يومي الأول في الإسلام
Mi primer día en el Islam
Mi primer día en el Islam
En el nombre de Al-láh, el Clemente, el Misericordioso
Introducción
Las alabanzas pertenecen a Al-láh, quien envió a Su profeta Muhammad ﷺ como misericordia a toda la humanidad; atestiguo que no hay divinidad digna de ser adorada, salvo Al-láh, Único sin asociados, Dios de las generaciones pasadas y actuales, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Su mensajero, el Sello de los profetas y enviados, que la paz y las bendiciones sean con él hasta el día de Juicio. Ahora bien:
Es obvio que toda la gente está buscando la felicidad; algunos creen que la encuentran en la riqueza material, otros la buscan en la fama, otros en las posiciones prestigiosas, entre otros placeres de la vida. Pero la realidad muestra que muchos de los que poseen todo lo mencionado no han llegado a sentir la felicidad que quieren.
Sin embargo, esta felicidad no puede alcanzarse si no es al guiarnos al camino de la religión correcta que el Creador ha elegido para nosotros, creyendo en ella y aplicando Sus leyes, de este modo alcanzamos la felicidad y tranquilidad en esta vida y también lograremos la felicidad eterna del Más Allá. En este contexto, Al-láh ﷻ dijo:
"Quienes se entreguen a Al-láh y sean benefactores tendrán su recompensa junto a su Señor, y no temerán ni se entristecerán"
(Traducción del Corán, 2:112)
Y dijo también:
“Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederé una vida buena y le multiplicaré la recompensa de sus buenas obras”.
(Traducción del Corán, 16:97)
Y tú, al abrazar el Islam- querido hermano- has puesto tu primer paso en el camino de la guía, la luz, la felicidad y la alegría, por ello debes saber que tu primer día en Islam es un nuevo nacimiento y una nueva vida para ti.
Si al nacer saliste de las tinieblas del vientre de tu madre a la luz de la vida, entonces hoy estás saliendo de las tinieblas de la incredulidad a la luz de la fe, del extravío a la buena guía. En este contexto, Al-láh ﷻ dijo:
"¿Acaso quien estaba muerto [de corazón, perdido en la incredulidad] y le dimos vida [guiándole], y le proporcionamos una luz con la cual transita entre la gente, es igual a aquel que se encuentra en tinieblas y no puede salir de ellas?(...)"
(Traducción del Corán, 6:122)
Entonces sé bienvenido hermano al Islam, entre tus manos está este pequeño libro que incluye los asuntos importantes y los fundamentos valiosos que debes saber en tu primer día de ser musulmán.
Prefacio:
El Islam es la religión verdadera:
El Islam es la religión de la verdad que Al-láh prescribió y eligió para toda la gente, no hay otra religión fuera del Islam que pueda ser aceptada por Al-láh. Por ello, Al-láh ﷻ dijo:
"Ciertamente para Al-láh la religión es el Islam [el sometimiento a Él]"
(Traducción del Corán, 3:19).
Al-láh ﷻ dijo:
"Quien siga una religión diferente al Islam [el sometimiento a Al-láh] no se le aceptará, y en la otra vida se contará entre los perdedores"
(Traducción del Corán, 3:85).
Y quien abrace el Islam y se aferre a él, entonces se dirigirá al camino de la luz y de la buena guía, el camino recto y claro que llega a Al-láh, Quien creó al hombre y le dio la vida.
El Islam vino para dirigir al hombre hacia el bien, haciéndole vivir la tranquilidad y la felicidad en su vida mundana, y para lograr la felicidad y el éxito en la vida del Más Allá, después de la muerte, cuando Al-láh le ingresará en el Paraíso y allí logrará la felicidad eterna.
Cada ser humano debe buscar la religión de la verdad (el Islam), debe estudiarla y aceptarla con fe, siguiendo sus recomendaciones y normas para alcanzar el bien en esta vida y en la otra.
¿Cómo entra una persona en el Islam?
La persona entra en el Islam al decir con convicción, conocimiento y certeza: "Atestiguo que no hay divinidad digna de ser adorada salvo Al-láh, y atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Al-láh". Quien diga estas palabras conociendo sus significados, siendo veraz al pronunciarlas y con conocimiento de lo que significa ser musulmán, debe aprender entonces los fundamentos del Islam, practicarlos tanto cuanto pueda, y cada vez que aumenta su conocimiento, su fe se aumenta y su recompensa también.
El significado de los dos testimonios de fe (atestiguo que no hay divinidad digna de ser adorada salvo Al-láh y atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Al-láh):
Ya has entrado al Islam al decir con fe y convicción: "atestiguo que no hay divinidad digna de ser adorada salvo Al-láh y atestiguo que Muhammad es el Mensajero de Al-láh". Pero ¿Acaso conoces el significado de estas palabras?
El significado del testimonio "atestiguo que no hay divinidad digna de ser adorada, salvo Al-láh": es creer y afirmar que no hay nadie que merezca la adoración ni la obediencia salvo Al-láh, el Único Dios ﷻ, el Creador de todo el universo y Quien maneja todos sus asuntos.
El significado del testimonio que Muhammad es el Mensajero de Al-láh: es creer que Muhammad es el último Mensajero enviado a toda la humanidad y actuar de acuerdo a ello, obedeciéndole, creyendo en lo que le fue transmitido y dijo, alejándose de lo que prohibió y adorando a Al-láh con la aplicación de Sus leyes divinas.
Las buenas nuevas de abrazar el Islam:
Querido hermano, tu primer día en Islam es sin duda el mejor día de tu vida, ya que se ha narrado que el profeta Muhammad ﷺ dijo:
"Abrazar el Islam expía los pecados anteriores".
Narrado por Muslim.
Es decir, que el Islam expía todos los pecados anteriores cometidos antes de abrazarlo; como la incredulidad, los pecados menores y mayores, así que regocíjate con el perdón de Al-láh ﷻ porque hoy estás purificado de tus pecados, y así abres una página en blanco en tu vida, siendo tan puro como el día que tu madre te dio a luz, comenzando una nueva vida llena de bondad y caminando por el camino de la luz, la felicidad y el placer.
Alegría por la bendición del Islam:
Esta enorme felicidad que sientes al ingresar al Islam debe acompañarte en toda tu vida, porque la buena guía es una gracia enorme y un favor valioso de Al-láh ﷻ para Sus siervos, es más importante que las bendiciones del aire, del agua, de la comida y de la bebida, y más enorme que las riquezas, la posición y el prestigio. En definitiva, es la mejor y la mayor gracia en la vida ¡Cómo no regocijarnos en ella! Al-láh ﷻ dijo:
"Diles: Contentaos con la gracia que Al-láh os ha concedido [el Corán] y con Su misericordia, pues esto es mejor que lo que atesoran los incrédulos"
(Traducción del Corán, 10:59)
Así pues, debes sentir la gracia de Al-láh sobre ti, porque Él te eligió de entre estos millones de personas para guiarte al Islam. Al-lah ﷻ dijo:
"A quien Al-láh quiere guiar le abre el corazón para que acepte el Islam [el sometimiento a Él] (...)".
(Traducción del Corán, 6:125)
Esta gracia enorme requiere muchas alabanzas de tu parte, por ello debes dar las gracias a Al-láh ﷻ por haberte guiado a la religión de la verdad.
Algunos fundamentos que debes saber:
Al ingresar al Islam, hay asuntos que debes aprender y saber; entre estos, debes saber la respuesta para las tres preguntas importantes que se le hacen a toda persona después de la muerte, y que deciden el destino eterno, sea este el Paraíso o el Infierno. Estas preguntas son:
¿Quién es tu Señor?
¿Cuál es tu religión?
¿Quién es tu Profeta?
El primer fundamento: ¿Quién es tu Señor?
Al-láh es mi Señor:
El musulmán cree que su Señor es Al-láh, quien creó todo el universo con todo lo que hay en él, y creó al ser humano.
Si reflexionamos sobre este gran universo y sobre las enormes galaxias que existen, incluidos los miles de millones de planetas y estrellas; si contemplamos esta tierra en la que vivimos, con sus llanuras, montañas, tierras, mares y ríos, y las maravillas de las criaturas en las profundidades de los mares, desiertos y bosques; y si contemplamos la maravillosa creación del hombre y de las demás criaturas, nuestro razonamiento nos llevará a una conclusión ineludible: debe existir un Gran Creador, Omnisciente, Todopoderoso, Sabio. Él mismo que creó este universo y lo creó con una perfección inédita, porque estas criaturas no pueden existir sin la presencia de un Dios Creador que las ha creado, organizó sus asuntos y perfeccionó Su creación de una manera que fascina a las mentes. Al-láh ﷻ aclara este asunto explicándolo a los dotados de intelecto cuando dijo:
"¿Acaso surgieron de la nada o son ellos sus propios creadores?"
(Traducción del Corán, 52:35)
¡Estos seres no se crearon a sí mismos, ni se crearon de la nada, porque esto es lógicamente imposible!
Al-láh es el Único que merece ser adorado:
Este Señor es el Único que merece ser adorado, porque es el Creador, quien crea y maneja todo este universo, el Sustentador, Quien creó a todas las personas sobre esta tierra y les dio lo necesario para vivir. Al-láh ﷻ dijo:
"¡Ese es Dios, su Señor! No hay más divinidad que Él, Creador de todas las cosas. Adórenlo solo a Él. Él es el Protector de todas las cosas".
(Traducción del Corán, 6:102)
Es obligatorio para todo ser humano adorar solo a Al-láh sin asociarle nada ni nadie en la adoración. Al-láh ﷻ dijo:
"¡Oh, seres humanos! Adoren a su Señor que los creó a ustedes y a quienes los precedieron, para que así alcancen el temor devocional de Al-láh".
(Traducción del Corán, 2:21)
Y el Todopoderoso dijo:
"Adoren solamente a Al-láh y no dediquen actos de adoración a otros. (...) ".
(Traducción del Corán, 4:36).
La invitación que hicieron los Profetas para llamar al monoteísmo puro:
A pesar de la claridad de este asunto, Al-láh ﷻ con Su generosidad, con Su misericordia nos ha enviado mensajeros y nos ha revelado Libros Sagrados para guiarnos. Al-láh ﷻ dijo:
"Ciertamente, te hemos enviado con la Verdad, como albriciador y amonestador; no hubo ninguna nación a la que no se le haya enviado un amonestador".
(Traducción del Corán, 35:24).
En efecto, el padre de la humanidad es Adán, la paz sea con él y con todos los Profetas, entre ellos Noé, Abraham, Moisés, Jesús, hasta llegar a nuestro profeta Muhammad ﷺ. Todos [los Profetas] coincidieron en un gran principio, el invitar a la gente a creer en Al-láh ﷻ y a cumplir con el monoteísmo dedicando la adoración únicamente a Él, dejando las adoraciones de otras deidades como lo son las de los hombres, las piedras, los árboles, las estrellas, los planetas, entre otros. Al-láh ﷻ dijo:
“Envié a cada nación un Mensajero [para que los exhortara a] adorar a Al-láh y a rechazar la idolatría (...)”.
(Traducción del Corán, 16:36).
Al-láh ﷻ dijo:
"No envié en el pasado a ningún Mensajero, sin que recibiera la misma revelación que tú: 'Nada ni nadie merece ser adorado, excepto Yo, ¡Adórenme solo a Mí!'".
(Traducción del Corán, 21:25).
Entre los hermosos nombres y atributos de Al-láh:
Al-láh ﷻ posee hermosos nombres y sublimes atributos, cuando llegamos a conocerlos aumentamos nuestro conocimiento sobre nuestro Señor ﷻ, Le amamos más, Le tememos y esperamos Su favor y Su generosidad infinita. Al-láh ﷻ dijo:
"¡Al-láh! no hay más divinidad que Él. A Él pertenecen los nombres [y los atributos] más sublimes".
(Traducción del Corán 20:8).
Sus nombres indican Sus múltiples atributos, entre ellos encontramos:
El Compasivo y el Misericordioso: Al-láh ﷻ dijo:
"Su Dios es un Dios Único, no hay divinidad [con derecho a ser adorada] salvo Él, el Compasivo, el Misericordioso".
(Traducción del Corán, 2:163)
Él es el Poseedor de la misericordia infinita que todo lo abarca y traspasa todas las criaturas. Su misericordia en este mundo incluye a toda Su creación, animales y humanos, musulmanes y no musulmanes. El Todopoderoso dijo:
"(...) Pero sepan que Mi misericordia lo abarca todo (...)".
(Traducción del Corán, 7:156)
Es Quien provee a todos dándoles salud, comida, hijos, entre otras gracias. En cuanto a Su misericordia en el Más Allá, solo será para Sus siervos creyentes, quienes siguen a los Profetas y Mensajeros; una misericordia que les hará alcanzar la felicidad eterna.
El Creador: Al-láh ﷻ dijo:
"Al-láh es el Creador de todo (...)".
(Traducción del Corán, 39:62)
Es Él Quien Creó los cielos y la tierra y lo que hay entre ellos. Creó todo, desde el átomo hasta las galaxias, y lo que es más amplio que eso. Toda Su creación fue con sabiduría infinita, con poder y perfección. No podrás encontrar ninguna falta ni desequilibrio en Su creación.
El Perdonador: es quien perdona todos los pecados a quien se arrepiente sinceramente, sin importar sus faltas anteriores. Por Su generosidad infinita puede perdonar a muchos de Su creación, salvo a los que Le asocian ídolos, estos no serán perdonados hasta que se arrepientan. Por lo tanto, Al-láh facilitará las causas para el perdón; sea con el arrepentimiento, con pedir el perdon, con la fe, las buenas obras o con la benevolencia hacia las criaturas de Al-láh. En este contexto Al-láh ﷻ dijo:
"Ciertamente Yo soy Perdonador con quienes se arrepienten, creen, obran rectamente y se encaminan [por el sendero recto]".
(Traducción del Corán, 20:82).
El Proveedor: Al-lah ﷻ es el Dueño, Quien posee todo y no necesita de nada ni de nadie. Es el Dadivoso, Quien provee y sustenta a todas Sus criaturas. Al-láh ﷻ dijo:
"No he creado a los yinnes (genios) ni a los seres humanos sino para que Me adoren.
No pretendo recibir de ellos ningún sustento ni quiero que Me alimenten,
Ya que Al-láh es el Sustentador, el Fuerte, el Firme".
(Traducción del Corán, 51:56-58).
As-Salam (el Pacificador, el Dispensador de seguridad): es el Más Grande, que está libre de defectos y de todos los atributos de la imperfección. Posee los atributos de la perfección, la majestad y la belleza, y ama que Sus siervos difundan la paz con la palabra y con los actos. En este contexto, Al-láh ﷻ dijo:
"Él es Al-láh, no hay otra divinidad salvo Él, el Soberano Supremo, el Santísimo, el Salvador, el Dispensador de seguridad (...)".
(Traducción del Corán, 59:23).
Al-Alim (el Omnisciente): Al-láh ﷻ es Quien todo lo oye, lo ve y lo sabe, conoce lo visible y lo oculto en el interior de las personas, sabe lo que sucedió en el pasado, lo que está sucediendo en el presente y lo que sucederá en el futuro. Es Quien vigila y está al tanto de las obras de Sus siervos, nada se Le oculta, ni la obediencia de los obedientes, ni la desobediencia de los desobedientes, ni la necesidad de los débiles ni las voces de los que Le suplican. Al-láh ﷻ dijo:
"(...) Él es Conocedor de todas las cosas (...)".
(Traducción del Corán, 2:231)
Él ﷻ, es el Señor de los mundos, Quien creó todo con perfección, porque Él es el Perfecto ﷻ.
El segundo fundamento: ¿Cuál es tu religión?
Mi religión es el Islam:
El Islam: es la sumisión total a Al-láh creyendo en Su unicidad, obediciéndole y negando cualquier tipo de politeísmo (Shirk).
Un musulmán es aquel que ingresa al Islam sometiéndose a las órdenes divinas de Al-láh, creyendo en Su existencia y unicidad, aplicando Sus normas, dejando Sus prohibiciones. Al-láh ﷻ dijo en el Noble Corán:
"¿Quién practica una mejor religión que aquel que se somete a Al-láh, es benefactor y sigue la religión de Abraham que era monoteísta? Al-lah hizo de Abraham uno de Sus siervos más amados".
(Traducción del Corán, 4:125)
Y también dijo:
"Quién puede expresar mejores palabras que aquel que invita a la gente a creer en Al-láh, obra rectamente y dice: '¡Yo soy de los musulmanes!'".
(Traducción del Corán, 41:33)
Entre los beneficios del Islam:
El Islam es la religión de la justicia: invita a ser justo con las personas cercanas y las lejanas, con el amigo y con el enemigo, con el creyente y con el incrédulo. En este contexto, Al-láh ﷻ dijo:
"Al-láh ordena la justicia (...)".
(Traducción del Corán, 16:90)
Al-láh ﷻ es el Justo, nadie recibirá injusticia por Su parte. Al-láh ﷻ dijo acerca del Día de la Resurrección:
"Hoy cada alma será juzgada por lo que haya realizado [en la vida mundanal]. Hoy no se cometerá injusticia alguna (...)".
(Traducción del Corán, 40:17)
El Islam es la religión de la misericordia: Al-láh ﷻ dijo:
"No te he enviado [¡oh, Muhammad!] sino como misericordia para todos los seres".
(Traducción del Corán, 21:107)
El profeta Muhammad ﷺ dijo:
"Los misericordiosos recibirán la misericordia del Misericordioso (Al-láh), sean clementes con la gente de la tierra, y así recibirán la misericordia de Quien está en el Cielo (Al-láh)".
Registrado por Abu-Dawud.
El Islam es la religión del amor, de la solidaridad y de la afinidad: El profeta Muhammad ﷺ dijo:
"Ninguno de ustedes es creyente hasta que quiera para su hermano lo que quiere para sí mismo".
Registrado por Al-Bujari.
El Islam es la religión de la simplicidad: las enseñanzas del Islam contienen facilidad y flexibilidad sin imponer cargas a la gente, y esto se nota claramente al estudiarlo. Al-láh ﷻ dijo:
"(...) Al-lah desea facilitarles las cosas y no dificultárselas (...)" (Traducción del Corán, 2:185).
Y también dijo:
"Al-láh no quiere imponeros ninguna carga".
(Traducción del Corán, 5:6)
Y también dijo:
“Al-láh no exige a nadie por encima de sus posibilidades”.
(Traducción del Corán, 2:286)
El Islam es la religión de la ciencia, la primera aleya revelada del Corán es:
"¡Lee, en el nombre de tu Señor, que ha creado!"
(Traducción del Corán, 96:1)
El Islam insta a cada musulmán y cada musulmana aprender y aumentar el conocimiento, por ello Al-láh ﷻ dijo:
"(...) Y di: ¡Oh, Señor mío! Acrecienta mi conocimiento"
(Traducción del Corán, 20:114)
El que busca el conocimiento tendrá grados elevados, Al-láh ﷻ dijo:
"Y sabed que Al-láh elevará en grados a los creyentes y a quienes agracie con el conocimiento".
(Traducción del Corán, 58:11)
La universalidad de la religión del Islam:
El Islam es una religión universal, no es exclusiva de un lugar específico, ni es para un tipo de personas en particular, tampoco es una religión dirigida solamente a los árabes, sino que es una religión universal para toda la humanidad. Al-láh ﷻ dirigiéndose a su profeta Muhammad ﷺ le dijo en el Sagrado Corán:
"Di [Muhammad]: ‘¡Oh, gente! Soy el Mensajero de Al-láh para todos ustedes. A Él pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, nada ni nadie merece ser adorado salvo Él, da la vida y la muerte’. Crean en Al-láh y en Su Mensajero y Profeta iletrado que cree en Al-láh y en Sus palabras, síganlo, pues así estarán bien guiados".
(Traducción del Corán, 7:158)
[El Islam] tampoco es para un período específico, sino que es la verdadera religión desde la profecía del profeta Muhammad ﷺ hasta el Día de la Resurrección. Al-láh ﷻ dijo:
"Quien profese una religión diferente al Islam no le será aceptada, y en la otra vida se contará entre los perdedores".
(Traducción del Corán, 3:85)
La integralidad de la religión del Islam:
El Islam es una metodología de vida, tanto para el musulmán como individuo, como para la sociedad como grupo y para toda la nación musulmana, pues abarca todos los sectores de la vida, política, económia, sociología y otros aspectos.
El Islam es creencia y leyes: incluye la creencia correcta, las adoraciones valiosas, los tratos sensatos, los nobles modales y la conducta recta.
Las enseñanzas y las órdenes del Islam regulan la relación de la persona con su Señor, consigo misma, con los otros, e incluso su relación con los animales y objetos inanimados.
Las enseñanzas del Islam incluyen asuntos relacionados con la bondad tanto del alma como del cuerpo.
En síntesis: el Islam vino para beneficiar a la gente, dirigiéndola a la rectitud y la felicidad en esta vida y en la otra.
Los fundamentos del credo islámico (los pilares de la fe):
Los fundamentos del credo islámico en la fe y la creencia firme están representados en seis pilares que se llaman "los pilares de la fe", y son:
La creencia en Al-láh ﷻ: es la creer en Su existencia, y que es el Creador, el Dueño de todo, Quien maneja todo el universo, y que solo Él merece ser adorado sin socios ni compañeros. Es Quien posee los atributos más sublimes y perfectos, el Perfecto sin defectos ni faltas, y es Único, nadie se Le iguala.
La creencia en los ángeles: son creados por Al-láh ﷻ, les creó para adorarle obedeciendo Sus órdenes y realizando todos los actos de adoración, por lo que creemos en su existencia en general, así como creemos en sus nombres, atributos y acciones según nos informó detalladamente la revelación divina, como: el ángel Gabriel a quien Al-láh envía con la revelación hacia los Profetas y Mensajeros, el ángel Miguel que es el responsable de las lluvias y las plantas, Israfil que es el responsable de soplar la trompeta (el Día del Juicio Final), el ángel de la muerte que es el responsable de tomar las almas y Malik que es el ángel guardian del infierno.
La creencia en los libros revelados: estos son los libros que reveló Al-láh a Sus mensajeros, una misericordia para las criaturas, una guía para lograr la felicidad mundana y la del Más Allá. Creemos en todos ellos en general, y en los nombres mencionados detalladamente, como: el Corán revelado a Muhammad ﷺ, el Evangelio revelado a Jesús, la Torá revelada a Moisés, los Salmos revelados a David y los Pergaminos revelados a Abraham -la paz sea con todos ellos.
La creencia en los Mensajeros: son seres humanos elegidos por Al-láh ﷻ, enviados para guiar a la gente. El primero de ellos fue Noé -la paz sea con él- y el último mensajero fue Muhammad ﷺ, todos ellos fueron los mejores en la fe y en los modales. El objetivo primordial de habérseles enviado fue invitar a la gente al monoteísmo puro, dedicando la adoración solo a Al-láh ﷻ, dejando de lado el politeísmo y exhoratando al bien y dejar el mal.
Creemos en que Al-láh ﷻ ha enviado mensajeros a la humanidad, y los siervos debemos creer en ellos, obedecerles y seguirles, además sabemos que entre estos Mensajeros hay algunos mencionados con sus nombres e historias con sus pueblos, tales como: Enoc, Noé, Abraham, Moisés, Jesús, Hud, Saleh, Shuaib, y otros que no fueron mencionados. Al-lah ﷻ dijo sobre este asunto:
"Por cierto que enviamos otros mensajeros antes de ti; de algunos de ellos te hemos relatado [su historia] y de otros no. Y por cierto que todo mensajero que se presentó con algún milagro fue con el permiso de Al-láh. Pero cuando llegue el designio de Al-láh estarán perdidos quienes tenían falsas creencias".
(Traducción del Corán, 40:78)
La creencia en el Día de Juicio: es el Día de la Resurrección cuando Al-láh resucitará a la gente para el Juicio y la recompensa por sus obras realizadas en la vida mundana, de hecho, la gente se divide en dos tipos: los creyentes que serán ingresados en el paraíso eternamente, y los incrédulos que tendrán como morada el fuego del infierno eternamente. Quien fue creyente, pero cometió algunos pecados, o bien Al-láh Le perdonará sus pecados, o bien será castigado por un cierto tiempo y luego ingresará en el paraíso.
La creencia en la predestinación (el decreto), sea esta agradable o desagradable: el musulmán tiene la certeza de que Al-láh sabe lo que sucedió y lo que sucederá, y que Al-láh ha prescrito los decretos de todas las criaturas, según Su Voluntad. Nada sucede sin Su saber, Su prescripción, Su voluntad y Su creación, si es algo bueno, entonces es una misericordia de Él ﷻ, y si no lo es, entonces es una prueba o un castigo de Al-láh ﷻ que sucede con Su sabiduría y Su justicia, la cual la gente no puede abarcar por Su grandeza y perfección. Si el siervo cree en la predestinación agradable y desagradable, su corazón se siente tranquilo y su alma descansa dejando todo en mano de Al-láh y sabiendo que lo que Al-láh quiere sucederá, y lo que no quiere nunca tendrá lugar.
Los pilares del Islam:
Los pilares del Islam son los cimientos sobre los que se construye el Islam, y el musulmán debe cumplir con estos que cinco:
El testimonios "atestiguo que no hay divinidad digna de ser adorada salvo Al-láh y atestiguo que Muhammad es mensajero de Al-láh": es un testimonio que se dice con la lengua y se acepta en el corazón creyendo que Al-láh es el Único que merece la adoración sin asociarle nada ni nadie y que Muhammad ﷺ es el mensajero enviado por Al-láh.
Realizar la oración: el musulmán debe realizar cinco oraciones diarias durante el día y la noche, tales oraciones incluyen estar de pie (Qiam), inclinarse (Ruku') y prostrarse (Suyud) como forma de adoración a Al-láh, y estas tienen tiempos prescritos y nombres, que son: la oración del alba (Fayr), la oración del mediodía (Dhuhr), la oración de la meda tarde (Asr), la oración del ocaso (Maghreb) y la oración de la noche (Ishaa), así como también hay otras oraciones voluntarias, es decir no obligatorias.
El pago del Zakat (caridad anual prescrita): el musulmán paga un porcentaje determinado de sus riquezas a los pobres y necesitados y otros a quienes se les paga el Zakat como forma de solidaridad dentro de la sociedad.
El ayuno de Ramadán: el musulmán se abstiene de comer, beber, tener relacione sexuales, entre otros actos que anulan el ayuno, desde el alba hasta la puesta del sol, cada día del mes de Ramadán, como rito de adoración a Al-lahﷻ.
La peregrinación a la Casa Sagrada de Al-láh: el musulmán peregrina a la Meca Honrada para adorar a Al-láh ﷻ y realizar los ritos del peregrinaje, al menos una vez en la vida si posee las capacidades.
La adoración en Islam:
La adoración: es adorar a Al-láh únicamente sin socios y acercarse a Él con todo lo que ama y Le complace de palabras y acciones, externas e internas.
En cuanto a las palabras, destacamos: la recitación del Corán, las súplicas, el recuerdo de Al-láh ﷻ, enseñar el conocimiento beneficioso, el consejo a los demás, entre otros.
Entre las acciones: la purificación, la oración, la peregrinación, estar al servicio de la gente, entre otras.
Las externas: son las obras que se ven y se escuchan, como la oración, la peregrinación, la recitación del Corán, la predicación, el mantenimiento de los lazos de parentesco.
Las internas: son obras del corazón. Tales como el amor hacia Al-láh ﷻ, la esperanza, el temor, la reverencia y la confianza en Él.
La importancia de la adoración en el Islam:
Adorar a Al-láh ﷻ es el propósito por el cual fueron creados los seres humanos. Al-láh ﷻ dijo en el Corán:
"No he creado a los yinnes ni a los seres humanos, sino para que Me adoren".
(Traducción del Corán, 51:56)
La adoración fue ordenada por una gran sabiduría, para lograr muchos beneficios en la vida y en las almas de la gente. Entre las virtudes de la adoración está que purifica el alma y la eleva en grados de la perfección humana.
El ser humano necesita enormemente de la adoración a Al-láh, así como el cuerpo necesita comida y bebida, también el corazón y el alma necesitan dirigirse a Al-láh adorándole. El alma no se apacigua sino con el recuerdo de Al-láh y con la adoración, el corazón no se tranquiliza sino al acercarse a Al-láh ﷻ y relacionarse con Él mediante el culto. En concreto, la gente de la adoración es la más feliz y compasiva, y quien quiere la felicidad debe aferrarse a la adoración de Al-láh sin asociarle nada ni nadie.
La universalidad de la adoración en el Islam:
La adoración en el Islam incluye todas las buenas obras que Al-láh ama, y al hacerlas nos acercamos a Él, el Poderoso y Sublime. La misma abarca:
Los ritos de adoración como: la oración, la Zakat (caridad anual), el ayuno, la peregrinación, la recitación del Corán, las súplicas, el recuerdo de Al-láh ﷻ, entre otros.
El buen trato como: la benevolencia con los padres, mantener los lazos de parentesco, la bondad entre esposos y con los hijos, la honestidad en la compra y venta, la perfección al realizar las obras, el buen trato a los vecinos, la ayuda a los necesitados, la benevolencia con los animales, entre otros.
También incluye los buenos modales, como: la veracidad, la honestidad, el cumplimiento de los compromisos, la sonrisa, la buena palabra, el pudor, entre otros modales.
El musulmán adora a Al-láh en todas sus circunstancias. Al-láh es adorado en la mezquita, en el hogar, en el trabajo y en todo lugar, porque la vida del mususlmán es dedicada a Al-láh ﷻ, Quien dijo en el Corán:
"Diles: Por cierto que mi oración, mi oblación, mi vida y mi muerte pertenecen a Al-láh, Señor del Universo".
(Traducción del Corán, 6:162)
El tercer fundamento: ¿Quién es tu Profeta?
Mi profeta es Muhammad ﷺ.
Nuestro profeta es: Muhammad hijo de Abdul-Mutalib hijo de Hashem. Su linaje remonta al profeta Ismael, hijo del profeta Abraham -la paz y las bendiciones sean con todos ellos.
Recibió la profecía por parte de Al-láh en la honorable Meca cuando tenía cuarenta años. Al-láh le reveló el Corán paulatinamente, entonces el Profeta llamaba a la gente al monoteísmo y al Islam, fue por ello que su pueblo le hizo daño, le torturaron y mataron a algunos de sus compañeros, luego después de trece años emigró a la la ciudad de Medina (su antiguo nombre era Yathrib) y allí estableció el estado del Islam y fundó la sociedad musulmana. Permaneció diez años en esa ciudad dirigiendo, predicando y enseñando a la gente hasta fundar la base de la religión, fue entonces cuando Al-láh ﷻ Le reveló:
"(...) Hoy les he perfeccionado su forma de adoración, he completado Mi gracia sobre ustedes y he dispuesto que el Islam sea su religión (...)".
(Traducción del Corán, 5:3)
Luego falleció el Mensajero ﷺ, después de alegrarse al ver la gente entrar en la religión de Al-láh voluntariamente y con amor. Al-láh ﷻ dijo:
"[¡Oh Muhammad!] Cuando llegue la victoria de Al-láh y la apertura (la conquista de la Meca)]
Y veas a los hombres ingresar en masa en la religión de Al-láh
Glorifica y alaba a tu Señor por ello, y pide Su perdón; por cierto que Él es Indulgente".
(Traducción del Corán, 110:1-3)
El Profeta de la misericordia:
Nuestro profeta Muhammad ﷺ es el Profeta de la misericordia, siempre fue clemente en todas las etapas de su vida y en todas las circunstancias. Al-láh ﷻ dijo:
"No te he enviado [¡oh, Muhámmad!] sino como misericordia para todos los seres".
(Traducción del Corán, 21:107)
Debido a su gran clemencia ﷺ mostraba gran interés por guiar a la gente y sacarla de las tinieblas de la incredulidad, la ignorancia y el extravío a la luz de la fe, del conocimiento y de la buena guía. Cuando su pueblo no creyó en él, casi se destruye a sí mismo en el dolor y el pesar por su falta de fe. Al-láh ﷻ dijo:
"¿Acaso vas a dejar que te consuma la pena si ellos se niegan a creer en estas palabras [la revelación del Corán]?".
(Traducción del Corán, 18:6)
Asimismo, los significados de su clemencia se manifiestan en su preocupación por los creyentes y su misericordia con ellos. Al-láh ﷻ dijo:
"Se les ha presentado un Mensajero de entre ustedes mismos que se apena por sus adversidades, se preocupa y desea que alcancen el bien [e ingresen al Paraíso]; es compasivo y misericordioso con los creyentes".
(Traducción del Corán, 9:128)
Insistió también en facilitar la religión y no cargar a alguien de su nación más allá de sus capacidades. En este contexto dijo el Mensajero ﷺ: "Faciliten los asuntos y no los dificulten, transmitan la buena noticia y no la repelen" (Transmitido por Al-Bujari y Muslim).
El alma del noble mensajero ﷺ estaba llena de clemencia, fue clemente con toda la gente, con las mujeres y con los niños. Uno de sus compañeros, Anas ibn Malik -que Al-láh esté complacido con él- dijo: "No he visto a nadie más clemente con los niños que el mensajero de Al-láh ﷺ" (Transmitido por Muslim).
Su clemencia ﷺ no se detenía solo en los seres humanos, sino que se extendía a los animales; llamaba a la benevolencia hacia ellos y advertía que no los dañaran. Le aclaró a sus compañeros que una mujer prostituta al dar de beber a un perro, Al-láh le había perdonado sus pecados y la ingresó en el paraíso, y que otra mujer fue ingresada en el infierno por encarcelar a una gata sin darle de comer hasta que murió.
Su mensaje universal para toda la humanidad:
Los Profetas y Mensajeros anteriores -la paz sea con todos ellos-solían ser enviados cada uno a su pueblo en particular, en cuanto al profeta Muhammad ﷺ, fue enviado para toda la humanidad en todo tiempo y lugar.
Al-láh ﷻ dijo:
"Y no te enviamos [¡Oh Muhammad!] sino como albriciador y amonestador para todos los seres humanos (...)".
(Traducción del Corán, 34:28)
Asimismo, Al-láh ﷻ dijo:
"Di: ¡Oh gente! Ciertamente, soy el mensajero de Al-láh para todos vosotros (...)".
(Traducción del Corán 7:158)
El Profeta ﷺ dijo:
“Todos los profetas fueron enviados exclusivamente a sus pueblos, mientras que yo he sido enviado para toda la humanidad”.
Registrado por Al Bujari.
Desde la profecía hasta la Resurrección, cada ser humano debe seguir y creer en el Mensajero (Muhammad) ﷺ y entrar en el Islam, ya que éste es el último mensaje celestial. Debe también obedecer al Mensajero ﷺ para lograr la felicidad mundanal e ingresar en el paraíso en el Más Allá, pero quien le desobedezca vivirá el fracaso en esta vida e ingresará en el fuego del infierno en el Más Allá. Al-láh ﷻ dijo:
"(...) Quienes sigan Mi guía no se extraviarán [en esta vida] ni serán desdichados [en el Más Allá].
Pero quien se aleje de Mi recuerdo [Mi religión] llevará una vida de tribulación, y el Día del Juicio lo resucitaré ciego".
(Traducción del Corán, 20: 123-124)
El Mensajero ﷺ en su casa y entre sus familiares:
El hogar del ser humano es donde se muestran sus buenos modales, su buena conducta y su buen trato, ya que con su esposa, sus hijos y sus siervos la persona se comporta con su propio carácter, sin pretensiones.
Quien contemple la condición del Mensajero de la Nación del Islam ﷺ, su líder y maestro en su hogar, encontrará que ha presentado los ejemplos más hermosos de lo que un hombre noble debe ser en su vida y en su hogar con su familia e hijos.
Se le preguntaba a Aisha la esposa del Profeta -que Al-lah esté complacido con ella-: "¿Qué solía hacer el Profeta ﷺ en casa?". Entonces ella decía:
"Solía estar al servicio de su familia y cuando llegaba la hora de la oración salía para rezar".
Registrado por Muslim.
El profeta Muhammad ﷺ fue el mejor hombre con su familia y sus esposas, presentaba una imagen excelente sobre el buen trato y la ternura, y conocía las necesidades sentimentales y espirituales de sus esposas, aprovechaba las oportunidades para hacerlas felices. En este contexto Aisha -que Al-lah esté complacido con ella- dijo:
"El Mensajero ﷺ vino delante la puerta de mi habitación cuando había niños jugando en la mezquita y me escondió dentro de su manto para que pueda verlos jugando".
Relatado por Al-Bujari y Muslim.
También el Mensajero ﷺ quería mucho a sus hijas y les honraba; cuando entraba su hija Fátima solía recibirla besándola y acompañándola hasta que se sentaba. También solía visitar a sus hijas y verificaba sus condiciones.
Entre sus mandamientos para su nación el profeta Muhammad ﷺ dijo:
"Sean bondadosos con las mujeres y trátenlas de la mejor manera".
Transmitido por Al Bujari y Muslim.
Entre los modales del profeta Muhammad ﷺ estan:
El Profeta ﷺ poseía los mejores modales y la mejor conducta, esto fue descrito por Al-láh ﷻ en el Corán cuando dijo:
"Eres de una naturaleza y moral grandiosas".
(Traducción del Corán, 68:4)
Gozaba de una perfección en su carácter que nadie más podía alcanzar, fue privado de todo fallo, logró la virtud perfecta, su carácter fue igual al del Corán, se guiaba con el Corán y guiaba a la gente con él. Entre los modales del Mensajero ﷺ citamos:
Fue el más clemente de la gente, el más justo, el más casto y el más generoso.
Fue el más modesto de las personas.
Fue muy humilde; aceptaba la invitación de cualquier persona, aceptaba el regalo aunque fuera simple y recompensaba por él generosamente.
Solía visitar al enfermo, asistir a los funerales, se sentaba con los pobres, comía con los necesitados, honraba a los virtuosos y trataba con amabilidad a la gente prestigiosa.
Acompañaba a todos para ayudarles, no fue ni rudo ni rústico, no devolvía mal por el mal, sino que perdonaba, solo cuando la gente se sobrepasaba las prohibiciones de Al-láh entonces se enfadaba por Al-láh y no por sí mismo.
Era parte de su carácter saludar, y si se encontraba con alguno de sus acompañantes, iniciaba el saludo con un apretón de manos.
Solía dirigirse a la persona con su rostro, escuchándola atentamente, y fue clemente al aconsejar y al dirigir.
Era la persona más amable, la mejor y la más beneficiosa para las personas.
Bromeaba, pero decía siempre la verdad, siempre sonreía, reía, pero su risa no era bullosa. Jugaba con sus esposas y las acariciaba.
Solía comer de lo que estaba disponible, no rechazaba la comida y no se quejaba de ningún tipo de comida, si encontraba dátiles, carne, pan de trigo o de cebada los comía; si encontraba comida dulce como la miel, o la leche sin pan, o melón, o "rutab" (dátiles húmedos) los comía.
Solía llevar la vestimenta que poseía; sea una "shamla", una "túnica de lana" o cualquier cosa disponible y que fuese permitido usarlo.
Solía usar la montura que estuviese disponible, a veces una yegua, un camello, otras veces un burro, asno o andaba a pie.
Su tiempo lo dedicaba en los diferentes tipos de adoración a Al-láh ﷻ, en lo beneficioso para él o para su familia.
Entre otros buenos modales y otras buenas conductas del Profeta ﷺ.
Conclusiones
El Islam es una religión grandiosa. Cuando un mususlmán aplica sus leyes, se siente relajado, vive una buena vida en este mundo y una felicidad eterna en el Más Allá. Quien aplica las normas del Islam logra progreso, pureza, crecimiento, cohesión social, seguridad y la protección de toda la sociedad musulmana.
¡Felicidades hermano(a) por abrazar el Islam, por esta gran bendición! Ahora debes estudiar la creencia y las normas religiosas del Islam, las enseñanzas, la moral y la etiqueta, y apegarte a eso en ti mismo(a) y en todos los aspectos de tu vida tanto como puedas, porque veras el efecto del Islam en ti y cómo te convertirá en una persona recta y feliz consigo misma y se alegrarán todos los que te rodean, sean padres, esposa(o), hijos(as), familiares, vecinos, amigos y toda la gente que contacte con este nuevo musulmán(a) agraciado(a) por Al-láh y guiado(a) al camino de la rectitud que ahora eres.
Este folleto es el inicio de tu camino hacia el aprendizaje de las normas de tu religión, luego debes esforzarte para saber más del conocimiento beneficioso, de las buenas obras, de la purificación del alma y del corazón. Cada vez que se aumente tu conocimiento en Islam, intenta aplicar lo que conoces y así te acercarás más a tu Señor, el Generoso ﷻ. Estudia el Corán recitándolo y meditando en sus aleyas, estudia la biografía del Mensajero ﷺ y sus enseñanzas (Sunnah), porque es tu modelo a seguir en esta vida y el único del que debes aceptar todo lo que transmite, en cuanto a las demás personas, si sus dichos coinciden con el Corán y la Sunnah, acéptalos, pero sé cuidadoso en debatir sobre la religión y evita estar en desacuerdo con tus hermanos musulmanes.
Pido de Al-láh para mí y para ustedes la buena guía y la firmeza en esta religión hasta encontrarle estando complacido con nosotros, las alabanzas son para el Señor de los mundos, y que la paz y las bendiciones sean con nuestro profeta Muhammad, con sus familiares, con sus compañeros y con todos sus seguidores hasta el Día de Juicio Final.