los huesos en las articulaciones de las extremidades inferiores.
10. Es sunna para el musulmán decir después de la ablución: “Ashhadu an la ilaha illa Allah wahdahu la sharika lah, wa ashhadu anna Muhammadan ‘abduhu wa rasuluh. Allahumma-y’alni min at-tawwabina wa-y’alni min al-mutatahhirin” (Atestiguo que no hay más dios que Al-láh, único y sin asociado, y atestiguo que Muhammad es su siervo y mensajero. ¡Oh Al-láh, hazme de los que se arrepienten y de los que se purifican!), por sus palabras, Al-lah le bendiga y le dé paz: “A quien perfeccione su ablución y después diga: ‘Ashhadu an la ilaha illa Allah wahdahu la sharika lah, wa ashhadu anna Muhammadan ‘abduhu wa rasuluh. Allahumma-y’alni min at-tawwabina wa-y’alni min al-mutatahhirin’, se le abrirán las ocho puertas del Paraíso, y podrá entrar por la que quiera de ellas”. Recopilado por At-Tirmidí.
La ablución menor se anula con:
1. Lo que sale por las dos vías (el conducto urinario y el anal), como la orina, las heces, los gases, el semen y el líquido preseminal.
2. La pérdida de consciencia debido a un sueño profundo, un desmayo, una embriaguez o una demencia.
3.Todo lo que exige la ablución mayor como la relación sexual, la menstruación y el postparto.
Si la persona se libera de su necesidad, debe eliminar la impureza con agua pura, y esto es lo mejor, o con otro medio como las piedras; las hojas; las telas o algo similar. Esto se haga tres veces sucesivas o más con algo puro y permitido.
Pasar la mano húmeda sobre los zapatos de cuero (juf ) y los calcetines.
En caso de llevar puestos los zapatos de cuero o los calcetines (jawrabayn, se permite pasar la mano húmeda sobre ellos sin necesidad de lavar los pies, siempre que se cumplan ciertas condiciones, que son:
1. Que los había puesto después de una purificación total sea mayor o menor.
2. Que sean puros.
3. 3. Que el pasar la mano húmeda se realice dentro del período de tiempo permitido.
4.Que ambos (el calzado o los calcetines) sean lícitos, es decir, que no hayan sido robados ni usurpados.
Los zapatos de cuero son aquello que se usa en los pies y está hecho de cuero fino u otro material similar; también se incluyen los zapatos que cubren completamente ambos pies. Los calcetines son lo que la persona se pone en los pies y está hecho de tela o materiales semejantes; entra en esta categoría lo que comúnmente se conoce como "medias" o "calcetines".
La sabiduría en la prescripción de realizar Al-Masehh sobre los calcetines: La sabiduría en realizar Al-Maseh es facilitar los asuntos para los musulmanes, quienes encuentran una dificultad al quitarse los calcetines o las zapatillas para lavar los pies, sobre todo en invierno y con el frío o si están de viaje.
Período del Maseh: Para el residente: un día y una noche (24 horas). Para el viajero: tres días con sus noches (72 horas).
El cálculo del periodo del Maseh empieza desde la primera vez que se realiza después de la anulación de la ablución menor.
La manera con la cual se realiza Al-Maseh sobre las zapatillas o calcetines:
1. Mojar las manos.
2.Se pasa la mano sobre la parte superior del pie (desde los dedos hasta el inicio de la pierna).
3. Se pasa la mano derecha sobre el pie derecho y la mano izquierda sobre el pie izquierdo.
Invalidantes del Maseḥ (pasar la mano húmeda): 1. Todo aquello que obliga a realizar el ghusl (baño ritual mayor). 2. Que finalice el tiempo permitido para el Maseḥ.
Al-ghusl (ablución mayor).
Cuando el hombre o la mujer copulan (coito), aunque no haya eyaculación, o si eyaculan semen debido al deseo sexual estando despiertos, o si eyaculan durmiendo; en este caso se debe realizar la ablución mayor para poder rezar y realizar los ritos de adoración que requieren purificación. También la mujer al terminar su período de menstruación o de postparto debe realizar la ablución mayor para poder rezar o para realizar los ritos de adoración que requieren purificación.
La manera de realizar la ablución mayor es la siguiente:
Consiste en que el musulmán haga que el agua cubra todo su cuerpo, de cualquier forma que sea, incluyendo el enjuague bucal y la aspiración de agua por la nariz. Una vez que haya hecho que el agua alcance todo su cuerpo, se elimina de él el estado de impureza mayor y su purificación queda completa.
Existe también otra forma más completa, que es la que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, practicaba, y es la siguiente:
1. La intención de quitar la impureza ritual.
2. La Tasmiyah (mencionar el nombre de Al-láh), lavarse las manos tres veces, luego lavar las partes íntimas.
3. La ablución menor completa, tal como la realiza el musulmán para la oración.
4. Verter agua sobre la cabeza tres veces, asegurándose que el agua llegue a la raíz del cabello.
5. Pasar el agua sobre todo el cuerpo, empezando por el lado derecho y luego el izquierdo, frotando con las manos para que el agua llegue a todas las partes del cuerpo.
Se prohíbe a la persona en estado de ŷanābah (impureza mayor) realizar lo siguiente hasta que se haya purificado mediante el ghusl (baño ritual):
1- La oración.
2- La circunvalación alrededor del Ka'ba.
3- Quedarse en la mezquita, y es permitido pasar por la mezquita sin quedarse.
4- Tocar el Libro del Corán.
5- La recitación del Corán.
At-Tayamum (la ablución seca)
Si el musulmán no encuentra agua para purificarse o no puede usar agua debido a una enfermedad o si teme de la salida del tiempo de la oración entonces que realice la ablución seca (At-Tayamum).
La manera de realizarla es: dar un solo golpe con las manos sobre la tierra o una superficie polvorienta, y luego pasarlas por el rostro y las palmas de las manos solamente. Se requiere que la tierra utilizada sea pura.
La ablución seca se anula con:
1- Lo que anula la ablución menor anula igualmente la ablución seca.
2- Si se encuentra agua antes de comenzar el acto de adoración para el cual se hizo la ablución seca.
La oración
Al-láh prescribió cinco oraciones diarias para el musulmán que son: Al-Fayr, Adh-Dhuhr, Al-Asr, Al-Maghreb y Al-Isha.
La preparación para la oración
Cuando entra el tiempo de la oración, el musulmán debe purificarse del estado de impureza menor y, si se encuentra en estado de impureza mayor, también debe hacerlo.
La impurificación mayor (Al-Hadaz Al-Akbar): es todo lo que obliga la realización de la ablución mayor.
La impurificación menor (Al-Hadaz Al-Asghar): es todo lo que obliga la realización de la ablución menor.
El musulmán debe rezar con vestimenta pura y en un lugar puro cubriendo su parte íntima.
El musulmán debe llevar ropa apropiada y que cubra su cuerpo durante la oración, por lo tanto es prohibido para el hombre mostrar la parte entre el ombligo y las rodillas al rezar.
La mujer debe cubrir todo su cuerpo en la oración excepto el rostro y las manos.
El musulmán no debe hablar durante la oración y solo debe decir las fórmulas prescritas de la oración, debe escuchar al imam, no debe moverse a la izquierda o a la derecha, y si no puede memorizar las fórmulas propias de la oración que glorifique a Al-láh hasta que se termina la oración, pero cada musulmán debe aprender cómo rezar y debe memorizar las frases propias de la oración.
Para realizar la oración correctamente, con el permiso de Al-láh, debemos seguir y observar los siguientes pasos:
Paso 1: La intención para la oración prescrita que quiere realizar, que se realiza con el corazón y no diciéndola con la lengua.
Después de realizar la ablución menor, me dirijo hacia la Quibla, rezo de pie si puedo.
Paso 2: levanto mis manos hasta mis hombros y digo: (Al-lahu Akbar) teniendo la intención de empezar la oración.
Paso 3: Digo la súplica del Istiftah (el inicio de la oración) como fue mencionado en la Sunnah, como por ejemplo decir: (¡Glorificado seas, oh Al-láh! A Ti pertenece toda alabanza. Bendito es Tu Nombre, elevada es Tu grandeza, y no existe divinidad alguna excepto Tú)
Paso 4: Refugiarse en Al-láh del maldito satanás diciendo: (Me refugio en Al-láh del maldito satanás).
Paso 5: recito (en árabe) la sura de Al-Fatiha en cada unidad y su traducción es: {Todas las alabanzas son para Al-láh, Señor de todo cuanto existe, el Compasivo, el Misericordioso. Soberano absoluto del Día del Juicio Final, solo a Ti te adoramos y solo de Ti imploramos ayuda. ¡Guíanos por el camino recto! El camino de los que has colmado con Tus favores, no el de los que han caído en Tu ira, ni el de los que se extraviaron}
Luego digo: “Amín”, es decir: Oh Al-láh acepta mis súplicas.
En la primera y segunda unidad de cada oración recito la sura de Al-Fatiha y algo más del Corán, pero esto último no es obligatorio sino que al hacerlo se recibe una gran recompensa.
Paso 6: digo: (Al-lahu Akbar) y luego me inclino hasta que mi espalda quede recta, colocando las manos sobre las rodillas con los dedos separados. Y durante la inclinación digo tres veces: Glorificado sea mi Señor el Grandioso (Subhana rabial Adhim).
Paso 7: Me levanto de la inclinación diciendo: (Samia' Alahu liman hamidah) "Al-láh escucha a quien Le alaba" levantando mis manos hasta mis hombros, y al levantarme completamente digo al estar a pie: (Rabana wa lakal Hamd) "Oh Señor nuestro a Ti serán las alabanzas".
Paso 8: digo: (Al-lahu Akbar) y me postro apoyándome sobre las manos, las rodillas, los pies, la frente y la nariz. Y digo en mi postración: (Subhana Rabial A'ala) Glorificado sea mi Señor el Altísimo, tres veces.
Paso 9: digo: (Al-lahu Akbar) y me levanto de la postración quedando sentado poniendo el pie izquierdo bajo el derecho, y digo: Rabbi Igfir Li (Señor mío perdóname) tres veces.
Paso 10: Digo (Al-lahu Akbar) y me prosterno otra vez como la primera vez.
Paso 11: me levanto de la postración diciendo: (Al-lahu Akbar) hasta estar a pie, y hago lo mismo para las demás unidades de la oración.
Después de la segunda unidad en la oración del Dhuhr, del Asr, del Maghreb y la del Isha se sienta para decir el primer Tashahud, que es: (At tahiiátu lillahi uas salauátu uat taiibátu as salámu ‘aleika aiiuhan nabíiu ua rahmatullahi ua barakátuhu as salámu ‘aleina ua ‘ala ‘ibádillahi salihín ash-hadu an la iláha il lallahu ua ash hadu anna Muhámmadan ‘abduhu ua rasúluh) “Las salutaciones, los actos de devoción y las buenas obras son para Al-láh. La paz, misericordia y bendiciones de Al-láh sean para ti ¡Oh Profeta! La paz sea sobre nosotros y sobre los siervos virtuosos de Al-láh. Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Al-láh y atestiguo que Muhámmad es Su Siervo y Mensajero". Luego me levanto para hacer la tercera unidad.
Después de la última unidad en cada oración debo quedarme sentado para decir At-Tashahhud final, que es: (At tahiiátu lillahi uas salauátu uat taiibátu uas salámu ‘aleika aiiuhan nabíiu ua rahmatullahi ua barakátuhu as salámu ‘aleina ua ‘ala ‘ibádillahi salihín ash-hadu an la iláha il lallahu ua ash hadu anna Muhámmadan ‘abduhu ua rasúluh. Allahumma Sal li ‘ala Muhámmadin ua ‘ala áli Muhámmadin kama sal leita ‘ala ibrahíma ua ‘ala áli ibrahíma innaka hamídun mayíd allahumma bárik ‘ala Muhámmadin ua ‘ala áli Muhámmadin kama bárakta ‘ala ibrahíma ua ‘ala áli ibrahíma innaka Hamídun mayíd) “Las salutaciones, los actos de devoción y las buenas obras son para Al-láh. La paz, misericordia y bendiciones de Al-láh sean para ti ¡Oh Profeta! La paz sea sobre nosotros y sobre los siervos virtuosos de Al-láh. Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Al-láh y atestiguo que Muhámmad es Su Siervo y Mensajero. ¡Oh Al-láh! Exalta a Muhámmad y a la familia de Muhámmad como exaltaste a Abraham y a la familia de Abraham, Tú eres Loable, Majestuoso. ¡Oh Al-láh! Bendice a Muhámmad y la familia de Muhámmad, como bendijiste a Abraham y a la familia de Abraham, Tú eres Loable, Majestuoso".
Paso 12: después realizo el saludo a mi derecha diciendo: Assalamu alaykum wa rahmatullah (Que la paz y la misericordia de Al-láh sean con ustedes) luego a mi izquierda diciendo: Assalamu alaykum wa rahmatullah (Que la paz y la misericordia de Al-láh sean con ustedes) con la intención de terminar la oración, y de este modo he realizado la oración.
El velo de la mujer musulmana.
Al-láh, Exaltado sea, dice: {¡Oh, Profeta! Diles a tus mujeres, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes, que se cubran con sus mantos; es mejor para que se las reconozca y no sean molestadas. Al-láh es Perdonador, Misericordioso} (Corán, 33:59)
Al-láh ha prescrito a la mujer musulmana el uso del velo y el cubrimiento de sus partes íntimas y de todo su cuerpo ante los hombres que no sean familiares directos con los que tenga prohibido casarse de manera permanente, conforme a la vestimenta habitual de su país. No le está permitido quitarse el velo excepto ante su esposo o ante aquellos varones con quienes el matrimonio le está prohibido de forma definitiva, como el padre y los ascendientes, el hijo y los descendientes, los tíos paternos y maternos, el hermano, el hijo del hermano y el hijo de la hermana, el padrastro, el suegro y sus ascendientes, el hijo del esposo y sus descendientes, así como el hermano de leche y el esposo de la mujer que la amamantó, pues lo que está prohibido por lactancia es igual a lo que está prohibido por parentesco de sangre.
La mujer musulmana debe tomar en consideración unas condiciones en su modo de vestir:
Primero: que cubra todo el cuerpo.
Segundo: que no sea un adorno en sí en presencia de hombres ajenos.
Tercero: que no sea transparente para no mostrar su cuerpo.
Cuarto: que sea una vestimenta suelta que no muestra la forma del cuerpo.
Quinto: que no sea perfumado si ha de pasar ante hombres ajenos que puedan percibir su aroma.
Sexto: que no se parezca a la vestimenta del hombre.
Séptimo: que no se parezca a la vestimenta de las no musulmanas en sus ritos y fiestas.
Octavo: que no sea una vestimenta de ostentación.
Entre los atributos del creyente citamos:
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Los creyentes son aquellos que cuando les es mencionado el nombre de Al-láh sus corazones se estremecen, y que cuando les son recitados Sus versículos les aumenta la fe y se encomiendan a su Señor} [Corán (8:2)]
- Que sea veraz en sus palabras y que no mienta.
- Que cumpla con sus promesas.
- Que no sea un transgresor en las disputas.
- Que sea confiable.
- Que quiera para su hermano musulmán lo que quiere para sí mismo.
- que sea generoso.
- Que trate a la gente con bondad.
- Que mantenga los lazos de parentesco.
-Que acepte con satisfacción el designio de Al-láh, mostrando gratitud en los momentos de bienestar y paciencia en las situaciones difíciles.
- Que tenga pudor.
- Que sea clemente con la gente.
- Que su corazón sea puro y libre de todo rencor y que todo su ser (cuerpo y alma) no abuse de los demás ni atente contra ellos.
- Que perdone a la gente.
- Que no trate con la usura.
- Que no fornique.
- Que no beba sustancias embriagantes.
- Que sea bueno con sus vecinos.
- Que no sea injusto ni traicione.
- Que no robe ni engañe.
- Que trate bien a sus padres, hasta si no son musulmanes, y que les obedezca si le ordenan hacer un bien.
- Que enseñe a sus hijos los valores de la virtud, ordenándoles cumplir con las prescripciones de la Shari'a y prohibiéndoles incurrir en los vicios y lo pecaminoso.
- Que no imite a los no musulmanes en sus ritos religiosos o en las costumbres específicas de ellos.
- Que se arrepiente ante Al-láh y Le pide perdón por sus faltas y pecados.
Reglas importantes de la doctrina del musulmán
1- Al-láh es nuestro Señor, nada ni nadie merece ser adorado salvo Él, no hay otro señor aparte de Él ni nadie merece ser adorado excepto Él, y nada se Le asemeja, y nada puede incapacitarlo, y Él es el Oyente, el Vidente.
2- Al-láh, Glorificado y Enaltecido sea, está en el cielo, elevado sobre todas Sus criaturas, separado de ellas. Su elevación es absoluta en todos los aspectos: la Elevación de Su esencia, Su magnitud y Su dominio. Y Él, Glorificado sea, abarca todas las cosas.
3- Afirmamos los Nombres y Atributos que Al-láh, el Altísimo, afirmó sobre Sí mismo, o que Su Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) afirmó sobre Él; y negamos lo que Al-láh negó sobre Sí mismo, o lo que Su Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) negó sobre Él.
4- Al-láh, el Altísimo, responde a las súplicas, satisface las necesidades y posee todas las cosas. Nadie puede perjudicar ni beneficiar sino Él, y el siervo no puede prescindir de Él ni por un instante. No le es permitido al musulmán dirigirse a otro que no sea Al-láh, el Altísimo, ningún tipo de adoración, como la súplica, la oración, el voto, el sacrificio, el temor, la esperanza, la confianza y otros actos de adoración, ya sean externos o internos. Y quien dirija cualquier acto de adoración a otro que no sea Al-láh, el Altísimo, ha asociado copartícipes a Al-láh.
5- El pecado más grave y el peor de los pecados mayores es la idolatría. A quien muere en la idolatría, Al-láh le ha vedado el Jardín y su morada será el Infierno. Es el pecado que Al-láh no perdona si el siervo muere sin haberse arrepentido de él.
6- Lo que el siervo no alcanzó no estaba destinado a sucederle, y lo que le ocurrió no podía haberle sido evitado. El musulmán debe creer en el decreto y la predestinación de Al-láh, aceptar con satisfacción Sus designios y alabar y agradecer a su Señor en toda circunstancia.
7- Muhámmad, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, nuestro Profeta, es el mejor de los seres humanos y el sello de los profetas. Él es el intercesor cuya intercesión será aceptada el Día de la Resurrección. Al-láh lo tomó como Su siervo más amado, tal como tomó a Ibrahim, que la paz sea con él, como Su siervo más amado.
10- Nuestro libro es el noble Corán, el milagro cuya autenticidad es indudable y cuya recitación es un acto de adoración, que Al-láh el Altísimo hizo descender sobre nuestro Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, por medio del ángel Gabriel, la paz sea con él, el más noble de los ángeles; y Al-láh el Altísimo lo ha preservado de toda alteración y cambio, tal como Él, Glorificado sea, dijo: {Yo he revelado el Corán y Yo soy su custodio} [Corán 15: 9].
11- Las personas más cercanas a Al-láh son las más obedientes a Él y las que más siguen Su ley. Un árabe no es mejor que un no árabe, ni un no árabe es mejor que un árabe; un blanco no es mejor que un negro, ni un negro es mejor que un blanco, excepto por la Taqwa (piedad). Las personas provienen de Adán, y Adán proviene de barro. Dijo Él, exaltado sea: {El mejor de ustedes ante Al-láh es el de más piedad} [Corán 49:13].
12- El musulmán cree en los nobles ángeles escribas y en su existencia, y que son siervos creados por Al-láh a partir de luz, y son una creación de Al-láh; entre ellos se encuentran Gabriel, encargado de la revelación, Miguel, encargado de la lluvia, Israfil, encargado de soplar la trompeta, y el ángel de la muerte, encargado de tomar las almas de los siervos.
13- El musulmán cree en las señales de la Hora, la aparición del Falso Mesías, la venida de Jesús, hijo de María —la paz sea con él— desde el cielo al final de los tiempos, y la salida del sol por el occidente.
14- El musulmán cree en el tormento de la tumba para quien lo merezca, y en la bendición de la tumba para quien la merezca, y en el interrogatorio de Munkar y Nakir en su tumba acerca de su Señor, su religión y su Profeta, y que la tumba puede ser un jardín del Paraíso o una hoguera de fuego del Infierno.
15- Cree en la Resurrección y en la recompensa por las obras el Día de la Resurrección, y en que el Paraíso y el Infierno son creaciones que no perecerán jamás.
16- La brujería es incredulidad en Al-láh; no está permitido aprenderla ni acudir a los magos, brujos e impostores. El musulmán no debe creer en un vidente ni en un adivino, pues quien crea en ellos habrá renegado del mensaje revelado a Muhammad —la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él—.
17- El musulmán ama a los compañeros del Mensajero de Al-láh, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y ama a quien los ama y odia a quien los odia, porque amarlos es un deber religioso y un acto de virtud, y odiarlos es un acto de incredulidad e hipocresía. Dijo el Mensajero de Al-láh, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “No insulten a mis compañeros” (Recopilado por Muslim). Y todo aquel que difame o menosprecie a cualquiera de los Compañeros, que Al-láh esté complacido con todos ellos, es un desviado innovador.
16- El musulmán afirma el califato después del Mensajero de Al-láh, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él y su familia: primero para Abu Bakr As-Siddiq, que Al-láh esté complacido con él, dándole preferencia y anteponiéndolo a toda la nación; luego para 'Umar ibn al-Jattab, que Al-láh esté complacido con él; luego para 'Uthman, que Al-láh esté complacido con él; y luego para 'Ali ibn Abi Talib, que Al-láh esté complacido con él. Ellos son los Califas Rectamente Guiados y los Imanes bien guiados.
17- Los actos de adoración son de carácter «tawqifi» (determinados por la revelación); por lo tanto, no es lícito adorar a Al-láh, Exaltado sea, con ningún acto de adoración a menos que esté establecido en el Libro de Al-láh, Exaltado sea, o en la Sunnah de Su Mensajero- paz y bendiciones sean con él-. Todo acto de adoración que la gente invente después de la muerte del Profeta- paz y bendiciones sean con él-, que no esté en conformidad con su guía, es una innovación herética rechazada. Dijo el Profeta- paz y bendiciones sean con él-: «Quien innove en este asunto nuestro algo que no es parte de él, será rechazado». Recopilado por Al-Bujari.
18- La aceptación de la adoración depende de dos pilares fundamentales: el primero es la sinceridad para con Al-láh, enaltecido sea, en la adoración, y el segundo es el seguimiento al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, en ella. Por lo tanto, la adoración no es aceptada si no es sincera por Al-láh, y no es aceptada si no es conforme a la guía del Mensajero de Al-láh, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.
Mi felicidad está en mi religión: el Islam
Al-láh, Exaltado sea, dice: {Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederé una vida buena y le multiplicaré la recompensa de sus buenas obras} (Corán, 16:97)
Entre las causas importantes que hacen sentir alegría, bienestar y felicidad en el corazón del musulmán está su relación directa con su Señor sin ningún intermediario ni de los vivos ni de los muertos ni de los ídolos, ya que Al-láh- Enaltecido sea- menciona en Su Libro Sagrado que está cerca de Sus siervos y que responde sus súplicas, diciendo: {Y cuando Mis siervos te pregunten por Mí [¡Oh, Muhámmad!, diles] que estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me invoca. [Entonces] que me obedezcan y crean en Mí, que así se encaminarán} (Corán 2:186). Al-láh- Glorificado sea- nos ordena suplicarLe, e hizo de las súplicas una de las prácticas de adoración más valiosas con las cuales el musulmán se acerca de su Señor, ya que dijo- Enaltecido y Exaltado sea- en el Sagrado Corán: {Su Señor dice: “Invóquenme, que responderé [sus súplicas]”. Pero quienes por soberbia se nieguen a adorarme, ingresarán al Infierno humillados} [Corán 40: 60] El musulmán piadoso siempre siente la necesidad de su Señor, y siempre Le suplica, y se acerca de Él con las buenas obras.
Entonces Al-láh -Enaltecido sea- nos ha creado en este mundo por una gran sabiduría y no en vano; el objetivo de nuestra creación es la adoración de Al-láh sin asociarLe nada ni nadie, Al-láh nos ha prescrito una religión completa que organiza todos los asuntos de nuestra vida personal y social, ha protegido nuestra vida con unas normas justas que presentan una protección para nuestra religión, nuestras almas, nuestras mentes y nuestros bienes, y quien sigue estas normas absteniéndose de las prohibiciones entonces vivirá feliz y tranquilo en su vida sin duda alguna.
La relación entre el musulmán y su Señor es tan profunda que lleva a la tranquilidad, al bienestar psicológico, al sosiego, a la seguridad y a la felicidad al sentir la compañía de Al-láh el Señor -Enaltecido sea- al sentir su cuidado y su protección a su siervo creyente, bajo este contexto Al-láh-Enaltecido sea- dijo: {Al-láh es el protector de los creyentes, los saca de las tinieblas hacia la luz}. [Corán 2: 257].
Esta relación valiosa es un estado emocional que lleva a sentir la felicidad de la adoración y el anhelo de ver a su Señor lo que le hace vivir una felicidad infinita y le hace sentir la dulzura de la fe en su corazón.
Esta dulzura que no se puede describir y solo es sentida por la persona que hace buenas obras y se abstiene de las malas, por ello el profeta Muhámmad- que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- dijo: (Ha saboreado el gusto de la fe quien se complace con Al-láh como Señor, con el Islam como religión y con Muhammad como Mensajero) Recopilado por Muslim.
Ciertamente cuando la persona siente el control de su Creador, conociéndolo con Sus nombres bellos y Sus atributos sublimes, adorándolo como si Lo estuviese viendo, siendo sincero al adorarlo buscando solo Su agrado- Enaltecido sea- entonces vivirá una vida feliz en este mundo y recibirá la buena recompensa en el más-allá.
Hasta las desgracias que encuentra el creyente en su vida puede superarlas con la certeza y la fe auténtica en Al-láh, aceptando el decreto de Al-láh- Enaltecido sea-, alabándolo por todos sus decretos buenos o malos sintiendo una complacencia total.
Para aumentar el grado de felicidad y de sosiego, el musulmán debe abundar el recuerdo de Al-láh- Enaltecido sea-, la recitación del Corán, como fue mencionado en la palabra de Al-láh- Enaltecido sea- en el Corán: {Los corazones de los creyentes se sosiegan con el recuerdo de Al-láh. ¿Acaso no es con el recuerdo de Al-láh que se sosiegan los corazones?} (Corán 13:28) Cada vez que el musulmán aumenta su invocación de Al-láh y la recitación del Corán, se encuentra más cerca de Al-láh -Enaltecido sea- su alma se purifica y su fe se fortalece.
También, el musulmán debe aprender los asuntos de su religión desde las fuentes auténticas para adorar a Al-láh- Enaltecido sea- con conocimiento, en este contexto el profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- dijo: (Buscar el conocimiento es un deber para cada musulmán) Registrado por Ibn Mayah, Que esté complacido y que acepte las órdenes de su Creador, Al-láh -Enaltecido sea-, ya sea al saber la sabiduría detrás de los mandatos divinos o no, ya que Al-láh -Enaltecido sea- dijo en su Libro Sagrado: {Un verdadero creyente o a una verdadera creyente no deben, cuando Al-láh y Su Mensajero hayan dictaminado un asunto, actuar de forma contraria. Quien desobedezca a Al-láh y a Su Mensajero se habrá desviado claramente} [Corán 33: 36].
Y que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con nuestro Mensajero Muhámmad, con su familia y todos sus compañeros.