المنهج لمريد العمرة والحج

المنهج لمريد العمرة والحج

كتيب يحتوي على دليل مفصل حول مناسك الحج والعمرة، يشرح بدقة الخطوات والآداب الواجب اتباعها خلال تأدية هذه الشعائر. يبدأ بالتأكيد على أهمية الحج في الإسلام كونه أحد أركان الإسلام الخمسة. ويشدد على ضرورة الإخلاص في النية واتباع سنة النبي محمد صلى الله عليه وسلم في جميع الأفعال والأقوال أثناء تأدية هذه الشعيرة المباركة.

Language: lang_es
Prepared by: Muhámmad ibn Salih Al-Uzaimin
Version: 2.0
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Guía para quien desea realizar la Umra y el Hayy [ la peregrinación menor y mayor]

Escrito por el Sheij

Muhámmad ibn Salih Al-Uzaimin

Que Al-láh le perdone a él, a sus padres y todos los musulmanes

Introducción

Alabado sea Al-lah, Lo alabamos, buscamos Su ayuda, pedimos Su perdón y nos arrepentimos ante Él. Nos refugiamos en Al-lah del mal que hay en nuestras almas y de nuestras malas acciones. A quien Al-lah guía, nadie puede desviarlo, pero a quien Al-lah extravía, nadie puede guiarlo. Doy testimonio de que no hay otra divinidad digna de adoración salvo Al-lah, sin asociados, y también atestiguo que Muhámmad es Su siervo y mensajero. Que la paz y las bendiciones de Al-lah sean sobre él, su familia, sus compañeros y quienes los sigan con rectitud hasta el Día del Juicio. Dicho esto:

Ciertamente el Hayy (Peregrinación Mayor) es uno de los mejores actos de adoración y uno de los más majestuosos actos de obediencia, ya que es uno de los pilares del Islam con el cual Al-láh envió a Muhámmad, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y sin el cual la religión del siervo no se completa.

Asimismo, la adoración no será correcta como medio de acercamiento a Al-láh ni será aceptada si no cumple con dos requisitos:

Uno de ellos: La sinceridad a Al-láh Todopoderoso al tener como meta complacer a Al-láh y la retribución de la Última Morada. No ha de tener como intención complacer a la gente ni alcanzar fama alguna.

El segundo: seguir al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, tanto en palabra como en acción; y el seguimiento al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, no puede llevarse a cabo sin conocer la Sunna del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él. Por eso, todo aquel que quiera seguir la guía del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, deberá aprender su Sunna, recibiéndola de los doctos en esta materia, bien por escrito, bien oralmente. Es deber de los ulemas y doctos de la fe que heredaron este saber del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y le sucedieron entre su pueblo, practicar sus actos de adoración, sus principios morales y el trato entre ellos de acuerdo a las pautas que han aprendido de la Sunna de su Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y transmitir esto a la comunidad e invitarles a ello; para que se realice para ellos la herencia del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, en conocimiento y acción, en transmisión e invitación, y para que sean de los que triunfan, aquellos que creen y obran rectamente, y se aconsejan mutuamente con la verdad y la paciencia.

En lo que sigue, un resumen acerca de los pasos del Hayy y la Umra que he elaborado a partir de cuanto sé del Corán y la Sunna. Ruego que sea un acto sincero para complacer a Al-láh, el Altísimo, y que sirva de utilidad a Sus siervos.

Autor

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Etiquetas del viaje

Quien parta para emprender el Hayy o para realizar cualquier otro acto de adoración debe tener presente la intención de acercarse a Al-láh Todopoderoso en todas sus circunstancias, para que sus palabras, acciones y gastos le acerquen a Al-láh Todopoderoso. "Ciertamente las obras dependen de las intenciones, y cada uno será retribuido según su intención" [1] [1] Recopilado por Al-Bujari. Libro del comienzo de la revelación. Capítulo: Cómo comenzó la revelación al Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él. Número: (1). Y por Muslim. Libro del liderazgo. Capítulo: Su dicho (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él): “Ciertamente las obras dependen de las intenciones” y que esto incluye la lucha por la causa de Al-lah y otras acciones. Número: (1907). Reportado por 'Umar ibn al-Jattāb (que Al-láh esté complacido con él).

Asimismo, debe seguir los mejores modales de comportamiento, tales como: ser generoso, tolerante, audaz, atento con sus acompañantes, ayudarles física y económicamente y serles motivo de alegría, además de cumplir con lo que Al-láh le ha ordenado en cuanto a las adoraciones y evitar las prohibiciones.

No debe escatimar en el gasto y equipamiento de viaje, y debe llevar consigo más de lo que necesita con el fin de prevenir cualquier necesidad sobrevenida.

Al emprender el viaje y durante el mismo debe decir lo que se ha transmitido del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él. Entre ello:

1 – Que, cuando puso su pie sobre su medio de transporte, dijo: "Bismil-láh" (en el nombre de Al-láh). Cuando ya esté bien acomodado en su asiento, debe recordar la bendición con la que Al-láh ha colmado a sus siervos al facilitarles diversos medios de transporte. Después, ha de decir: Al-lah es Grande, Al-lah es Grande, Al-lahes Grande. (Glorificado sea Quien nos lo ha facilitado, ya que nosotros no habríamos sido capaces [por nuestro mero esfuerzo], y ante nuestro Señor hemos de regresar), Oh Al-lah, te pedimos en este viaje nuestro rectitud y piedad, y obras que te agraden. Oh Al-lah, haz que este viaje nuestro sea fácil para nosotros y acorta su distancia. Oh Al-lah, Tú eres el compañero en el viaje y el guardián de la familia. Oh Al-lah, busco refugio en Ti de las dificultades del viaje, de la tristeza del paisaje y de los malos resultados de la riqueza y la familia.”[2] [2] Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: Lo que se dice al emprender un viaje de hayy u otro. Número: (1342). Reportado por Ibn ‘Umar (que Al-láh esté complacido con él y su padre).

2 – Ensalzar la grandeza de Al-láh (decir “Al-láhu Ákbar”) cuando se suba un lugar elevado, y glorificarlo (decir “Subhana Al-láh”) cuando se descienda por una bajada[3]. [3] Lo citó Al Bujari en su "Libro del yihad y las expediciones", capítulo: "El tasbih al descender a un valle", nro. (2993), del relato de Yábir (que Al-lah esté complacido con él).

3 – Cuando se pare en algún lugar para hacer un alto en el camino, ha de decir: “Me refugio en las perfectas palabras de Al-láh del mal que ha creado”[4]. Ciertamente quien diga estas palabras no le perjudicará nada hasta que abandone el lugar en el que las haya dicho. [4] Reportado por Muslim: libro de "el recordatorio, las súplicas, el arrepentimiento y el perdón", capítulo: "Refugiarse de un mal destino y de la desgracia", nro. 2708, del relato de Khaulah bint Hakim, que Al-láh esté complacido con ella.

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El viaje de la mujer

La mujer no puede viajar a realizar el Hayy o emprender otro viaje si no es en compañía de un mahram (familiar varón con el que está prohibido casarse), ya sea un viaje corto o largo, en compañía de otras mujeres o no, sea ella joven o anciana; debido a la declaración general del Profeta, la paz y bendiciones sean con él: “La mujer no debe viajar excepto en compañía de un mahram”[5]. [5] Recopilado por Al-Bujari. Libro de la recompensa de la caza. Capítulo: Peregrinación de las mujeres. Número: 1862. Y recopilado por Muslim también. Libro del Hayy. Capítulo: Viaje de la mujer con un mahram para el Hayy y otros. Número: 1341. Narrado por Ibn ‘Abbas (que Al-láh esté complacido con ambos).

La sabiduría que encierra la prohibición a la mujer de viajar sin la compañía de su marido o de un varón pariente suyo con el que incurre en impedimento de matrimonio (mahram) reside en su limitado raciocinio y en su limitada capacidad para defenderse a sí misma, lo que la expone al deseo de los hombres. En este sentido, la mujer puede ser presa del engaño del hombre o de su opresión. Asimismo, ella puede ser débil de fe y entregarse a sus pasiones, siendo aquí objeto del deseo de los hombres que dan rienda suelta a sus tentaciones. Sin embargo, el varón que la acompaña (mahram) la protege, mantiene a salvo su honor y la defiende de cualquier agresión. Por este motivo, se ha establecido como requisito que el pariente con el que no puede contraer matrimonio debe ser adulto y estar en plena capacidad mental; no basta con que sea un niño que no ha alcanzado la madurez, ni alguien que carece de juicio.

Este varón (mahram) que ha de acompañar a la mujer puede ser su esposo, o cualquier varón suyo con el que incurre en impedimento de matrimonio por razón de parentesco sanguíneo, parentesco de leche o de familia política. Los varones en los que se dan estas circunstancias pueden ser de siete tipos, a saber:

1- Los padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos o superior, ya sean por parte de madre o por parte de padre.

2- Los hijos, nietos, bisnietos, tataranietos o inferior.

3- Los hermanos, ya sean del mismo padre y madre, o hermanastros de padre o de madre.

4- Los sobrinos hijos de hermanos varones, ya sean hermanos del mismo padre y madre, o hermanastros de padre o de madre.

5- Los sobrinos hijos de las hermanas, ya sean hermanas del mismo padre y madre, o hermanastras de padre o de madre.

6- Los tíos paternos, bien hermanos biológicos del padre nacidos del mismo padre y madre, bien hermanastros del padre por parte de padre o de madre.

7- Los tíos maternos, bien hermanos biológicos de la madre nacidos del mismo padre y madre, bien hermanastros de la madre por parte de padre o de madre.

Lo que aplica para el parentesco sanguíneo aplica para el parentesco de leche, a tenor de las palabras del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: “Lo que prohíbe el amamantar es como lo que prohíbe el parentesco de sangre”[6]. [6] Lo citó Al Bujari en su "Libro de los testimonios", capítulo: "el testimonio sobre los linajes", nro. 2645; y Muslim en su "Libro de la lactancia", capítulo: "la prohibición de la hija del hermano de leche", nro. 1447, del relato de Ibn Abbas, Al-láh esté complacido con ambos.

Los varones (mahram) con los que la mujer incurre en impedimento de matrimonio por razón de parentesco político son:

1- Los hijos de su esposo (los hijastros de la mujer) y los hijos varones de estos, así como los hijos varones de sus hijastras o los nietos de estos, bien de una esposa anterior de su marido, bien de otra esposa coetánea o posterior a ella.

2- Los padres del marido, sus abuelos y superiores, ya sean abuelos por parte de madre o padre.

3- Los maridos de sus hijas y los maridos de sus nietas (las hijas de sus hijos e hijas) e inferiores.

En estos tres casos entra en aplicación el impedimento de matrimonio una vez suscrito el contrato matrimonial de la mujer con su marido. Este impedimento perdurará en los tres casos por siempre, aunque fallezca el esposo, se anula el contrato matrimonial o se divorcien.

4- Los maridos de las madres (padrastros), los maridos de las abuelas y superiores. Sin embargo, estos no entrarán en impedimento de matrimonio con las hijas de sus esposas y las hijas de los hijos e hijas de sus esposas hasta que no consuman el matrimonio con sus respectivas esposas. Una vez consumado el matrimonio, el esposo incurrirá en impedimento de matrimonio con sus hijastras (las hijas de su esposa), ya sean anteriores o posteriores a su matrimonio, así como con las nietas de su esposa, aunque se divorcie de ella posteriormente. No obstante, si suscribe el contrato matrimonial con la mujer, pero la divorcia antes de consumar el matrimonio, no incurrirá en impedimento de casamiento (no será mahram) para sus hijas, ni para las nietas de esta mujer.

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La oración del viajero.

El islam es religión de comodidad y facilidad, no contiene molestias ni complicación alguna. Es por eso que cuando surge la complicación, Al-láh abre ante el creyente las puertas de la comodidad. Al-láh, Enaltecido sea, dijo: (...Él los eligió [para que sigan Su religión] y no les prescribió nada que no puedan cumplir....) [Corán, 22:78]. El profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: «La religión es facilidad»[7]. Los sabios dicen al respecto: “La dificultad trae consigo facilidad”. [7] Recopilado por Al-Bujari. Libro de la fe. Capítulo: La religión es fácil. Número: 39. Reportado por Abu Hurairah (que Al-láh esté complacido con él).

Dado que el viaje es por lo general arduo, las normas que debe cumplir el musulmán se ven atenuadas. Esto se da en los siguientes casos:

1- Al viajero le está permitido hacer la ablución seca (tayámmum) si no encuentra agua, o cuando el agua que posea solo le baste para su comida y bebida. Pero cuando esté casi seguro de que puede alcanzar una fuente de agua antes de transcurrir el tiempo estimado para cada rezo, se prefiere que retrase su oración hasta llegar a la fuente de agua y pueda purificarse con ella.

2- La Ley Islámica estipula que el viajero debe acortar los rezos de cuatro postraciones a dos desde la salida de su país hasta que vuelva a él, independientemente de la duración de su viaje. Así ha sido transmitido en Sahih Al Bujari por Ibn Abbas, que Al-láh esté complacido con ambos. "Que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, estuvo en Meca, el año de su conquista, acortando su rezo a dos postraciones durante diecinueve días" [8]. Y que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, permaneció en Tabúk veinte días, en los cuales acortó su rezo [9]. [8] Recopilado por Al-Bujari. Libro de acortar las oraciones. Capítulo: Lo que se ha narrado sobre el acortamiento y cuánto tiempo se debe residir para acortar. Número: 1080. Reportado por Ibn Abbas (que Al-láh esté complacido con ambos). [9] Recopilado por Abu Dawud. Libro de la oración de viaje. Capítulo: Si se establece en la tierra del enemigo, acorta la oración. Número: 1235. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Pero cuando el viajero rece detrás de un imam que realiza la oración completa de cuatro postraciones, éste debe rezar igualmente cuatro siguiendo al imam, ya sea que haya comenzado el rezo con el imam desde el inicio o durante la oración. Cuando el imam finalice con el saludo, debe completar las cuatro, porque el Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él, dijo: “Ciertamente el imam fue puesto para ser seguido, por lo que no dejen de seguirlo” [10]. Y la aplicación general de su dicho: “Lo que alcancen de la oración, récenlo juntos y lo que no, complétenlo solos” [11]. Y fue preguntado Ibn Abbas, que Al-láh esté complacido con él: ¿por qué el viajero reza solo dos Rak'as cuando la realiza de forma individual y cuando está detrás del Imam residente la realiza en cuatro Rak'as?, dijo: "Eso es lo que dicta la Sunna"[12]. [10] Recopilado por Al-Bujari. Libro del adhán. Capítulo: El imam ha sido designado para ser seguido. Número: 689. Recopilado por Muslim. Libro del rezo. Capítulo: La obligación del seguidor de seguir al imam. Número: 411. Reportado por Anas (que Al-láh esté complacido con él). [11] Lo citó Bujari en su Libro del adhán, capítulo "No debe apresurarse para ir al rezo y debe ir con calma y sosiego", nro. 636; y Muslim en su Libro de las mezquitas y los lugares de oración, capítulo: "Es recomendable ir al rezo con calma y sosiego y está prohibido ir apresuradamente", nro. 602 del relato de Abu Huraira (que Al-láh esté complacido con él). [12] Recopilado por el Imam Ahmad (1/216).

"Ibn Úmar, que Al-láh se complazca de ambos, cuando rezaba con ellos completaba su rezo de cuatro postraciones, pero cuando rezaba solo lo acortaba a dos postraciones. Esto es: durante el viaje" [13]. [13] Recopilado por Muslim. Libro de la oración de los viajeros y su acortamiento. Capítulo: Acortamiento de la oración en Mina. Número: 694.

3- La Ley Islámica estipula que el viajero puede rezar Dhuhr y Asr juntos, y Maghrib e Isháa juntos en caso de que necesite juntar estos rezos, como cuando está continuando su viaje, y es preferible en ese momento hacer lo que le sea más conveniente, ya sea juntando en el tiempo de la primera o de la segunda oración.

No obstante, cuando no necesite juntar los rezos, lo preferible será que no lo haga, pero si los junta no hay mal en ello. Un ejemplo de esto es cuando permanece en un lugar y no tiene intención de partir hasta después de que haya entrado el tiempo de la segunda oración, entonces debe rezar cada oración en su tiempo, ya que no hay necesidad de juntar las oraciones.

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Al Mawaquit (puntos geográficos)

Son los lugares que ha establecido el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, para que se inicie a partir de ellos el Ihrám (estado de consagración ritual) cuando se vaya a realizar Hayy o Umra [peregrinación mayor y menor]. Estos puntos geográficos son cinco:

El primero: Dhul Hulaifa: también llamado “Abyár Alí”. Otras personas lo denominan “Al Hassá”. Está a unos 450 kilómetros de Meca. Es el punto geográfico (miqát) a partir del que inician las gentes de Medina su Ihrám (consagración ritual), así como todo aquel que pase por este punto.

El segundo: Al-Yuhfah, es una antigua aldea a unos 183 kilómetros de Meca. Actualmente está en ruinas, por lo que los peregrinos empezaron a realizar su Ihrám desde la ciudad de Rabigh. Es el Miqat para la gente de Sham (Gran Siria) y todo aquel que pase por este punto.

Tercero: Yalamlam, es una montaña localizada en la región de Tihama a unos 85 kilómetros de Meca. Es el punto geográfico a partir del que inician el Ihrám la gente de Yemen y todo aquel que pase por este punto.

El cuarto: Qarn Al-Manazil, también llamado “As-Sayl”, se encuentra a unos 85 kilómetros de Meca. Es el Miqat de la gente de Néyed y todo aquel que pase por este punto.

Quinto: Dhat lrq, también llamado “Ad-Daribah”, se encuentra a unos 85 kilómetros de Meca. Es el punto geográfico a partir del que inician el Ihrám las gentes de Irak y todo aquel que pase por este punto.

Todo aquel que esté más próximo a Meca, esto es, entre estas demarcaciones geográficas y Meca, el punto a partir del que debe iniciar el Ihrám será su localización en ese momento, así que la gente de Meca inician su Ihram de la propia ciudad de Meca si se consagran para el Hayy. Sin embargo, para la Umra, se consagran desde el Hil (desde fuera del límite sagrado de la Mezquita Inviolable de Meca), conforme a lo que el Profeta, la paz y bendiciones sean con él, dijo a Abdul Rahman ibn Abi Bakr. "Saca a tu hermana, esto es, Aisha, del Haram y que formalice en voz alta su intención de realizar Umra" [14]. [14] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: La declaración de Al-láh, exaltado sea: "La peregrinación se realiza en unos meses específicos, y quien se consagrara para hacerla, deberá abstenerse [durante ella] de las relaciones maritales, los pecados y las discusiones". [La Vaca: 197]. Número: 1560. Y Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Explicación de las formas de consagración, la permisibilidad de realizar cualquiera de las tres formas de ihrām: ifrād (solo hayy), tamattu‘ (primero ‘umrah y luego hayy por separado), y qirān (hayy y ‘umrah juntos con una sola intención) y cuándo el que combina ambos rituales puede salir de su estado de consagración. Número: 1211. Reportado por 'Aisha (que Al-láh esté complacido con ella).

Quien, en su camino, pase a la derecha o a la izquierda de estos puntos geográficos, deberá entrar en Ihrám (consagración ritual) cuando esté a la altura del punto que más cerca esté de él. Quien viaje en avión, debe entrar en Ihrám cuando pase por alto uno de los cinco referentes geográficos (mawaquit). Por lo tanto, deberá prepararse y vestir la vestimenta del Ihrám antes de situarse a la altura del punto geográfico. Cuando se sitúe a su altura, deberá formalizar de inmediato la intención del Ihrám, ya que no está permitido retrasarlo. Es el caso de algunos peregrinos que viajan por avión para hacer Hayy o Umra y cuando se sitúan a la altura del referente geográfico no formalizan la intención del Ihrám, sino que la retrasan hasta bajar del avión, lo cual no está permitido, ya que es una transgresión de los límites establecidos por Al-lah, exaltado sea. Sin embargo, si pasara por el miqat sin la intención de realizar el Hayy o la Umra, pero luego decidiera hacerlo, deberá entrar en Ihrám desde el lugar donde tomó la decisión, y no habrá falta alguna sobre él.

Quien pase por estos referentes geográficos sin intención de realizar Hayy ni Umra, sino que desea visitar Meca o a un pariente, por comercio, estudio, tratamiento médico, entre otros fines, no deberá formalizar el Ihrám; según el hadiz de Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con ambos: el Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él, estableció los mawaqit, y luego dijo: “Estos lugares (Miqáts) son para su gente, así como para quienes pasan por allí camino a realizar el Hayy (peregrinación mayor) o la ‘Umrah”[15]. Por lo tanto, dejó como condicionante para esta norma que se vaya a realizar Hayy o Umra. De esto se colige que quien no vaya a realizar Hayy o Umra no está obligado a formalizar el Ihrám desde estos puntos geográficos. La realización de Hayy o Umra deja de ser obligatoria para el musulmán que haya cumplido con este pilar obligatorio, y el Hayy solo es obligatorio una vez en la vida; según las palabras del Profeta, paz y bendiciones sean con él: “El Hayy es solamente una vez. Quien lo haga más veces se le computará como acto voluntario” [16]. Sin embargo, es prioritario que el musulmán no escatime en actos voluntarios de peregrinación, para así obtener la recompensa, dada la facilidad con la que se puede hacer la peregrinación mayor y menor en esta época, alabado y ensalzado sea Al-láh. [15] Recopilado por Al-Bujari. Libro del hayy. Capítulo: El miqat de los habitantes de La Meca para el hayy y la ‘umrah. Número: 1524. Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: Los miqats del hayy y la ‘umrah. Número: 1181. Reportado por Ibn ‘Abbas (que Al-láh esté complacido con ambos). [16] Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: La obligación del hayy una vez en la vida. Número: 1337. Y por Ahmad (290/1), y la expresión es suya, del relato de Abu Huraira (que Al-láh esté complacido con él).

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Tipos de Peregrinación

Los tipos de Peregrinación son tres: Tamatu’, Ifrád y Qirán.

El Tamattu’: consiste en adoptar el Ihrám para una Umra (peregrinación menor) durante los meses del Hayy. Cuando se llegue a Meca, se debe realizar una Umra completa: con Tawaf, Sa‘i, afeitarse la cabeza o cortarse el pelo. En la mañana del día de Tarwiah, que es el octavo día de Dhul Hiyyah, se adopta el Ihrám nuevamente, esta vez solo para el Hayy, y se realizan todos los ritos correspondientes.

El Ifrád consiste en adoptar el Ihrám solamente para el Hayy. Cuando el peregrino llegue a Meca, debe realizar Tawaf Al Qudum [la primera circunvalación alrededor de la Ka'bah al llegar a Meca], y después el Sa‘i del Hayy [el recorrido entre los montes As-Safa y Al-Marwah], sin afeitarse la cabeza o cortarse el pelo, ni se sale del estado de ihrām, sino que permanece en él hasta después de lanzar las piedras en la Yamrah de al-‘Aqabah, el día del Eid. Si retrasa el Sa‘i del Hayy hasta después de su Tawaf, no hay mal en ello.

El Qirán: consiste en adoptar el Ihrám para la Umra y el Hayy juntos, o inicialmente solo adoptar el Ihrám para la Umra y luego añadirle el Hayy antes de iniciar el Tawaf de Umra. Quien realice Qirán debe seguir los mismos ritos que en el Ifrád, salvo que en Qirán el peregrino debe realizar un sacrificio animal, mientras que en Ifrád no se realiza.

El mejor de los tres tipos de Peregrinación es el Tamatu’, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, se lo aconsejó a sus compañeros y les incitó a hacerlo, incluso cuando se haya adoptado el Ihrám de la Peregrinación Qirán o Ifrád, se debería cambiar a Ihrám de Umra para que se convierta en Peregrinación Tamatu’, aunque sea después del Tawaf y del Sa’i; porque cuando el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, realizó el Tawaf y el Sa’i en el año de la Peregrinación de Despedida junto con sus compañeros, ordenó a todos aquellos que no llevaban sacrificio que cambiaran su Ihrám a Umra, se cortaran el cabello y salieran del estado de consagración, y dijo: “Si no hubiera portado el animal para el sacrificio, habría hecho lo que les he ordenado”[17]. [17] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo sobre el tamattu‘, qirān e ifrād en el hayy. Número: 1568. Y Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Explicación de las formas de Ihram. Número: 1216. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Por otro lado, el peregrino puede que haya adoptado el Ihrám de la Umra para realizar la Peregrinación Tamatu’, sin embargo, no consigue completar la Umra antes de llegar a la parada del monte Arafat. En este caso, se incorpora el Hayy a la Umra y se convierte en Peregrinación Qirán. Ilustrémoslo con dos ejemplos:

El prime ejemplo: Una mujer adopta el Ihrám para la Umra con el fin de realizar la Peregrinación Tamatu’ hasta el Hayy, pero le baja la menstruación o da a luz antes del Tawaf de la Umra y no vuelve al estado de pureza antes de la parada en el monte Arafat. En este caso, debe formalizar su intención de introducir el Hayy a la Umra para que sea Peregrinación Qirán y seguir en su estado de Ihrám realizando los mismos ritos que siguen los peregrinos, pero sin llegar a hacer el Tawaf de la Kaaba ni el Sa’i entre Safaa y Marwa hasta que no alcance el estado de pureza y realice la ablución integral (ghusl).

El segundo ejemplo: Una persona adopta el Ihrám para la Umra con el fin de realizar la Peregrinación Tamatu’ hasta el Hayy, pero le sucede un contratiempo que le impide entrar en Meca antes del día de la parada en el monte Arafat. En este caso, debe formalizar su intención de introducir el Hayy a la Umra para que sea Peregrinación Qirán y seguir en su estado de Ihrám realizando los mismos ritos que siguen los peregrinos.

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El peregrino que debe realizar el sacrificio

El peregrino que debe realizar el sacrificio es todo aquel que haga la Peregrinación Tamatu’ y Qirán. Sin embargo, quien haga la Peregrinación Ifrád no está obligado.

El Mutamati': es quien adopta el Ihrám para la Umra en los meses de la peregrinación, es decir, después del comienzo de Shawal y se libera de ella, luego adopta el Ihrám para el Hayy en el mismo año. Si adopta el Ihrám para la Umra antes del comienzo de Shawal, no se considera Peregrinación Tamatu’, ni está obligado a realizar ningún sacrificio animal, aunque haya ayunado el mes del Ramadán en Meca o no, dado que ayunar Ramadán en Meca no tiene ningún efecto, más allá de la propia experiencia de haber adoptado el Ihrám para la Umra. Por lo tanto, si es antes del comienzo de Shawal, no implica realizar ningún sacrificio animal. Si es después del comienzo de Shawal, se le considera peregrino que realiza Hayy Tamatu’ y está obligado a realizar un sacrificio animal si se cumplen los requisitos obligatorios en este caso. En cuanto a lo que algunos creen erróneamente, que la consideración se basa en el ayuno de Ramadán, y que quien ayuna en Meca no está obligado a realizar sacrificio, y quien no ayuna en ella sí lo está, esta creencia es incorrecta.

En cuanto al qarin: es quien adopta el Ihrám para la Umra y el Hayy juntos, o adopta el Ihrám para la Umra y luego le incluye el Hayy antes de iniciar el Tawaf de Umra.

En el Hayy Tamatu’ y Qirán solo están obligados a realizar un sacrificio animal quienes no viven en las proximidades de la Mezquita Sagrada [de la Meca]. Si son de los habitantes de la Mezquita Sagrada, no están obligados a realizar el sacrificio. Los propios habitantes de los Lugares Sagrados de la Meca y aquellos que viven en sus proximidades, de modo que no les separe de ellos la distancia suficiente para emprender un viaje, como es el caso de los habitantes de Ash Shara’i de las zonas colindantes, no están obligados a realizar este sacrificio animal. No obstante, quienes viven lejos de los Lugares Sagrados de la Meca, de modo que les separe de ellos la distancia suficiente para emprender un viaje, como es el caso de los habitantes de Yeda, sí están obligados a realizar este sacrificio. Quien sea de las gentes de Meca, pero se encuentra de viaje de estudios o por otro motivo, y regresa haciendo el Hayy Tamatu’, no está obligado a realizar el sacrificio animal; dado que impera su lugar de residencia, que es Meca, pero siempre y cuando no se haya trasladado a otro lugar de residencia permanente. Si es el caso, cuando emprenda el Hayy Tamatu’, sí estaría obligado a realizar el sacrificio, dado que en ese momento ya no se le considera habitante de la Mezquita Sagrada de la Meca.

El sacrificio animal obligatorio para el peregrino que haga Hayy Tamattu’ o Qirán es una cabra que cumpla los requisitos de animal de sacrificio, una séptima parte de un dromedario o séptima parte de una vaca. Quien no encuentre qué sacrificar o no disponga de medios, deberá ayunar tres días durante la peregrinación y siete a su regreso a su lugar de origen. Se permite ayunar los tres días durante los días de Tashriq; que son el undécimo, duodécimo y decimotercer día de Dhul-hiyya, o puede ayunarlos antes de eso después de consagrarse para la 'umra, pero no debe ayunar el día del Eid ni en Arafat, ya que el Profeta, la paz y bendiciones sean con él, prohibió ayunar en los dos días de Eid[18], y prohibió ayunar el día de Arafat en Arafat[19]. Se permite ayunar estos tres días de manera consecutiva o separada, pero no debe retrasarlos más allá de los días de Tashriq. En cuanto a los siete días restantes, los ayunará cuando regrese a su hogar; si lo desea, puede ayunarlos de manera consecutiva o separada. [18] Recopilado por Al-Bujari. Libro del ayuno. Capítulo: Ayunar el día del Fitr. Número: 1990. Recopilado por Muslim. Libro del ayuno. Capítulo: La prohibición de ayunar el día del Fitr y el día del Adha. Número: 1137. Reportado por ‘Umar. [19] Recopilado por Abu Dawud: Libro del ayuno, capítulo sobre el ayuno del día de ‘Arafah en ‘Arafah, número 2440, e Ibn Mayah: Libro del ayuno, capítulo sobre el ayuno del día de ‘Arafah, número 1732, del hadiz de Abu Huraira.

Los días asignados para degollar la ofrenda animal son cuatro: el día del Eid y tres días después. Quien sacrifique su ofrenda antes de estos días, su ofrenda animal solo será carne y no se le computará como sacrificio animal obligatorio, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, no degolló su ofrenda antes del día del Eid. La ofrenda animal es parte del ritual, y el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: "Tomen de mí sus rituales"[20]. También se ha transmitido de él que dijo: “Todos los días del Tashriq son aptos para degollar la ofrenda animal”[21]. Los días del Tashriq son los tres días que siguen al Eid (Festividad del Sacrificio). [20] Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La conveniencia de lanzar piedras a la Yamarat al-‘Aqabah el día del sacrificio montado, y la declaración del Profeta, la paz y bendiciones sean con él: «Tomen de mí sus rituales». Número: 1297. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él). [21] Recopilado por Ahmad (4/82), de un hadiz de Jubayr ibn Mut'im (que Al-láh esté complacido con él).

Durante estos días, se puede realizar el sacrificio de día o de noche, pero durante el día es mejor. De igual modo, está permitido realizar el sacrificio en Mina o en Meca, pero se prefiere que sea en Mina, excepto que el sacrificio en Meca sea más beneficioso para las personas necesitadas. Por lo general en Mina es más fácil encontrar a quien se pueda beneficiar de su carne. En cualquier caso, el sacrificio se recomienda realizarlo donde más beneficio y provecho suponga. Por este motivo, si se retrasa el sacrificio hasta el decimotercer día de Dhul Hiyyah y se realiza en Meca, no hay mal en ello.

Sé que la obligatoriedad del sacrificio para quien pueda y tenga medios, o el ayuno para quien no pueda o no tenga medios, no es una carga impuesta al siervo ni un esfuerzo físico sin propósito, sino que es parte de completar y perfeccionar el rito, y de la misericordia y bondad de Al-láh, quien ha legislado para Sus siervos lo que completa su adoración, los acerca a su Señor, aumenta su recompensa y eleva sus grados.

El gasto en el sacrificio será recompensado y el esmero en cumplirlo será agradecido, pero muchos son los que no distinguen este beneficio, ni le dan ninguna importancia. Se les ve tratando de escabullirse de la obligación de realizar el sacrificio, e intentan compensarlo de cualquier modo. De hecho, hay los que prefieren realizar el Hayy Ifrád para no cargar con la obligación de realizar el sacrificio de la ofrenda, por lo que se privan a sí mismos de la recompensa de Hayy Tamatu’ y del sacrificio de la ofrenda. Se trata de una negligencia a la que hay que prestar atención.

La forma de realizar la ‘Umrah.

Si se desea adoptar el Ihrám para realizar la Umra, es obligatorio desvestirse, realizar la ablución integral (ghusl) al igual que después de haber contraído relaciones maritales, y se perfume con la mejor fragancia que tenga —como aceite de oud u otro— en su cabeza y su barba. . Lo que quede de esta fragancia después del Ihrám no supone mal alguno; como se menciona en los dos Sahih de un hadiz de Aisha, que Al-lah esté complacido con ella, quien dijo: "El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, cuando se disponía a adoptar el Ihrám, se perfumaba con la mejor fragancia que tuviera. Después, veía el brillo del almizcle resplandecer de su cabeza y barba." [22] [22] Lo citó Al Bujari en su "Libro de la vestimenta", capítulo: "el perfume en la cabeza y la barba", nro. 5923; y Muslim en su "Libro del Hayy", capítulo: "el perfume para el peregrino en estado de ihram", nro. 1190, del relato de Aisha, Al-láh esté complacido con ella.

La ablución integral (ghusl) antes de adoptar el Ihrám es una tradición profética (Sunna) para los hombres y las mujeres, incluidas las parturientas en estado de puerperio y las menstruantes; dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, ordenó a Asmá bint Umáis, al dar a luz, que realizara la ablución integral (ghusl) antes de adoptar el Ihrám, cubra sus partes íntimas con una tela pasándola entre las piernas y atándola a la cintura, y que adopte el Ihrám.[23] [23] Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: El hayy del Profeta. Número: 1218. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Después de la ablución integral y de aplicarse el perfume, el peregrino debe vestir la ropa del Ihrám y rezar -a excepción de la mujer menstruante y en estado de puerperio- el rezo obligatorio que toque en ese momento, o rezar dos postraciones con la intención de realizar la Sunna de la ablución. Cuando haya concluido del rezo, adopta el Ihrám diciendo: Labaika umratán; Labbaika Al-láhumma labaik; labbaika la sharika laka labbaik; ‘Inna al-hamda wa an-ni’mata laka wa almulk; la sharika lak” (Heme aquí para realizar la Umra, heme aquí, oh Al-láh, heme aquí. Heme aquí, no tienes asociados a Ti, heme aquí. Ciertamente la Alabanza, la Gracia y el Reino te pertenecen. No hay asociados a Ti).[24] El hombre debe alzar la voz con esta invocación, mientras que la mujer debe decirlo con el volumen suficiente para que la oiga solamente quien esté a su lado. [24] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: La Talbiyah. Número: 1549. Y por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La Talbiyah y su descripción. Número: 1184. Reportado por Ibn ‘Umar (que Al-láh esté complacido con ambos).

Si quien vaya a adoptar el Ihrám teme que algún contratiempo le impida completar los ritos de la Peregrinación, debe formular este condicionante cuando vaya a adoptar el Ihrám y decir: “In habasani hábisun, fa-mahal-lí hayzu habastaní” (Si algo me lo impide, me libero del Ihrám donde me lo Has impedido),[25] Es decir, si algo me impide completar los ritos de la peregrinación, ya sea enfermedad, retraso, etc., me libero de mi Ihrám (estado de consagración ritual). Dado que el Profeta, que la paz y bendiciones de Al-láh sean con él, ordenó a Dhuba'a bint Az-Zubair, que Al-láh esté complacido de ella, cuando quiso adoptar el Ihrám pero estaba enferma, que formalizara un condicionante. Dijo: “Tu Señor te concederá lo que tú exceptúes”[27]. Si el peregrino formula un condicionante de impedimento y luego ocurre este impedimento, daría por finalizado su estado de Ihrám y no tendría consecuencias para él. [25] Lo citó An-Nasai en su libro "Ritos del peregrinaje", capítulo: "¿Qué debe decir cuando pone condiciones?", nro. 2766, del relato de Ibn Abbás, Al-láh esté complacido con ambos. [26] Lo citó Al Bujari en su "Libro del matrimonio", capítulo: "los iguales en la religión", nro. 5089; y Muslim en su "Libro de la peregrinación", capítulo: "la permisibilidad de que el peregrino condicione su salida del estado de consagración por enfermedad u otra causa", nro. 1207, del relato de Aisha, Al-láh esté complacido con ella. [27] Lo citó An-Nasai en su libro "Ritos del peregrinaje", capítulo: "¿Qué debe decir cuando pone condiciones?", nro. 2766, del relato de Ibn Abbás, Al-láh esté complacido con ambos.

Sin embargo, quien no teme que le ocurra algún impedimento de completar todos los ritos de la Peregrinación, no debe formalizar ningún condicionante de impedimento; dado que el Profeta, que la paz y bendiciones de Al-láh sean con él, no formalizó ningún condicionante de impedimento, ni ordenó a todos los musulmanes que lo hicieran. Se lo ordenó a Dhabáah bint Az Zubair, que Al-láh esté complacido de ella, porque estaba enferma.

El peregrino en estado de Ihrám debe repetir mucho la Talbiyah, especialmente ante cualquier cambio en el terreno o en el tiempo. Por ejemplo: cuando suba algún terreno elevado o descienda por alguna bajada, con el anochecer o el amanecer, y, después de ella, debe suplicar a Al-láh Su Complacencia, que le otorgue el Jardín y refugiarse en Su Clemencia del Fuego.

La Talbiyah está permitida en la Umra desde el momento en que se adopta el Ihrám hasta que comience el Tawaf (vueltas alrededor de la Kaaba). En el Hayy, desde el Ihrám hasta que el peregrino comience a arrojar las piedrecitas a Yamarat al 'Aqabah el día del Eid (Fiesta del Sacrificio).

Y, cuando se acerca a Meca, debe realizar la ablución integral (ghusl) para ingresar en los lugares sagrados, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, realizó la ablución integral [una ducha] antes de entrar en Meca.[28] Cuando entre en la Mezquita Sagrada, debe hacerlo primero con su pie derecho y decir: "En el nombre de Al-lah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Al-lah. Oh Al-lah, perdona mis pecados y ábreme las puertas de Tu misericordia. Busco refugio en Al-lah Todopoderoso, en Su noble rostro y en Su eterno poder, contra el maldito Satanás.”[29] Después, debe dirigirse hacia la Piedra Negra para comenzar el Tawaf. Debe tomar la piedra con la mano derecha y besarla. Si no pudiera besar la piedra, que bese la mano si la ha tocado con ella. Si no pudiera tocarla con la mano, debe orientarse hacia la piedra y señalarla con la mano sin besarla. Es preferible no agolparse para no causar daño a los demás ni ser dañado por ellos, ya que se narró que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo a Umar: “Umar, tú eres un hombre fuerte; no empujes para alcanzar la Piedra (Negra), pues podrías dañar al débil. Si encuentras espacio, tócalo; si no, entonces dirígete hacia ella (desde lejos) y recita ‘La iláha il-la Al-láh’ y ‘Al-láhu Akbar’” [30]. [28] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Pronunciar la intención de peregrinación (ihram) de cara a la Qiblah. Número: 1553. Reportado por Ibn ‘Umar (que Al-láh esté complacido con ambos). [29] Lo citó Abu Dawud en su "Libro de la oración", capítulo "Lo que dice el hombre al entrar a la mezquita", nro. 466, del relato de Ibn 'Amr (que Al-láh esté complacido con él y con su padre). [30] Recopilado por Ahmad (1/28). Y comentó nuestro honorable autor, que Al-lah tenga misericordia de él, en otra revisión del libro diciendo: «Este hadiz es débil».

Cuando se tome la Piedra Negra, se dice: “Bismi Al-láh wa Al-láhu Ákbar, Al-láhumma imanan bika wa tasadduqan bi-Kitabik wa wafa’an bi’ahdik wa itibá'an li Sunnati Nabiik Muhámmad sal-la Al-láhu alaihi wa sal-lam” (En el nombre de Al-láh y Al-láh es el Más Grandioso. ¡Oh, Al-láh! En Ti creo, doy por veraz Tu Libro, soy fiel a Tu promesa y sigo la Tradición de tu Profeta Muhámmad, (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) [31]. [31] Ibn Hayar dijo en "At-Taljis Al-Jabir" (2/472): No he encontrado este hadiz con esa formulación exacta. Fue mencionado por el autor de al-Muhadhdhab atribuyéndolo a Ŷābir, pero tanto al-Mundhirī como an-Nawawī dejaron ese lugar en blanco (sin confirmar la autenticidad), e Ibn Asakir lo narró por la vía de Ibn Najiya con una cadena de transmisión débil.

Después, debe seguir hacia su derecha, dejando la Kaaba a su izquierda. Cuando llegue a la esquina Yamani, debe tocarla sin besarla. Si no pudiera tocarla, no debe agolparse para hacerlo. Entre la Piedra Negra y esta esquina debe decir: «¡Señor, concédenos prosperidad en esta vida y en la otra, y protégenos del castigo del fuego!» [Corán 2: 201] Al-láhúmma inni as'aluka al 'afwa wal 'afiata fid-dunia wal ajirati [32] (¡Oh, Al-láh! te pido el perdón y la buena salud en este mundo y en el más allá). Y cada vez que pasaba por la Piedra Negra, decía: (Al-láhu Akbar). En el resto de su Tawaf, puede recordar a Al-láh (dikr) como desee, así como hacer súplicas y recitar partes del Corán que desee. "Ciertamente girar alrededor de la Ka'ba, caminar entre As-Safa y Al-Marwa y lanzar las Piedras Pequeñas no son más que ritos para establecer el recuerdo de Al-láh".[33] [32] Recopilado por Ibn Mayah, número (2957). [33] Recopilado por Abu Daúd: Libro de los ritos, Capítulo sobre el Raml, Número: 1888, y por At-Tirmidhi: Capítulos del hayy, Capítulo sobre cómo se lanzan las piedras, Número: 902, del hadiz de Aisha (que Al-láh esté complacido con ella).

En este Tawaf, me refiero a: Al realizar Tawaf una vez que uno llegue, el hombre debe hacer dos cosas:

Uno de ellos: el Idtibaa desde el inicio del Tawaf hasta su finalización. La descripción del Idtibaa es: colocar el centro de su manto debajo de su axila derecha y los extremos sobre su hombro izquierdo. Cuando se concluya el Tawaf, hay que volver a colocar la tela superior como estaba antes del Tawaf, dado que el Idtibaa es una práctica válida únicamente para el Tawaf.

El segundo es Al-Raml: Caminar a paso apresurado solamente en los tres primeros giros. Al-raml: Es acelerar el paso con pasos cortos. Mientras que en los cuatro giros restantes, no debe ir a este paso apresurado, sino caminar como de costumbre.

Cunado haya concluido los siete giros, debe aproximarse al Maqam de Ibrahim (la piedra sobre la que se apoyó cuando construía la Kaaba), y recitar: (...Tomen (oh, gentes) la roca sobre la que se alzaba Abraham (para construir la Kaaba) como un lugar de culto!...) [Corán, 2 :125] Después, debe rezar dos prosternaciones detrás del Maqam en las que recite en la primera después de Al-Fátiha: (Diles (¡oh, Muhammad! a los idólatras): «¡Oh, ustedes que niegan la verdad!, (1)) [Corán 109: 1] En la segunda prosternación: (Di (¡oh, Muhammad!): «Él es Al-lah, el único (Señor de toda la creación y el único que merece ser adorado); (1) [Corán, 112:1]. Después de recitar Al-Fatihah.

Después de rezar estas dos prosternaciones, debe volver a la Piedra Negra y tocarla si le fuese posible.

Luego, debe salir a hacer Sa’i (recorrido entre dos montes) y, cuando esté cerca de Safá, debe recitar: ( En verdad, (realizar el recorrido entre las colinas de) As-Safa y Al-Maruah es uno de los rituales (de la religión de) Al-lah...) [Corán, 2:158]. Después, debe subir Safá hasta poder ver la Kaaba. Cuando lo consiga, se debe orientar hacia ella y levantar sus manos para alabar a Al-láh y suplicar aquello que desee. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, solía suplicar en este punto: "No hay deidad sino Al-láh, sin asociados, a Él pertenece todo el reino y todas las alabanzas, y tiene poder sobre todas las cosas. No hay otra deidad que merece la adoración sino Al-láh, el único, cumplió su promesa y concedió la victoria a su siervo, y derrotó a los aliados [una alianza de los incrédulos en una de las batallas]". [34] Lo debe repetir tres veces y suplicar de entremedias. [34] Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: El hayy del Profeta. Número: 1218. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Luego, debe bajar de Safá hacia Marwa caminando, pero cuando llegue al estandarte verde, debe correr con fuerza en la medida de sus capacidades y sin causar daño a nadie. En este sentido, se ha transmitido del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: "que corría con tanta fuerza que se podían vislumbrar sus rodillas y que la tela que cubre su tronco inferior (izar) daba vueltas de tan fuerte que corría", y en otra versión: "y que la tela que cubre su tronco inferior (izar) daba vueltas de tan fuerte que corría"[35]. Cuando llegue al segundo estandarte verde, debe volver a caminar como de costumbre hasta llegar al monte Marwa, subirlo, dirigirse a la Kaaba, levantar las manos en alto y decir lo que dijo en Safá. Luego, desciende de Marwa hacia Safá caminando, en el lugar donde debe caminar, y corre con fuerza en el lugar donde debe correr. Al llegar a Safá, debe hacer lo mismo que hizo la primera vez, y así en Marwa hasta completar siete tramos. La ida de Safá a Marwa es un tramo y la vuelta de Marwa a Safá es otro tramo. En su Sa’i (carrera entre ambos montes) puede recordar a Al-láh (dikr) como desee, así como hacer súplicas y recitar aquellas partes del Corán que desee. [35] Recopilado por el Imam Ahmad (421/6) del hadiz de Habiba bint Abi Tajra (que Al-láh esté complacido con ella).

Luego de completar los siete tramos de Sa’i, debe afeitarse el pelo de la cabeza si es varón. Si es mujer, debe cortar de la mitad izquierda y derecha de su cabello la medida de la yema de un dedo.

El rasurado debe abarcar toda la cabeza, y de igual manera, el recorte debe incluir todas las partes de la cabeza. El afeitado es mejor que el recorte, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, suplicó tres veces por los que se rasuran el pelo de la cabeza y solo una vez por los que se cortan el pelo, a excepción de que el período del Hayy esté cerca, de modo que al pelo no le dé tiempo a crecer. En este caso, lo mejor será cortarse el pelo para que pueda afeitar en el Hayy, a tenor de lo que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, ordenó a sus Compañeros en el Hayy de la Despedida: cortarse el pelo en la Umra ya que habían llegado la mañana del día cuatro del mes Dhul Hiyya. [36] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Rasurarse el pelo y recortárselo al salir del estado de consagración. Número: 1727. Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La preferencia de rasurarse el pelo sobre recortárselo y la permisibilidad de recortarlo. Número: 1301. Reportado por Ibn ‘Umar (que Al-láh esté complacido con ambos). [37] Recopilado por Al-Bujari. Libro del hayy. Capítulo: El tamattu' y el qiran. Número: 1568. Y por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: Explicación de las formas de ihram. Número: 1216. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Con esto se completa la Umra. En resumen, la Umra se compone de: el Ihrám (consagración ritual), Tawaf (giros alrededor de la Kaaba), Sa’i (carreras entre Safá y Marwa), afeitarse o cortarse el pelo de la cabeza. Luego de esto, el peregrino se libera por completo de la Umra y puede realizar todo lo que le estaba prohibido por el estado de Ihrám (vestimenta, perfume, relaciones maritales, etc.).

***

La forma de realizar el Hayy.

Cuando llegue el día de la Tarwiya, el octavo del mes de Dhul Hiyya, el peregrino debe adoptar el Ihrám del Hayy al mediodía y del lugar de donde desee comenzar el Hayy. En el Ihrám del Hayy debe seguir exactamente los mismos pasos que siguió a la hora de adoptar el Ihrám de la Umra, en lo que se refiere a ablución integral, ponerse la mejor fragancia, rezar, adoptar el Ihrám del Hayy y pronunciar en voz alta la Talbiya. La forma de la Talbiya en el Hayy es similar a la de la Umra, excepto que aquí dice: 'Oh Al-láh labayka por un Hayy', en lugar de 'Oh Al-láh labayka por una Umra'. Si teme un obstáculo que le impida completar su Hayy, debe estipular diciendo: “In habasani hábisun, fa-mahal-lí hayzu habastaní” (Si algo me lo impide, me libero del Ihrám donde me lo Has impedido)[38]. Quien no tema que le ocurra algún impedimento no debe formalizar ningún condicionante. [38] Lo citó An-Nasai en su libro "Ritos del peregrinaje", capítulo: "¿Qué debe decir cuando pone condiciones?", nro. 2766, del relato de Ibn Abbás, Al-láh esté complacido con ambos.

Luego, debe partir a Mina, donde rezará Dhuhr, Asr, Maghrib, Isháa y Fayr, acortando las oraciones que se acortan pero sin rezarlas juntas, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, cuando llegaba a Mina, rezaba sus rezos acortados (los que se acortan) pero no los rezaba juntos. Como es sabido, acortar el rezo significa reducir las oraciones de cuatro prosternaciones a dos. Las gentes de Meca y los demás acortan el rezo en Mina, Arafat y Muzdalifa, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, guió el rezo en el Hayy de la Despedida y detrás de él rezaban las gentes de Meca, sin embargo no les ordenó completar su rezo de cuatro prosternaciones. Si fuese obligatorio para ellos, se lo habría ordenado como sí lo hizo en el año de la conquista de la Meca. [39] Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: El hayy del Profeta. Número: 1218. Narrado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Al salir el sol el día de Arafat, deberá partir desde Mina a Arafat, parando en Namira hasta el mediodía si le fuese posible. Si no pudiera, no hay mal en ello. Parar en Namira es parte de la tradición profética (Sunna).

Al pasar el sol del mediodía, deberá rezar Dhuhr y Asr acortándolos a dos prosternaciones cada rezo y rezándolos seguidos el uno del otro, anticipando así el rezo del Asr, a tenor de lo que hizo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, para extender el tiempo dedicado a estar en pie y suplicar a Al-láh.

Luego del rezo, deberá dedicarse a recordar Al-láh (dhikr), a suplicarle y a implorarle, Glorificado y Exaltado sea, suplicando lo que desee con las manos en alto y en dirección a la Quibla, aunque deje el monte a sus espaldas; porque la Sunna es orientarse hacia la Quibla, no hacia el monte. El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, se detuvo en el monte y dijo: [40] Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Todo ‘Arafah es un lugar de estar de pie (rito de la peregrinación). Número: 1218. Narrado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él). “Me detuve aquí y toda la zona de Arafat es un lugar válido para permanecer de pie”[40],

“y apártense del valle de Urana”[41]. [41] Recopilado por Ibn Mājah. Libro de los ritos. Capítulo: La estancia en ‘Arafah. Número: 3012. Narrado por Yābir (que Al-láh esté complacido con él).

La súplica que más repetía el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, en este grandioso enclave era: “La ilaha il-la-l-láhu, wah-dahu la sharika lah, lahul-mulku wa lahul hamd, wa huwa ‘ala Kul-li shai'in Qadir” [No hay más dios que Al-láh, Único, sin asociado, Suyo es el Reino y Suya la alabanza, y Él tiene poder sobre todas las cosas]. [42] [42] Recopilado por Al-Bujari. Libro de la ‘umrah. Capítulo: Lo que se dice al regresar del hayy, la ‘umrah o la expedición. Número: 1797. Y recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: Lo que se dice al regresar de un viaje de hayy u otro. Número: 1344. Narrado por Ibn ‘Umar (que Al-láh esté complacido con él y su padre).

Si siente cansancio y quiera descarnar hablando con sus compañeros sobre cuestiones útiles o leyendo lo que pueda de libros útiles, especialmente indicados aquellos que versan sobre la Generosidad de Al-láh y la exaltación de Sus Dones, para así fortalecer la imploración y súplica en este grandioso día, está bien que lo haga. Luego de este receso, debe volver a la súplica y a la imploración de Al-láh, y debe velar por consagrar la última parte del día a la súplica, dado que la mejor súplica es la del día de Arafat.

Cuando se oculta el sol, el peregrino se dirige hacia Muzdalifah. Al llegar, debe rezar el magrib y el isháa juntos. Sin embargo, si llega a Muzdalifah antes del tiempo del isháa, entonces debe rezar el magrib en su horario correspondiente, y esperar hasta que entre el horario del isháa para rezarla a su debido tiempo. Esta es la opinión que considero correcta respecto a este asunto.

Esto se fundamenta en lo que han mencionado los sabios, que Al-lah tenga misericordia de ellos, respecto al horario de las oraciones en Muzdalifah: Se considera mejor adelantar la oración del magrib, excepto en la noche de Muzdalifah para quien se dirige allí en estado de ihrām y no haya llegado al momento del ocaso. Si llega durante el ocaso, debe rezar el magrib en su tiempo y no retrasarlo, ya que no tiene excusa para hacerlo. En el Sharḥ al-Iqnā‘ se indica que si la persona alcanza Muzdalifah durante el tiempo del magrib, debe rezarlo ahí mismo. En cuanto a la unión de las oraciones, se permite retrasarla en Muzdalifah, porque el tiempo del magrib se ocupa en el trayecto hacia ese lugar. Los Malikíes opinan que si uno acompaña al imán y se detiene con él, puede unir las oraciones en Muzdalifah. Pero si no lo acompaña o se retrasa, debe rezar el magrib y el ‘ishā’ cada una en su horario respectivo, según se menciona en Ŷawāhir al-Iklīl (p. 181. v.1) Ibn Hazm, Al-láh le colme con Su Misericordia, es más estricto en este sentido. Dice: El rezo del Maghrib durante esa noche solo será válido en Muzdalifa y deberá rezarse después de que haya finalizado el rojizo del crepúsculo al ponerse el sol. [43] Fin de la cita. [43] [Al-Muhalla, 3: 165].

En Sahih Al Bujari, que Ibn Masúd, que Al-láh esté complacido con él: "Llegó a Muzdalifa en el momento del Adán del Isháa o cerca de él, ordenó a un hombre que hiciera el Adán y la disposición al rezo (iqama), luego rezó el Maghrib y después de rezarlo, rezó dos prosternaciones más. Luego pidió que le sirvieran la cena y cenó. Una vez acabado, ordenó a un hombre que hiciera el Adán y la disposición al rezo (iqama) y rezó el Isháa dos prosternaciones. En otra narración: ‘Realizó las dos oraciones, cada una por separado con un adhan y un iqama, y la cena fue entre ambas’." [44] [44] Reportado por Al Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Quien hizo el adhan y el iqama para cada una de ellas. Número: 1675. Narrado por ‘Abdullah ibn Mas‘ud (que Al-láh esté complacido con él).

No obstante, si el peregrino necesita rezar los dos rezos juntos, ya sea por cansancio, falta de agua u otro motivo, no hay mal en que lo haga. Mientras que si aún no ha llegado la hora del Isháa y si temiera no llegar a Muzdalifa hasta después de la medianoche, puede rezar antes de llegar a Muzdalifa. No está permitido retrasar el rezo después de la medianoche.

Pasa la noche en Muzdalifa y cuando raye el alba, debe rezar el Fayr lo más pronto posible con su respectivo Adán e Iqama, para luego dirigirse a la mezquita, Al-Mash‘ar Al-Haram, donde deberá exaltar la Unicidad de Al-láh (La iláha il-la Al-láh) y Su Magnanimidad (Al-láhu Akbar), y suplicar aquello que desee hasta que la claridad del amanecer esté muy patente. Si no pudiera acudir a la Mezquita Al-Mash‘ar Al-Haram, puede suplicar e implorar desde el lugar en que se encuentre, a tenor de las palabras del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: “Me detuve aquí (en Muzdalifa) y toda es lugar válido para permanecer de pie”[45]. El recuerdo de Al-láh y la súplica se debe hacer en dirección a la Quibla y con las manos en alto. [45] Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: El hayy del Profeta. Número: 1218. Narrado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Cuando la claridad del amanecer esté muy patente, debe marchar antes de que salga el sol hacia Mina, caminando a paso apresurado por el Valle de Muhassir. Una vez arribado a Mina, debe arrojar a Yamrat al-Aqaba, que es la más cercana a Meca, siete piedritas una seguida de la otra, que sean del tamaño aproximado de la semilla de un dátil. Debe pronunciar “Al-láhu Ákbar” con cada lanzamiento. Luego de acabar, debe sacrificar su ofrenda animal y afeitarse la cabeza si es varón. Si es mujer, debe cortarse el pelo y nunca afeitárselo. Después, debe bajar a Meca y realizar el Tawaf y Sa’i del Hayy.

La Sunna dicta que debe perfumarse si quiere bajar a Meca para hacer el Tawaf después de Yamrat al-Aqaba y de afeitarse la cabeza, según el hadiz de Aisha, que Al-láh esté complacido con ella: "Le aplicaba perfume al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, antes de adoptar el Ihrám y cuando se liberaba del Ihrám antes de realizar el Tawaf alrededor de la Kaaba" [46]. [46] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Perfume al entrar en estado de ihram y qué vestir al querer entrar en ihram, peinarse y aplicarse aceite. Número: 1539. Y recopilado también por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Perfume para el peregrino al entrar en ihram. Número: 1189. Narrado por Aisha (que Al-láh esté complacido con ella).

Luego del Tawaf y del Sa’i, debe volver a Mina, donde pasará las dos noches del undécimo y duodécimo día de Dhul Hiyya, y arrojar las piedritas a las tres Yamarat cuando se haya puesto el sol de los dos días. Es mejor que vaya a pie a realizar este rito, pero, si necesita ser transportado, no hay mal en ello. Debe arrojar siete piedritas a la primera Yamarat, que es la más alejada de Meca y la que sigue la Mezquita del Jaif. Los lanzamientos deben ser seguidos y, con cada uno, debe pronunciar “Al-láhu Akbar”. Luego, debe avanzar un poco y hacer una súplica larga con lo que desee. Si le resulta difícil permanecer mucho tiempo de pie y suplicando, debe hacer una súplica breve con lo que le sea fácil, aunque sea poco, para cumplir con la Sunna.

Después, debe arrojar las siete piedritas a la Yamarat del medio. Los lanzamientos deben ser seguidos y, con cada uno, debe pronunciar “Al-láhu Akbar”. Una vez acabado, debe hacerse a la izquierda, quedarse en pie, orientado a la Quibla, con las manos en alto y hacer una súplica larga si le fuese posible. Si no, debe permanecer en pie suplicando el tiempo que pueda. No debe pasar por alto esta etapa de súplica, porque se trata de una Sunna, y muchas personas la descuidan; ya sea por ignorancia o por negligencia. Cuanto más se descuida la Sunna, más importante es realizarla y difundirla entre la gente para que no se abandone y desaparezca.

Luego, debe arrojar al Yamrat al-Aqaba siete piedritas una seguida de la otra, mientras pronuncia “Al-láhu Ákbar” con cada lanzamiento. Después, debe marcharse sin hacer la súplica.

Cuando haya concluido de arrojar a las Yamarat en el duodécimo día, si lo desea puede apresurarse y descender Mina, o retrasarse y hacer la noche del decimotercer día en Mina, para arrojar a las tres Yamarat después del mediodía como se ha mencionado antes, y retrasarse es mejor. Si el peregrino se encuentra todavía en Mina cuando el sol del duodécimo día se ponga, debe retrasar su marcha hasta arrojar a las tres Yamarat después del mediodía siguiente. No obstante, si es un motivo involuntario el que le ha obligado a permanecer en Mina cuando el sol del duodécimo día se ponga, por ejemplo, si ya había partido y montado pero se retrasó debido a la congestión del tráfico de vehículos o similar, no está obligado a retrasarse, ya que su permanencia hasta la puesta de sol no fue por elección propia.

Cuando quiera salir de Meca de vuelta hacia su país o lugar de destino, debe antes hacer el Tawaf de la despedida, a tenor de las palabras del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: "Que ninguno de ustedes se vaya hasta que el giro en torno a la Ka'bah sea el último contacto con la Casa Sagrada [La Ka'bah]" [47]. Y en otra narración: "A la gente se le ordenó que la última etapa de la Peregrinación mayor (antes de volver a sus hogares) sea girar en torno a la Kaaba, a excepción de la mujer menstruante, a quien se le ha absuelto de ello" [48]. Por lo tanto, la mujer menstruante y la que esté en estado de puerperio no deben hacer el Tawaf de la despedida, ni tampoco debe detenerse en la puerta de la Mezquita Sagrada para despedirse, dado que no ha sido transmitido del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él. [47] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Tawaf de la despedida. Número: 1755. Y narrado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La obligatoriedad del Tawaf de la despedida y su exención para la mujer menstruante. Número: 1327. Narrado por Ibn Abbas, Al-láh esté complacido con ambos. [48] Lo citó Al Bujari en su "Libro del Hayy", capítulo: "Tawaf de la despedida", nro. 1755; y Muslim en su "Libro del Hayy", capítulo: "La obligación del Tawaf de la despedida y su exención para la mujer menstruante", nro. 1328, del relato de Ibn Abbás, Al-láh esté complacido con ambos.

El Tawaf de la despedida debe ser el último contacto con la Kaaba cuando el peregrino quiera disponerse a emprender el viaje de vuelta. Si permanece después de la despedida a la espera de algún acompañante, para prepararse para el viaje o comprar aquello que pueda necesitar durante su viaje, no hay mal en ello, y no debe repetir el Tawaf a menos que decida aplazar su viaje, como por ejemplo: que quiera viajar por la mañana y hace el Tawaf de la despedida, pero aplaza su viaje hasta el final del día. En este caso, debe volver a repetir el Tawaf de la despedida para que sea el último contacto que tenga con la Casa de Al-láh.

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Visitar la mezquita del Profeta

Si el peregrino desea visitar la Mezquita del Profeta antes del Hayy o después, debe formalizar la intención de visitar la Mezquita y no la tumba del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él; dado que los viajes de adoración no se emprenden con la visita de las tumbas, sino con la visita de tres mezquitas: la Mezquita Sagrada, la Mezquita del Profeta y la Mezquita de Al-Aqsa, como se ha establecido en el hadiz auténtico del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, que dijo: “No se deben emprender los viajes (en busca del favor de Al-láh y su cercanía) sino es a tres mezquitas: la Mezquita Sagrada (Meca), ésta mi mezquita (Medina) y la mezquita de Al-Aqsa (Jerusalén).” [49]. [49] Recopilado por Al-Bujari. Libro de la virtud de la oración en la mezquita de La Meca y Medina. Capítulo: La virtud de la oración en la mezquita de La Meca y Medina. Número: 1189. Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: No se emprende viaje excepto a tres mezquitas. Número: 1397. Reportado por Abu Hurairah (que Al-láh esté complacido con él).

Cuando llegue a la Mezquita del Profeta, debe entrar con el pie derecho y decir: “Bismi Al-láhi wa as-salamu ala rasuli Al-láhi. Al-lahúmma ighfir li dhunubi wa ftah li abwaba rahmatika. Audhu bi Al-láhi al-Adhimi wa bi wayhihi al-karim wa bi sultánihi al-qadím mina as-shaitani ar-rayím”[50] (En el nombre de Al-láh, que la paz sea con el Enviado de Al-láh. ¡Oh Al-láh, perdóname mis pecados! y ¡Ábreme las puertas de Tu misericordia! Me refugio en Al-láh Todopoderoso, en Su generoso rostro y en Su eterno Reino de Satán el lapidado). Luego, puede rezar lo que desee. [50] Lo citó Abu Dawud en su "Libro del rezo", capítulo "Lo que dice el hombre al entrar a la mezquita", nro. 466, del relato de Ibn 'Amr, (que Al-láh esté complacido con ambos).

Se prefiere que el rezo se haga en la zona de la Rawdah (jardín), que se encuentra entre el mimbar (púlpito) del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y su estancia, en la que se halla su tumba, puesto que el lugar que hay entre los dos puntos es un jardín del Paraíso. Si después de rezar, desea visitar la tumba del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, debe detenerse en pie delante de la tumba guardando la compostura y el respeto, y decir: "La paz sea contigo, oh Profeta, y la misericordia y las bendiciones de Al-lah. Oh Al-lah, exalta a Muhammad y a la familia de Muhammad, como exaltaste a Abraham y a la familia de Abraham. Tú eres verdaderamente digno de alabanza y glorioso. Oh Al-lah, bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad, como bendijiste a Abraham y a la familia de Abraham. Tú eres verdaderamente digno de alabanza y glorioso.[52], Doy testimonio de que eres verdaderamente el Mensajero de Al-lah, que has transmitido el mensaje, cumplido la confianza, aconsejado a la nación y te has esforzado por la causa de Al-lah como se debe hacer. Que Al-lah te recompense en nombre de tu nación con la mejor recompensa que jamás ha dado a un profeta en nombre de su nación”. [51] Recopilado por Al-Bujari. Libro de la virtud de la oración en la mezquita de La Meca y Medina. Capítulo: La virtud de lo que está entre la tumba y el púlpito. Número: 1196. Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Lo que está entre la tumba y el púlpito es un jardín de los jardines del Paraíso. Número: 1391. Narrado por Abu Huraira (que Al-láh esté complacido con él). [52] Recopilado por Al-Bujāri, número (6350), y Muslim, número (406).

Después, debe desplazarse ligeramente a la derecha para saludar a Abu Bakr As-Sidiq y pedir que Al-láh se complazca de él. Luego, debe moverse un poco más a la derecha para saludar a Umar Ibn Al-Jattab y pedir que Al-láh se complazca de él. Y si hace una súplica adecuada por él y por Abu Bakr, que Al-láh esté complacido con él, es bueno.

No está permitido a nadie acercarse a Al-láh por medio de tocar o pasar la mano por la estancia del Profeta, ni dar giros a su alrededor. Tampoco debe dirigirse a ella mientras hace la súplica, sino debe orientarse a la Quibla, dado que buscar el favor de Al-láh y su cercanía solo se permite a través de los medios que dictaron Él y Su Mensajero, y los actos de adoración se basan en el seguimiento, no en la innovación.

A la mujer no se le permite visitar la tumba del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, ni se le permite visitar cualquier otra tumba, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, maldijo a las mujeres que visitan las tumbas, al igual que maldijo a los que construyen mezquitas o encienden candelabros en honor a una tumba [53]. Sin embargo, la mujer puede implorar desde su lugar y pedir paz y bendiciones por el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él. Esta súplica llegará al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, independientemente del lugar en que se halle la mujer. En el hadiz del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, se dice: "Pidan paz y bendiciones por mí, pues ciertamente sus salutaciones me llegan dondequiera que estén" [54]. El profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: "Ciertamente Al-láh, Exaltado sea, tiene ángeles que viajan por la Tierra transmitiéndome el saludo de mi comunidad." [55] [53] Lo citó Abu Dawud en su "Libro de los funerales", capítulo: "visita de las mujeres a las tumbas", nro. 3236; y Tirmidhi en su "Libro del rezo", capítulo: "es detestable rezar sobre una tumba", nro. 320; y Nasái en su "Libro de los funerales", capítulo: "el énfasis en la prohibición de poner luces en las tumbas", nro. 2043, del relato de Ibn 'Abbás, Al-láh esté complacido con ambos. [54] Lo citó Abu Dawud en su "Libro de los ritos", capítulo: "Visitar tumbas", nro. 2042, del relato de Abu Huraira, Al-láh esté complacido con él. [55] Recopilado por An-Nasa’i. Libro del olvido. Capítulo: El saludo al Profeta, la paz y bendiciones sean con él, Número: 1282. Narrado por Ibn Mas'ud (que Al-láh esté complacido con él).

El hombre en especial debe visitar Al-Baqi’, que es el cementerio de Medina, y decir: "La paz sea con ustedes, los que habitan estas moradas, entre los creyentes. Si Al-láh quiere, seguiremos sus pasos. Que Al-láh tenga misericordia de los que han precedido de nosotros y de ustedes y de los que vendrán. Pedimos a Al-láh para ustedes y para nosotros la salvación." [56] "¡Oh Al-lah! No nos vedes de la recompensa y no nos extravíes después de ellos; y perdónanos y a ellos"[57]. [56] Lo citó Muslim en su "Libro de los funerales", capítulo: "lo que se dice al visitar las tumbas y la súplica por sus habitantes", nro. 974 y 975, del relato de Aisha y Buraida, Al-láh esté complacido con ambos. [57] Lo citó Ibn Máya en su "Libro de los funerales", capítulo: "lo que se dice al visitar las tumbas", nro. 1546, del relato de Aisha, Al-láh esté complacido con ella.

Si lo desea, puede dirigirse a Uhud y recordar lo que le sucedió al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y a sus Compañeros en esa batalla, su lucha, las pruebas y las pruebas a los que fueron sometidos, el martirio, etc. Luego, puede saludar a los mártires allí, como Hamza Ibn Abd Al-Muttalib, Al-láh esté complacido de él, tío paterno del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él. No hay mal en esto. Quizás sea una experiencia más del mandato de viajar para aprender del mundo con el que ha sido ordenado el ser humano. Y Al-láh es Quien mejor sabe.

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Las enseñanzas

Son enseñanzas asociadas a los rituales de la Peregrinación que requieren ser explicadas y aprendidas:

Primera enseñanza: Sobre las etiquetas del Hayy y la Umra:

Al-lah el Altísimo dice: (La peregrinación se realiza en unos meses específicos, y quien se consagrara para hacerla, deberá abstenerse [durante ella] de las relaciones maritales, los pecados y las discusiones. Todo lo que hagan de bien Dios lo sabe. Tomen provisiones para el viaje, pero [sepan que] la mejor provisión es la piedad. ¡Oh, dotados de buen discernimiento! Cumplan correctamente Conmigo.) (197) [Corán, 2:197]. El profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: "Ciertamente girar alrededor de la Ka'ba, caminar entre Safá y Marwa y lanzar piedras pequeñas no son más que ritos para invocar a Al-láh". [58]. [58] Reportado por Abu Daúd: Libro de los ritos, Capítulo sobre el trote, Número: 1888, y por At-Tirmidhi: Capítulos del hayy, Capítulo sobre cómo se lanzan las piedras, Número: 902, del hadiz de Aisha (que Al-láh esté complacido con ella).

El siervo debe pues realizar los ritos de la Peregrinación como vía para glorificar, ensalzar, amar y someterse a Al-láh, Señor de los Mundos. Debe cumplir estos ritos con sosiego y veneración, y siguiendo lo marcado por el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él.

Debe ocupar estos sentimientos grandiosos con el recuerdo y la magnanimidad de Al-láh, glorificándolo, alabándolo e implorando Su perdón; dado que el siervo se encuentra en un acto de adoración constante, desde el momento de adoptar el Ihrám (consagración ritual) hasta liberarse de él. La Peregrinación no es, por lo tanto, un viaje de ocio y diversión para distraerse sin límites ni ataduras como se puede observar en algunas personas, que llevan consigo instrumentos de entretenimiento y música que les distraen del recuerdo de Al-láh y les hacen caer en Su desacato. De hecho, se observan personas que abusan del juego, de la risa y de la burla de los demás, entre otros actos abominables; es como si la Peregrinación se hubiera dictado para el juego y la diversión.

El peregrino y otros deben velar por el cumplimiento de aquello que ha impuesto Al-láh: hacer el rezo colectivo en su hora, promocionar las buenas conductas y prevenir las malas.

Asimismo, debe velar por el beneficio de los musulmanes y ser bondadoso con ellos, orientándoles y ayudándoles cuando lo necesiten, así como ser condescendiente con los necesitados, especialmente en los momentos más indicados, como en las aglomeraciones o similar. La misericordia con las criaturas atrae la misericordia del Creador. “Ciertamente Al-láh es misericordioso con Sus siervos misericordiosos”[59]. [59] Lo citó Al Bujari en su "Libro de los funerales", capítulo: "las palabras del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: el muerto es castigado por las lamentaciones de su familia por él si el llanto es exagerado", nro. 1284; y Muslim en su "Libro de los funerales", capítulo: "Lamentaciones por el difunto", nro. 923, del relato de Usama bin Zaid, Al-láh esté complacido con ambos.

Debe evitar las relaciones maritales, los pecados, la desobediencia y la discusión si no es para imponer justicia. No obstante, la discusión con el fin de instaurar lo justo es obligatoria donde ocurra. Debe evitar agredir a las personas o causarles daño, así como debe evitar hablar mal de los demás en su ausencia, calumniarles, difamarles, insultarles, golpearles y mirar a las mujeres ajenas. Todas estas conductas son ilícitas en estado de Ihrám y fuera de él, por lo que no queda duda de su prohibición durante la consagración ritual (Ihrám).

Debe también evitar aquellas invenciones que hace la gente, como frases que no son apropiadas para los ritos de la Peregrinación. Por ejemplo, cuando arrojan las piedritas a las Yamarat, dicen: ¡Lapidamos a Satanás! O como cuando se insulta al monolito de piedra o se le golpea con el calzado, entre otras prácticas contrarias al espíritu de sometimiento y adoración que debe tener este ritual, y contraviniendo el objetivo de arrojar las piedritas a las Yamarat, que no es otro que invocar el recuerdo de Al-láh, Majestuoso y Excelso.

Segunda enseñanza: Al respecto de las prohibiciones durante Ihrám:

Las prohibiciones del Ihram: son aquellas de las que se priva al peregrino que realiza Hayy o Umra por hallarse en Ihrám (estado de consagración ritual), y son de tres tipos:

Unas prohibiciones impuestas a hombres y a mujeres, otras impuestas a los hombres sin implicar a las mujeres y un tercer tipo de prohibiciones para las mujeres sin implicar a los hombres.

Las prohibiciones impuestas a hombres y a mujeres son:

1- Tener relaciones maritales con penetración: Es la más grave de las prohibiciones. Si se comete durante el Hayy antes de la primera liberación del Ihrám, conlleva tres consecuencias:

Primero: la invalidación del Hayy, sin embargo, el peregrino debe seguir con él hasta completar todas sus etapas.

Segundo: La obligatoriedad de volver a realizarlo al año siguiente, aunque sea como obra voluntaria (náfila).

Tercero: debe sacrificar un dromedario en el Hayy de compensación.

2- Mirar con lujuria y explicitar el deseo sexual.

3- Llevar guantes para cubrir las manos.

4- Quitarse cabello de la cabeza por medio del afeitado o de cualquier otra forma, así como quitarse vello corporal o pelos del resto de lugares del cuerpo donde este suele crecer. Sin embargo, si le entra un pelo en el ojo y le produce una molestia que solo desaparece si se lo quita, no hay mal en que lo quite. Al peregrino le está permitido rascarse la cabeza y, si cae involuntariamente algún cabello cuando lo hace, no hay mal en ello.

5- Cortarse o limarse las uñas de manos y pies, salvo que se le rompa alguna uña y le cause molestia. En este caso, no hay mal en que se corte la uña rota.

6- Utilizar perfumes o fragancias después de adoptar el Ihrám, ya sea sobre la ropa, el cuerpo u otros: Sin embargo, la presencia del perfume que se haya aplicado antes del Ihrám no le supone mal alguno después del Ihrám, dado que lo prohibido es aplicarse perfume durante del Ihrám y no su permanencia. Tampoco le está permitido al peregrino tomar café que tenga azafrán, dado que es una especia que se emplea como fragancia, salvo que su sabor y olor hayan desaparecido debido a la cocción, y que solo persista su color, el cual no supone mal alguno.

7- Matar el animal que se caza: Es decir, el animal salvaje permitido, como antílopes, conejos, palomas, saltamontes, etc. En cambio, la pesca marina está permitida para los peregrinos, por lo que pueden pescar peces en el mar, y también se les permite el animal doméstico, como el pollo.

Si el camino que emprenden los peregrinos está cubierto por saltamontes, no hallan otro camino alternativo y terminan pisando involuntariamente alguno, no hay mal en ello, dado que no lo mató intencionadamente y no lo pudo evitar.

En cuanto a la tala de árboles, no está prohibida para los peregrinos, dado que no tiene ninguna incidencia sobre el Ihrám. Sin embargo, la tala sí está prohibida dentro del perímetro de la Mezquita Inviolable para los peregrinos y los no peregrinos. Por esto, está permitido talar árboles en el monte Arafat, pero no está permitido en Mina, ni en Muzdalifa, porque Arafat queda fuera de dicho perímetro.

Si causara involuntariamente daño a algún árbol en su camino, no hay mal en ello. La tala de árboles muertos no está prohibida.

En cuanto a las prohibiciones a los hombres peregrinos que no afectan a las mujeres, son dos:

1. Vestir ropa cosida: Llevar traje, túnica, camisa, pantalón, etc. en la manera que suele vestirlos comúnmente. Por lo tanto, no le está permitido al hombre vestir esta ropa del modo en que la suele vestir. Sin embargo, si las lleva de una manera no habitual, no hay problema, como por ejemplo: usar la camisa como capa (ridá), o llevar la capa (aba) al revés, con la parte superior hacia abajo, no hay problema en todo esto. Tampoco hay mal en que lleve una capa (ridá) o faldilla (izár) con remiendos o arreglos.

Al peregrino le está permitido llevar cinturón, reloj de mano, gafas y cerrar su capa superior con un imperdible, gancho o similar, dado que son elementos que no han sido objeto de prohibición por el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, ni entran en el sentido de las prohibiciones impuestas. Al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, cuando se le preguntó por la vestimenta del peregrino, respondió: "No debe llevar camisa, ni turbante, ni pantalones, ni prendas con capuchas, ni calcetines"[60]. Su respuesta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, a esta pregunta sobre lo que no se debe vestir es la prueba de que todo aquello que no mencionó lo puede vestir el peregrino. También permitió, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, que el peregrino lleve calcetines (de cuero) si no posee sandalias, porque necesita proteger sus pies. Caso similar a este es el de las gafas, que son necesarias para proteger la vista. Una mayoría de doctos de la fe consideran lícito que el peregrino varón porte anillo. [60] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Lo que no debe vestir el peregrino en estado de ihram. Número: 1543. Y por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Lo que está permitido y prohibido para el peregrino en Hayy o ‘Umrah, y la prohibición de usar perfume. Número: 1177. Reportado por Ibn ‘Umar (que Al-láh esté complacido con ambos).

Al peregrino le está permitido llevar pantalones anchos si no encuentra izar (faldilla que cubre el tronco inferior) o no puede costear su precio, así como que porte calcetines (de cuero) si no encuentra sandalias o no puede costear su precio; según el hadiz de Ibn Abbas, Al-lah esté complacido con ambos, que el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dijo mientras pronunciaba un sermón en Arafa: "Quien no halle sandalias, que porte calcetines (de cuero); y quien no encuentre izar (faldilla), que lleve pantalones anchos" [61]. [61] Recopilado por Al-Bujari. Libro de la compensación por caza. Capítulo: Uso de los calcetines para el peregrino si no encuentra sandalias. Número: 1841. Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Lo que está permitido y prohibido para el peregrino en el Hayy y la ‘Umrah, y la prohibición de usar perfume. Número: 1178. Reportado por Ibn ‘Abbas (que Al-láh esté complacido con ambos).

2- Cubrirse la cabeza con objetos posados directamente sobre ella como: turbantes, telas, gorros, sombreros, etc. No obstante, aquellos objetos que no se posan directamente sobre la cabeza como sobrillas, parasoles, el techo del coche, no están prohibidos; dado que la prohibición ataña cubrirse la cabeza y no estar bajo la sombra. En el hadiz de Umm al-Husayn al-Ahmasiyya, ella dijo: “Hicimos el Hayy con el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en la Peregrinación de la Despedida. Vi que, después de arrojar a Yamarat Al-Aqaba, se marchó sobre su montura y con él estaban Bilal y Usama. Mientras uno de ellos guiaba su dromedaria, el otro levantaba su tela por encima de la cabeza del Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, para darle sombra bajo el sol.” Y en otra narración: "Lo protege del hastío, hasta que concluyó de arrojar a Yamarat Al-Aqaba" Recopilado por Ahmad y Muslim[62]. Esto fue el día del Eid (Festividad del Sacrificio) antes de liberarse del Ihrám, puesto que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, cuando no es el día del Eid, arroja las piedritas a las Yamarat caminando a pie y no desde su montura[63]. [62] Recopilado por Ahmad (6/402) y por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: La conveniencia de arrojar las piedras de la Jamrah de ‘Aqabah el Día del Sacrificio montado, y la declaración de su dicho- paz y bendiciones sean con él-: «Tomen de mí sus ritos». Número: 1298. Reportado por Umm al-Husayn (que Al-láh esté complacido con ella). [63] Lo citó Abu Dawud en su "Libro de los Ritos", capítulo sobre el lanzamiento de las piedras, nro. 1969, del relato de Ibn 'Umar, Al-láh esté complacido con ambos.

El peregrino puede llevar sus pertenencias sobre la cabeza cuando su intención no sea cubrir su cabeza. Asimismo, le está permitido bucear en el agua, aunque su cabeza quede cubierta por el agua.

Lo que está prohibido para las mujeres y no para los hombres es el niqab, esto es: que se cubra toda la cara dejando solamente una pequeña abertura a la altura de los ojos para ver. Algunos eruditos han dicho que no le está permitido cubrirse la cara, ni con niqab ni de cualquier otra forma, salvo cuando pasan cerca de ella los hombres. En este caso, debe cubrirse la cara, pero no está obligada a realizar ninguna obra de expiación si su cara toca o no aquello con lo que la cubre.

Se pueden dar tres casos si un hombre o una mujer infringen las prohibiciones antes mencionadas:

Primer caso: Que cometa las prohibiciones sin motivo ni necesidad. En este caso, se le considera pecador/a y debe expiar este pecado.

La segunda situación: Que se realice una acción prohibida por necesidad, como necesitar vestir un camisón para mitigar el frío que teme que le dañe. Se le permite en este caso hacerlo, pero debe cumplir una compensación por ello. Esto le ocurrió a Kaab Ibn Uyura, que Al-láh esté complacido con él, cuando fue a ver al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y de la cabeza le caían piojos sobre su cara. Al verlo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, le dio permiso para que se afeitase la cabeza y realizar una obra de expiación por ello.[64] [64] Recopilado por Al-Bujari. Libro de los impedidos. Capítulo: Alimentar como expiación con medio sa‘. Número: 1816. Y por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Permiso para que el peregrino se rasure la cabeza si sufre alguna dolencia, y la obligación de expiar por ello, y la cantidad requerida. Número: 1201. Reportado por Ka‘b ibn ‘Ujrah (que Al-láh esté complacido con él).

La tercera situación es que infrinja las prohibiciones, pero está excusado, ya sea por ignorancia, por olvido, mientras duerme u obligado. En este caso, no habrá cometido pecado alguno, ni deberá expiarlo, a tenor de las palabras del Todopoderoso: (No será considerado un pecado si lo hubieran hecho por error, pero sí será un pecado en caso de que lo hicieran intencionadamente...) [Corán, 33:5]. El Altísimo declara: (...¡Señor, no nos castigues si nos olvidamos de algo o si cometemos un error!...) [Corán, 2:286]. Entonces Al-lah –Exaltado sea– dijo: "Así lo hice"[65]. [65] Recopilado por Muslim. Libro de la fe. Capítulo: Explicación de la palabra de Al-láh, Número: 126. Reportado por Ibn Abbas (que Al-láh esté complacido con ambos).

En un hadiz transmitido del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: "Al-lah ha perdonado a mi nación el error involuntario, el olvido y aquello que hagan por coerción" [66]. [66] Recopilado por Ibn Mayah: el libro de (At-Talaq), capítulo (Divorcio del forzado y el olvidadizo), número (2043), del hadiz de Abu Dharr Al-Ghifari, que Allah esté complacido con él.

Estos fragmentos textuales referidos a las prohibiciones en general, las impuestas por el Ihrám y las demás, indican que no se castigará a quien las infrinja por ignorancia, olvido o coerción. El Todopoderoso dice al respecto de la caza, que es una de las prohibiciones cuando se adopta el Ihrám: (¡Oh, creyentes! No cacen mientras estén consagrados a la peregrinación. Quien lo haga deliberadamente deberá compensarlo sacrificando una res de ganado equivalente a la que mató,) [Corán, 5:95]. Así pues, el deber de la compensación se condicionó a que quien mata lo haga de forma intencionada, ya que la intención es una característica adecuada para justificar tanto el castigo como la responsabilidad (garantía o compensación). Por lo tanto, debe tenerse en cuenta y el juicio debe basarse en ella. Y si no hay intención (es decir, si no fue deliberado), entonces no hay castigo ni pecado sobre él.

Sin embargo, cuando se disipe la justificación, cuando el ignorante sepa cómo actuar, el olvidadizo recuerde, el durmiente se despierte y desaparezca la coerción, se debe abandonar las prohibiciones de inmediato. No obstante, si persiste infringiendo la prohibición sin tener justificación alguna, se le considera pecador y debe expiar su pecado. Ejemplo: que el hombre cubra su cabeza mientras duerme, en este caso, mientras esté dormido no habrá cometido pecado alguno, pero al despertar debe descubrir su cabeza de inmediato. Si persiste en cubrirla sabiendo que debe descubrirla, entonces debe expiar este pecado.

La medida de las obras de expiación por infringir las prohibiciones mencionadas es como sigue:

1- Por quitarse pelos o afeitarse el cabello, cortarse las uñas, perfumarse, explicitar el deseo sexual, eyacular a causa de mirar reiteradamente con lujuria, practicar el coito después de liberarse del primer Ihrám, practicar el coito durante la Umra, llevar guantes, que el varón vista ropa confeccionada con costuras, que el varón se cubra la cabeza y que la mujer se cubra la cara. En todos y cada uno de estos casos la obra de expiación es sacrificar una res de ganado, alimentar a seis personas pobres o ayunar tres días. La persona implicada debe elegir una de estas tres expiaciones; como dice Al-láh en relación al rapado de la cabeza: (Y si uno de ustedes estuviera enfermo o padeciera un problema en el cuero cabelludo..). [Corán, 2:196]. Esto es extrapolable al resto de casos. Si la persona elige sacrificar una res, deberá degollar un macho o una hembra de ganado ovino o caprino que sea apta para la Festividad del Sacrificio, o su equivalente con la séptima parte de una dromedaria o de una vaca. Su carne se reparte en su totalidad entre los pobres y la persona que realiza la expiación no debe comer nada de ella. Si, en cambio, elige alimentar a los pobres, debe dar a cada pobre medio sá’, esto es, un kilo y medio aproximadamente de algún alimento como dátiles, trigo, entre otros. Si elige el ayuno, deberá ayunar los tres días, ya sean seguidos o dispersos.

2- En cuanto a la expiación del incumplimiento de la prohibición de cazar, si la presa tiene equivalente, se le da a elegir entre tres posibilidades: degollar un animal equivalente y repartir toda su carne entre los pobres de Meca; averiguar cuánto cuesta el animal equivalente y sacar su valor en alimentos, que se reparten entre los pobres, a cada pobre le corresponde medio sá’; o ayunar un día por cada pobre en lugar de dar el alimento.

Si la presa no tiene equivalente, se le da a elegir entre dos posibilidades: averiguar el valor del animal cazado y sacar el equivalente a este valor en alimentos, que se reparten entre los pobres, a cada pobre le corresponde medio sá’; o ayunar un día por el alimento de cada pobre.

Un ejemplo de los animales que tienen equivalentes: la paloma tiene como equivalente la res de ganado ovino o caprino, así que le decimos a quien haya cazado una paloma: tú eliges. Si quieres, sacrifica una res de ganado ovino o caprino; o si lo prefieres, averigua el valor de la res y saca la parte equivalente en alimentos destinados a los pobres de Meca, a cada pobre le corresponde medio sá’; o si prefieres, ayuna un día por cada pobre que no alimentes.

Un ejemplo de presa que no tiene equivalente es el saltamontes. Así, le decimos a quien haya matado saltamontes intencionadamente: Si quieres, averigua el valor de los saltamontes y saca lo equivalente en alimentos destinados a los pobres de Meca, a cada pobre le corresponde medio sá’; o si prefieres, ayuna un día por cada pobre en lugar de alimentarlos.

3- La expiación de la prohibición de contraer relaciones maritales en el Hayy, antes de liberarse del primer Ihrám, es sacrificar una dromedaria.

Tercera enseñanza: En la Peregrinación del menor:

El menor que aún no ha alcanzado la pubertad no está obligado a realizar el Hayy. Si lo hace, tendrá su recompensa, pero deberá repetirlo cuando haya alcanzado la edad adulta. La persona que está a su cargo, su padre, su madre u otro tutor, deberá adoptar el Ihrám por él. La retribución de la Peregrinación será para el menor y su tutor o persona a cargo tendrá también su retribución por ocuparse de él; como se menciona en el (Sahih) del hadiz de Ibn Abbas, que Al-láh esté complacido con ambos: una mujer levantó a un niño hacia el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, y dijo: "Oh Mensajero de Al-láh, ¿tiene este niño Peregrinación?" Él respondió: "Sí, y tú tienes recompensa" [67]. [67] Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: La validez del hayy del niño. Número: 1336. Reportado por Ibn Abbás (que Al-láh esté complacido con ambos).

Si el menor ya posee la capacidad de discernir y entiende lo que se le dice, deberá formalizar la intención del Ihrám por sí solo, y su tutor o persona a cargo debe decirle: "Intenta el Ihrám con tal intención", y ordenarle que realice lo que pueda de los actos del Hayy, como el estar en Arafat y pernoctar en Mina y Muzdalifa. En cuanto a lo que no pueda hacer, como arrojar a las Yamarat, su tutor o alguien más con su permiso lo hará en su lugar, excepto el Tawaf y el Sa’i, ya que si no puede hacerlos, se le llevará y se le dirá: "haz la intención de hacer el Tawaf, haz la intención de hacer el Tawaf el Sa’i". En este caso, la persona que lo porta le está permitido también formalizar la intención de Tawaf y Sa’i por sí misma, y que el menor lo haga por sí mismo. De este modo, ambos obtienen su Tawaf y su Sa’i, ya que cada uno de ellos ha tenido la intención. Y el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dijo: "Ciertamente las obras dependen de las intenciones, y cada uno será retribuido según su intención" [68]. [68] Recopilado por Al-Bujari. Libro del comienzo de la revelación. Capítulo: Cómo comenzó la revelación al Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él). Número: 1. Y por Muslim. Libro del liderazgo. Capítulo: Su dicho (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él): «Las acciones dependen de las intenciones» y que incluye la guerra santa y otras acciones. Número: 1907. Reportado por 'Umar ibn al-Jattāb (que Al-láh esté complacido con él).

Si el menor no posee la capacidad de discernir, su tutor o persona a cargo deberá formalizar el Ihrám por él, arrojar a las Yamarat por él, llevarlo consigo a los rituales de Arafat, Muzdalifa y Mina y hacer con él el Tawaf y el Sa’i. En este caso, la persona adulta no puede formalizar la intención de Tawaf y Sa’i por sí misma mientras los hace con el menor, ya que el menor aquí no ha realizado ni intención ni acción, sino que la intención proviene de quien lo porta, por lo que no es válido un solo acto con dos intenciones para dos personas, a diferencia de cuando el menor posee la capacidad de discernir, ya que de él proviene la intención, y las acciones dependen de las intenciones, esto es lo que me ha parecido. Por ello, el tutor o persona a cargo deberá realizar primero su propio Tawaf y Sa’i, y luego hacerlos con el menor o dejar a este con alguien de su confianza para que haga Tawaf y Sa’i con él.

Las normas de la Peregrinación y de la consagración ritual (Ihrám) que se aplican al menor son las mismas que se aplican a las personas adultas, puesto que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, confirmó que al menor se le contabiliza la Peregrinación realizada, de ahí que deba cumplir todas las normas y pautas del Hayy para que se le contabilice como válido. Por esto, si el menor es varón, deberá acatar las prohibiciones impuestas a los hombres adultos; si es niña, deberá acatar las prohibiciones impuestas a las mujeres adultas. Sin embargo, las prohibiciones que infrinja el menor intencionadamente equivalen al error por descuido de una persona adulta. Si el menor realiza por sí mismo alguna de las acciones prohibidas durante el Ihrám, no se le impondrá ninguna expiación ni a él ni a su tutor.

Cuarta enseñanza: sobre la representación (delegación) en la Peregrinación:

Cuando sea obligatorio que una persona realice el Hayy, deberá hacerlo por sí mismo si tiene capacidad para ello. Si no puede hacerlo por sí mismo y espera que desaparezca el motivo que se lo impide, como por ejemplo una enfermedad, deberá retrasarlo hasta el momento en que le sea posible. Si fallece antes de poder realizarlo, se deberá realizar la Peregrinación en su nombre con los bienes de su herencia, y no habrá pecado sobre él.

Cuando la persona a la que le sea obligatorio realizar el Hayy tenga una incapacidad permanente, como vejez avanzada, enfermedad terminal o incapacidad para viajar, puede designar un apoderado para que realice la Peregrinación por él; como se encuentra en los dos Sahih de un hadiz de Ibn Abbas -que Al-láh esté complacido con ambos-: "Una mujer de Jath'am preguntó al Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: "¡Mensajero de Al-lah! La obligatoriedad de la peregrinación, impuesta por Al-lah a Sus siervos, le llegó a mi padre cuando ya era muy anciano y no podía sostenerse sobre la montura. ¿Podría yo hacer la peregrinación en su lugar?" Dijo: "¡Sí!" [69]. Eso fue en la Peregrinación de la Despedida. [69] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: La obligación del Hayy y sus méritos. Número: 1513. Y por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: El Hayy en nombre de quien es incapaz debido a enfermedad, vejez, o similar, o por fallecimiento. Número: 1334. Reportado por Ibn ‘Abbas (que Al-láh esté complacido con ambos).

Está permitido que el hombre sea apoderado en representación de una mujer y que la mujer sea apoderada de un hombre.

Cuando el apoderado tenga la obligación de realizar la Peregrinación, pero no la ha hecho en su propio nombre, no le está permitido hacerlo en representación de otros, sino que debe primero cumplir el Hayy por él o ella mismos; como se narró de Ibn Abbas -que Al-láh esté complacido con ambos-: "El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) escuchó a un hombre decir: "Aquí estoy, en nombre de Shubrumah". Dijo: "¿Quién es Shubrumah?" Respondió: "Es un hermano mío, o un pariente mío". Dijo: "¿Has realizado el Hajj por ti mismo?" Respondió: "No". Dijo: "Realiza el Hajj por ti mismo, luego realiza el Hajj por Shubrumah"." Recopilado por Abu-Dawud e Ibn Maya[70]. [70] Lo citó Abu Dawud en su "Libro de los ritos de la peregrinación", capítulo: "El hombre que realiza la peregrinación por otro", nro. 1811; e Ibn Máya en su "Libro de los ritos de la peregrinación", capítulo: "La peregrinación por el difunto", nro. 2903, del relato de Ibn 'Abbás, Al-láh esté complacido con ambos.

Es preferible que el apoderado mencione verbalmente el nombre de su poderdante, diciendo: “Labaika ‘an…” (He aquí [esta Peregrinación] en nombre de…). Si es mujer, deberá decir: “Labaika ‘an um…” (He aquí [esta Peregrinación] en nombre de la madre de…), o “Labaika ‘an bint…” (He aquí [esta Peregrinación] en nombre de la hija de…).

Si formaliza la intención con el Corazón sin llegar a mencionar el nombre del poderdante, no hay mal en ello. Si olvida el nombre del poderdante, debe formalizar la intención con corazón por quien le haya otorgado ese poder, aunque no tenga presente su nombre. Al-láh El Altísimo lo sabe y no está oculto ante Él.

El apoderado debe temer a Al-láh El Altísimo y velar por completar todos los rituales de la Peregrinación, puesto que se le ha confiado este compromiso, por lo que debe cumplir con lo obligado, evitar lo prohibido y completar, en la medida de sus posibilidades, los ritos complementarios de la Peregrinación y aquellos que emanan de la tradición profética (Sunna).

Quinta enseñanza: Sobre cambiar la vestimenta del Ihrám:

Al peregrino que emprenda Hayy o Umra, sea hombre o mujer, le está permitido cambiar la vestimenta con la que haya adoptado el Ihrám y vestir otra diferente, siempre que esta cumpla los requisitos de vestimenta para la Peregrinación. Asimismo, al peregrino también le está permitido ponerse sandalias después de adoptar el Ihrám, aunque en el momento de adoptarlo iba descalzo.

Sexta enseñanza: Sobre el lugar en que se deben realizar las dos prosternaciones del Tawaf:

Es tradición profética (Sunna) que quien finalice su Tawaf rece las dos prosternaciones del Tawaf detrás del Maqám de Abraham (la piedra donde se apoyó cuando construía la Kaaba). Si en las inmediaciones del Maqám hay espacio suficiente, debe rezar las dos prosternaciones ahí. Si el espacio no lo permite, deberá rezarlas en otro lugar, aunque sea lejos, dejando el Maqám entre él y la Kaaba. Con esto habrá cumplido con el rito de rezar detrás del Maqám y habrá seguido los pasos del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, como se menciona en el hadiz de Yabir, que Al-láh esté complacido con él, sobre la descripción de la peregrinación del Profeta: "que dejó, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, el Maqám entre él y la Kaaba" [71]. [71] Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: El hayy del Profeta. Número: 1218. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Séptima enseñanza: Acerca de realizar el Sa’i inmediatamente después del Tawaf:

Es preferible realizar el Sa’i justo después del Tawaf, pero, si se retrasa mucho tiempo, no hay mal en ello. Ejemplo: Que se haga el Tawaf a primera hora de la mañana y el Sa’i a última hora del día, o que se realice el Tawaf por la noche y el Sa’i al día siguiente. También le está permitido al peregrino que se canse durante el Sa’i sentarse y descansar, antes de completar su Sa’i andando, sobre silla de ruedas o similar.

Si se llama a la disposición para el rezo (iqama) mientras se encuentra realizando el Sa’i, deberá acudir al rezo. Al finalizar su rezo, deberá volver a completar su Sa’i a partir del punto en que lo dejó antes de acudir al rezo.

Lo mismo sucede si se llama a la disposición para el rezo o se llama al rezo por un difunto mientras esté realizando Tawaf, deberá acudir al rezo y cuando hubiera finalizado su rezo, deberá volver a completar su Tawaf a partir del punto en que lo dejó antes de acudir al rezo. En este sentido, no es necesario que vuelva a repetir los giros que ya realizó. Según los conocimientos de que dispongo, esto es lo más acorde; ya que si la interrupción para el rezo es perdonada, no hay evidencia de que el primer giro sea inválido.

Octava enseñanza: Cuando se duda sobre los giros realizados en el Tawaf o tramos en el Sa’i:

Si el peregrino duda sobre los giros realizados en el Tawaf y presenta serias dudas, como quien padece de distracción frecuente, no debe hacer caso a estas dudas. Sin embargo, si no es una persona que suele dudar mucho y si sus dudas surgen después de completar el Tawaf, no debe hacer caso a estas dudas, salvo que tenga total certeza de que no completó los siete giros. En este caso, debe completar lo que falte. Si las dudas surgen durante el Tawaf, por ejemplo, si duda si el giro en el que se encuentra es el tercero o el cuarto, si uno de los dos le parece más probable, debe actuar según lo que le parezca más probable. Si no puede decidirse por ninguno, debe actuar según la certeza, que es el número menor.

Según el ejemplo anterior, si el peregrino cree más probable que haya realizado tres giros, deberá actuar en consecuencia y completar los cuatro que le faltan. Si, en cambio, cree más probable que haya realizado cuatro giros, también deberá actuar en consecuencia y completar los tres que le faltan. Sin embargo, si no se inclina en favor de ninguna de las dos opciones, deberá considerarlos tres giros, porque es la convicción certera, y realizar los cuatro que le faltan.

La norma aplicable en el caso de los tramos del Sa’i es la misma que se aplica en el Tawaf, en todo lo mencionado anteriormente.

Novena enseñanza: Sobre la parada en pie en Arafat:

Se ha dicho antes que se prefiere que el peregrino adopte el Ihrám el octavo día de Dhul Hiyaa, después debe partir hacia Mina, donde pasará el resto del día y pernoctará la noche del noveno día, e ir a Arafat al mediodía del día siguiente. Esto es lo preferible y más completo. Sin embargo, si el peregrino parte para Arafat sin antes pasar por Mina, no estará haciendo lo preferible, pero no estaría cometiendo ningún pecado.

El peregrino que esté haciendo la parada en pie en Arafat debe asegurarse de los límites del monte Arafat, ya que algunos peregrinos paran fuera de sus límites establecidos, ya sea por desconocimiento o por seguir a otros, pero el Hayy de los que se paran fuera de los límites de Arafat está invalidado, puesto que no han hecho la parada en pie en Arafat. Dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: «El Hayy es Arafat» [72]. Si realiza la parada en cualquier punto del monte Arafat, se le tendrá por válido, a tenor de las palabras del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él: “Me detuve aquí y toda la zona de Arafat es un lugar válido para permanecer de pie”[73]. [72] Recopilado por Abu Dawud. Libro de los ritos de la peregrinación. Capítulo: Aquel que no alcanza ‘Arafah. Número: 1949. Y por At-Tirmidhi. Capítulos del Hayy. Capítulo: Lo que se ha transmitido sobre quien alcanza al imam en Muzdalifah, ha alcanzado el Hayy. Número: 889. Y por An-Nasa'i. Libro de los ritos del Hayy. Capítulo: La obligación de estar en ‘Arafah. Número: 3016. Y por Ibn Mayah. Libro de los ritos de la peregrinación. Capítulo: Aquel que llega a ‘Arafah antes del Fayr la noche de Muzdalifah. Número: 3015. Reportado por ‘Abd ar-Rahman ibn Ya’mar (que Al-láh esté complacido con él). [73] Recopilado por Muslim. Libro del hayy. Capítulo: Todo ‘Arafah es un lugar de estar en pie. Número: 1218. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

No le está permitido a quien haga la parada en pie en Arafat salir de sus límites antes de que se ponga el sol del Día de Arafat, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, realizó la parada en pie hasta la puesta de sol; y él dijo: “Tomen de mí sus rituales” [74]. [74] Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La recomendación de lanzar piedras a la Yamarat al-‘Aqabah el día del sacrificio montado, y la declaración del Profeta- paz y bendiciones sean con él-: «Tomen de mí sus rituales». Número: 1297. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

El tiempo establecido para la parada en pie en Arafat se extiende hasta rayar el alba del Eid (Festividad del Sacrificio), así pues, a quien le alcance el alba del Eid y no haya realizado aún la parada de Arafat, se le ha escapado el Hayy de ese año, a menos que haya estipulado una condición al inicio del ihram: “In habasani hábisun, fa-mahal-lí hayzu habastaní” (Si algo me lo impide, me libero del Ihrám donde me lo Has impedido),[75] Se libera de su estado de Ihrám y no hay nada en su contra. Si no había hecho la condición y perdió el tiempo de permanencia, entonces se libera con una ‘Umrah, va a la Mezquita Inviolable, realiza el Tawaf, el Sa‘i y se afeita. Si dispone de ofrenda animal, la debe sacrificar. Al año siguiente, deberá acudir a completar el Hayy que ha perdido y ofrecer una ofrenda animal para el sacrificio. Si no dispone de ella, ayunará diez días, tres durante el Hayy y siete cuando vuelva a su casa. [75] Lo citó An-Nasai en su libro "Ritos del peregrinaje", capítulo: "¿Qué debe decir cuando pone condiciones?", nro. 2766, del relato de Ibn Abbás, Al-láh esté complacido con ambos.

Décima enseñanza: Sobre la partida de Muzdalifa:

La persona sana y fuerte no debe partir de Muzdalifa hasta rezar el rezo del Fayr el día del Eid, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, pernoctó en Muzdalifa la noche del Eid y no partió de ella hasta rezar el rezo del Fayr; y él dijo: "Tomen de mí sus rituales"[76]. [76] Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La recomendación de lanzar piedras a la Yamarat al-‘Aqabah el día del sacrificio montado, y la explicación de su dicho- paz y bendiciones sean con él-: «Tomen de mí sus ritos». Número: 1297. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

En el compendio Sahih de Muslim, que Aisha, que Al-láh esté complacido con ella, dijo: "Sawda le pidió permiso al Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, la noche de Muzdalifa para partir antes que él y antes de la riada de peregrinos, y ella era una mujer de mucho peso. Él se lo permitió, así que salió antes de que él partiera, y nos retuvo a nosotros hasta el alba y partimos con él" [77]. [77] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Aquellos que adelantan a los miembros más vulnerables de su familia por la noche, se detienen en Muzdalifah, hacen súplicas y parten cuando la luna se oculta. Número: 1680. Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La conveniencia de adelantar la partida de los más vulnerables, como las mujeres y otros, de Muzdalifah a Mina en las últimas horas de la noche antes de la multitud, y la conveniencia de que los demás permanezcan hasta que realicen la oración del Fayr en Muzdalifah. Número: 1290. Reportado por ‘Aisha (que Al-láh esté complacido con ella).

Y en otra narración: "Deseé haber pedido permiso al Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, como se lo pidió Sawda, para rezar el Fayr en Mina y arrojar las piedras a las Yamarat antes de que venga la gente" [78]. [78] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Aquellos que envían a los miembros más vulnerables de su familia por la noche, para que se detengan en Muzdalifah, hagan súplicas, y partan cuando la luna se oculte. Número: 1681. Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La conveniencia de adelantar la partida de los más vulnerables, como las mujeres y otros, de Muzdalifah a Mina en las últimas horas de la noche antes de la multitud, y la conveniencia de que los demás permanezcan hasta que realicen la oración del Fayr en Muzdalifah. Número: 1290. Reportado por ‘Aisha (que Al-láh esté complacido con ella).

En cuanto a la persona débil que no puede soportar la aglomeración de gente a la hora de arrojar piedras a las Yamarat, le está permitido partir de Muzdalifa antes del alba, cuando se ponga la luna, y arrojar a las Yamarat antes de que vengan los peregrinos, y en (Sahih Muslim) de Asma: "Que ella solía esperar la desaparición de la luna y preguntaba a su serviente: '¿Ha desaparecido la luna?' Cuando él decía: 'Sí', ella decía: 'Llévame'. Dijo: 'Entonces partieron hasta que arrojó las piedras, luego rezó —es decir, el Fajr— en su alojamiento. Le dije: 'Oh, tú, mujer), me parece que hemos salido muy temprano'. Ella dijo: 'No, hijo mío, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— permitió a las mujeres viajar'"[79]. [79] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Aquellos que adelantan a los miembros más vulnerables de su familia durante la noche, se detienen en Muzdalifah, hacen súplicas y parten cuando la luna se oculta. Número: 1679. Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La conveniencia de adelantar la partida de los más vulnerables, como las mujeres y otros, de Muzdalifah a Mina en las últimas horas de la noche antes de la multitud, y la conveniencia de que los demás permanezcan hasta que realicen la oración del Fayr en Muzdalifah. Número: 1291. Reportado por Asma bint Abi Bakr (que Al-láh esté complacido con ambos).

y quien sea como esas personas débiles a las que se les ha permitido partir de Muzdalifa antes del alba, le está permitido partir con ellos antes del alba; porque el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, envió a Ibn Abbas, que Al-láh esté complacido con ambos, con los débiles de su familia desde Muzdalifa por la noche. Si es débil, arrojará las piedritas al Yamarat Aqaba con ellos cuando llegue a Mina, porque no puede soportar la multitud; pero si puede soportar la multitud, debe retrasar el lanzamiento hasta que salga el sol, según el hadiz de Ibn Abbas, que Al-láh esté complacido con ambos, quien dijo: Nos envió el Mensajero de Al-láh, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, con unos niños del clan de Bani Al-Muttalib, a lomos de unos asnos nuestros. Al partir, nos dio unas palmadas leves en el muslo mientras nos decía: «Hijitos míos, no lancen las piedras hasta que salga el sol». Recopilado por los cinco (Ahmad, Abu Daúd, An-Nisaí, At-Tirmidí e Ibn Maya). Le otorgaron el grado de hadiz verídico At-Tirmidí e Ibn Hibban.[80] [80] (Recopilado por Abu Dawud: Libro de los Ritos de la Peregrinación, Capítulo sobre salir temprano desde Muzdalifah, número (1940), At-Tirmidhi: Libro del Hayy, Capítulo sobre lo que se ha narrado acerca de adelantar a los débiles desde Muzdalifah por la noche, número (893), An-Nasai: Libro de los Ritos del Hayy, Capítulo sobre la prohibición de arrojar las piedritas a la Yamrat Al-A’qaba antes del amanecer, número (3064), Ibn Mayah: Libro de los Ritos de la Peregrinación, Capítulo sobre aquellos que se adelantan desde Muzdalifah a Mina para arrojar las piedritas, número (3025), e Ibn Hibban en As-Sahih (3869), del hadiz de Ibn Abbas, que Al-láh esté complacido con ambos).

En resumen: partir de Muzdalifa y arrojar las piedritas a Yamarat Aqaba, el día del Eid ha de ser del siguiente modo:

Primero: quien esté sano y fuerte y no vaya en compañía de personas débiles, no debe partir de Muzdalifa hasta rezar el Fayr, y no debe arrojar las piedritas al Yamarat Aqaba antes de que salga el sol; porque así lo hizo el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y él solía decir: “Tomen de mí sus rituales” [81]. No dio permiso a ninguna persona sana y fuerte para partir de Muzdalifa antes de rezar el Fayr, ni tampoco permiso para lanzar las piedritas a Yamarat Aqaba antes de que salga el sol. [81] Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La recomendación de lanzar piedras a la Yamarat al-‘Aqabah el día del sacrificio montado, y la explicación de su dicho- paz y bendiciones sean con él-: «Tomen de mí sus ritos». Número: 1297. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Segundo: Quien esté sano y fuerte, pero acompaña a familiares débiles, debe partir con ellos de Muzdalifa de noche si lo prefiere, y que ellos arrojen las piedritas al Yamarat Aqaba al llegar a Mina, pero la persona fuerte debe esperar hasta que salga el sol, puesto que no tiene motivo para hacerlo antes [82]. [82] Su eminencia, nuestro sheij, autor de este libro, Al-láh le cubra con Su misericordia, dijo en sus fatuas sobre el Hayy (vol. 2, pág. 272 y ss.): “Le está permitido a la persona sana y fuerte que acompaña a personas débiles partir de Muzdalifa y arrojar las piedritas a Yamarat Aqaba junto a ellos antes del rezo del Fayr, dado que se le aplica lo mismo que a las personas que acompaña, a diferencia de si hubiera ido solo”.

El tercero: a la persona débil le está permitido partir de Muzdalifa a última hora de la noche, cuando se ponga la luna, y arrojar las piedritas al Yamarat Aqaba cuando llegue a Mina.

Y quien no haya llegado a Muzdalifah sino después del amanecer (del día del Eid), pero alcanza a rezar allí, habiendo estado previamente en Arafat antes del amanecer, entonces su peregrinación (ḥajj) es válida; según el hadiz de 'Urwah ibn Mudarris en el cual el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, dijo: "Quien participe de este nuestro rezo [del Fayr], haga esta parada con nosotros hasta que partamos y haya realizado antes la parada en pie de Arafat durante la noche o el día, su Hayy está completo y ha cumplido todos sus ritos". Recopilado por los cinco (Ahmad, Abu Daúd, An-Nisaí, At-Tirmidí e Ibn Maya). Le otorgaron el grado de hadiz verídico At-Tirmidí y Al-Hakim [83]. [83] Transmitido por Abu Dawud: Libro de los ritos de la peregrinación, Capítulo: Aquel que no alcanza 'Arafah. Número: 1950. Y transmitido por At-Tirmidhi: Libro de la peregrinación, Capítulo: Lo que se ha narrado sobre aquel que alcanza al imám en Muzdalifah, ha cumplido con la peregrinación. Número: 891. Y transmitido por An-Nasa'i: Libro de los ritos de la peregrinación, Capítulo: Aquel que no alcanza la oración del Fayr con el imám en Muzdalifah. Número: 3041. Y transmitido por Ibn Mayah: Libro de los ritos de la peregrinación, Capítulo: Aquel que llega a 'Arafah antes del Fayr. Número: 3016. Y por Al-Hakim (1/634). Reportado por 'Urwah bin Mudarris (que Al-láh esté complacido con él).

De este hadiz se colige que la persona que cumpla los requisitos indicados en él no debe sacrificar una ofrenda animal como expiación, dado que ha alcanzado una parte de la parada en Muzdalifa y ha recordado a Al-láh El Altísimo en la mezquita de Al-Mash‘ar Al-Haram al realizar el rezo del Fayr, por lo que su Hayy es completo. Si debiera realizar el sacrificio como expiación, lo habría aclarado el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él. Y Al-láh es Quien mejor sabe.

Decimoprimera enseñanza: Acerca de arrojar las piedritas:

1- Las piedritas que se deben lanzar deben tener un tamaño intermedio entre el grano de garbanzo y la avellana, ni muy grandes, ni muy pequeñas. Estas piedritas se deben recolectar de Mina, Muzdalifa u otro lugar según cada día. No hay constancia de que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, haya recolectado las piedritas en Muzdalifa, ni de que las hubiera recolectado todos los días, ni de que hubiera ordenado a alguno de sus Compañeros recolectarlas de un modo concreto.

2- No es obligatorio que la piedrita, al ser lanzada, golpee la misma torre erguida, sino que debe caer en el perímetro vacío que la rodea, el cual sirve para recolectar las piedritas lanzadas. De hecho, si golpea la torre pero cae fuera del perímetro, el peregrino deberá lanzar otra piedrita en su lugar. Si cae en el perímetro y se queda allí, es suficiente aunque no golpee la torre.

3- Si el peregrino olvida una de las piedritas que han de ser arrojadas a las tres Yamarat y lanza solo seis pero no lo recuerda hasta llegar a su lugar, debe volver al punto en que se le haya olvidado y lanzar la piedrita que le faltaba. No hay nada malo en ello. Si se pone el sol antes de recordarlo, debe de aplazar el lanzamiento que le falta hasta el siguiente día. Así, cuando el sol pase del punto cénit del mediodía, lo primero que debe hacer es arrojar la piedrita que había olvidado, y luego cumplir con el rito de ese día de lanzar a las Yamarat.

Duodécima enseñanza: Sobre la primera y la segunda vez que se libera el peregrino del estado de consagración ritual o Ihrám:

Si el peregrino arroja las piedritas al Yamarat Aqaba el día del Eid, se afeita la cabeza o se corta el pelo, alcanzará la primera liberación del Ihrám y puede realizar todas aquellas prohibiciones que se le habían impuesto por la consagración ritual, como aplicarse perfume, vestimenta, rasurarse o quitarse pelos, cortarse las uñas, etc., a excepción de contraer relaciones maritales. No le está permitido al peregrino mantener relaciones maritales con su esposa, ni mirarla con deseo hasta que no haya realizado el Tawaf alrededor de la Kaaba y el Sa’i entre Safa y Marwa. Cuando hubiera completado el Tawaf y el Sa’i, habrá alcanzado la segunda liberación del estado de consagración ritual o Ihrám. Entonces, le están permitidas todas aquellas prohibiciones impuestas durante el Ihrám, incluidas las relaciones maritales. Sin embargo, mientras esté en el perímetro inviolable de Meca, no le está permitida la caza, ni la tala de árboles o vegetación verde, por respeto a la sacralidad de la Mezquita inviolable, no por el Ihrám, puesto que de está ya quedó liberado.

Decimotercera enseñanza: Acerca de delegar el arrojamiento de las piedritas a las Yamarat:

No le está permitido a quien sea capaz por sí mismo de lanzar las piedritas a las Yamarat delegar en quien lo haga por él o ella, ya esté realizado un Hayy obligatorio o voluntario; porque el Hayy voluntario debe ser completado por quien lo ha comenzado. No obstante, quien no tenga capacidad de lanzar las piedritas por sí mismo, como es el caso de la persona enferma, anciana, la mujer embarazada, entre otros casos, sí le está permitido delegar a otra persona para que arroje a las piedritas por él o ella, ya esté realizado un Hayy obligatorio o voluntario, e independientemente de si recolecta él mismo las piedras y se las da a su apoderado o que las recolecte el propio apoderado. Le está permitido en todos estos casos.

El apoderado empieza el lanzamiento primero en su nombre y después en el de su poderdante, a tenor de lo que dijo el Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él: ¡Empieza por ti!" [84]. Y también dijo: “Haz la Peregrinación en tu nombre propio [primero] y después hazla en nombre de Shubruma” [85]. [85] Lo citó Abu Dawud en su "Libro de los ritos de la peregrinación", capítulo: "El hombre que realiza la peregrinación por otro", nro. 1811; e Ibn Máya en su "Libro de los ritos de la peregrinación", capítulo: "La peregrinación por el difunto", nro. 2903, del relato de Ibn Abbás, Al-láh esté complacido con ambos. [84] Lo citó Muslim en su "Libro de la zakat", capítulo: "comenzar el gasto por uno mismo y luego por su familia", nro. 997.

Le está permitido al apoderado arrojar las piedritas en su nombre y en el de su poderdante en la misma parada, esto es: debe lanzar a la primera Yamarat siete piedritas en su nombre y luego otras siete en nombre de su poderdante. Así deberá hacerlo en la segunda y en la tercera Yamarat, a tenor de lo que se colige del hadiz transmitido de Yabir, que dijo: "Hicimos la Peregrinación con el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, y pronunciamos la Talbiya en el nombre de los niños y arrojamos las piedritas a las Yamarat en su nombre" Recopilado por Ahmad e Ibn Maya[86]. Se entiende del hadiz que lo hacían en la misma parada, dado que si hubieran arrojado a las tres Yamarat en su nombre y volvieran a hacerlo de nuevo en el nombre de cada uno de los niños, lo habría especificado, pero Al-láh es Quien mejor sabe. [86] Recopilado por Ahmad (22/269) (14370) [Edición de Al-Risala], por Ibn Mayah. Libro de los rituales. Capítulo: El lanzamiento de piedras por los niños. Número: 3038. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

Decimocuarta enseñanza: Acerca de los rituales del Eid (Festividad del Sacrificio):

El día del Eid, el peregrino debe completar cuatro rituales en este orden:

Primero: arrojar las piedritas a Yamarat Al-Aqaba.

Segundo: Sacrificar la ofrenda animal si dispone de ella.

Tercero: Afeitarse la cabeza o cortarse el pelo.

El cuarto: Realizar el Tawaf alrededor de la Kaaba.

En cuanto al Sa’i, si está realizando Hayy Tamatu’, deberá completar el Sa’i del Hayy. Si está realizando Hayy Qirán o Ifrád, dependerá de si realizó el Sa’i después del Tawaf de la llegada (Tawaf al-Qudúm). Si lo hubiera realizado, le bastará con esa primera vez. Si no, deberá realizar el Sa’i después de este Tawaf, es decir, el Tawaf del Hayy.

Lo lícito es que sigan los rituales por este orden, pero si adelanta uno al otro, como por ejemplo, sacrificar la ofrenda animal antes de arrojar las piedritas, o afeitarse la cabeza antes del sacrificio, o realizar el Tawaf antes de afeitarse la cabeza, no habrá incurrido en falta si lo hizo por ignorancia u olvido. Y si lo hizo deliberadamente y con conocimiento, según la opinión más conocida de la doctrina del Imam Ahmad, tampoco habrá incurrido en falta, ya que Al-Bujari relató de Ibn Abbas, Al-lah esté complacido con ambos, que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, se le preguntó por el peregrino que se haya afeitado la cabeza antes de realizar el sacrificio o similar. Dijo: “No hay mal en ello” (87). [87] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Sacrificio antes del afeitado. Número: 1722. Y por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Quien se afeita antes del sacrificio o sacrifica antes de lanzar las piedras. Número: 1703. Reportado por Ibnu Abas, que Al-láh esté complacido con ambos.

y se ha transmitido de él que dijo: El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, solía ser preguntado el Día del Sacrificio en Mina, y decía: "No hay problema". Un hombre le preguntó: "Me he afeitado la cabeza antes de realizar el sacrificio". Dijo: "Realiza el sacrificio, no hay problema". Y dijo: "He lanzado las piedras después del anochecer". Dijo: "No hay problema".[88] [88] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Si uno lanza las piedras después del anochecer, o se afeita antes de sacrificar, por olvido o ignorancia. Número: 1735. Y por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Aquel que se afeita antes del sacrificio, o sacrifica antes de lanzar las piedras. Número: 1703. Reportado por Ibn ‘Abbas (que Al-láh esté complacido con él y con su padre).

Y de él también: que al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, se le preguntó por el sacrificio de la ofrenda animal, rasurarse la cabeza, arrojar las piedritas, y sobre si un ritual se adelanta o se retrasa al otro. Él respondió: “No hay mal en ello” [89]. [89] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: Si se lanza después del anochecer o se afeita antes de sacrificar. Número: 1734. Y por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Quien se afeita antes del sacrificio o sacrifica antes de lanzar. Número: 1307. Reportado por Ibn ‘Abbas (que Al-láh esté complacido con él y con su padre).

Y se le preguntó por quien realizó el Tawaf de la visita (cuarto ritual) antes de arrojar las piedritas, o sacrificó la ofrenda animal antes de arrojar las piedritas. Dijo: “No hay problema”. [Recopilado por Al-Bujari (90)]. [90] Recopilado por Al-Bujari. Libro del Hayy. Capítulo: El sacrificio antes del afeitado. Número: 1722. Y por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Quien se afeita antes del sacrificio o sacrifica antes de lanzar las piedras. Número: 1703. Del relato de Ibn Abbas, que Al-láh esté complacido con ambos.

En el hadiz de Abdul-lah bin Amru —que Al-láh esté complacido con ambos—, dijo: A todo aquello que se le preguntó al Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— por aquel entonces acerca de si se adelanta [un ritual] o se retrasa, su respuesta fue: “Hazlo. No hay mal en ello” [91]. [91] Recopilado por Al-Bujari. Libro del conocimiento. Capítulo: Emitir una fatwa mientras está montado en un animal u otro. Número: 83. Y por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: Aquel que se afeitó antes del sacrificio o sacrificó antes de lanzar las piedras. Número: 1306. Reportado por Ibn ‘Amr (que Al-láh esté complacido con ambos).

Tampoco hay mal alguno en retrasar el sacrificio de la ofrenda hasta llegar a Meca, pero en ningún caso se debe posponer a los días del Tashriq. Como tampoco hay mal alguno en retrasar el Tawaf o el Sa’i hasta después del Eid, pero no deben aplazarse hasta después del mes de Dhul Hiyya sin un motivo que lo justifique, como por ejemplo: que la mujer dé a luz antes de realizar el Tawaf. En este caso, debe retrasarlo hasta alcanzar el estado de pureza, aunque esto sea después del mes de Dhul Hiyya. No debe temer mal alguno por ello ni debe realizar expiación alguna.

Decimoquinta enseñanza: Acerca del tiempo indicado para arrojar las piedritas y el orden de las Yamarat:

Se ha mencionado anteriormente que el momento indicado para arrojar las piedritas es después de salir el sol del día del Eid en el caso de todas aquellas personas que sean capaces de soportar la aglomeración de peregrinos. Aquellos que no puedan soportarla las pueden arrojar la noche del Eid (es decir, la noche previa al Eid). En cuanto al momento indicado para el lanzamiento de las piedritas los días del Tashriq, es a partir del mediodía, y no está permitido hacerlo antes, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, no arrojó las piedritas los días del Tashriq hasta después del mediodía, y dijo: “Tomen de mí sus rituales”[92]. [92] Recopilado por Muslim. Libro del Hayy. Capítulo: La recomendación de lanzar piedras a la Yamarat al-‘Aqabah el día del sacrificio montado, y la declaración del Profeta -paz y bendiciones sean con él-: «Tomen de mí sus rituales». Número: 1297. Reportado por Yabir (que Al-láh esté complacido con él).

El tiempo para arrojar las piedritas el día del Eid y los sucesivos días se extiende hasta la puesta del sol, por lo que no está permitido hacerlo por la noche. Algunos ulemas opinan que, si el peregrino no consigue arrojar las piedritas durante el día, puede hacerlo por la noche, a excepción de la noche del catorce (esto es el trece por la noche) de Dhul Hiyya, dado que los días de la parada de Mina finalizan con la puesta del sol del decimotercer día de este mes. Sin embargo, el no hacerlo de noche es la opinión más consistente. Si no consigue arrojar las piedritas durante el día, debe hacerlo el día siguiente después del mediodía. Debe empezar arrojando las piedritas del día que le falta y, una vez hubo acabado, arrojar las del propio día en que se encuentra [93]. [93] Dijo nuestro honorable Sheikh, el autor, que Al-láh tenga misericordia de él, en (Fatawa al-Hajj): «Es preferible que el peregrino arroje las piedritas a las Yamarat durante el día. Si teme la aglomeración de peregrinos, no hay mal en que las arroje de noche, dado que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él, fijó la hora de inicio para arrojarlas pero no la hora final. Esto indica que hay un amplio margen para hacerlo».

El orden que se sigue a la hora de arrojar las piedritas a las tres Yamarat es obligatorio. El peregrino debe empezar por la primera Yamarat, la más cercana a Mezquita del Jaif, luego sigue con la Yamarat del medio y, después, Yamarat Al- Aqaba. Si empieza por Yamarat Al-Aqaba y después sigue con la del medio, o empieza con la Yamarat del medio, y lo hace intencionadamente y con conocimiento, debe repetir la Yamarat del medio y luego Yamarat Al-Aqaba. Si lo hace por ignorancia u olvido, le será válido y no habrá incurrido en falta.

Decimosexta enseñanza: Acerca de pernoctar en Mina:

Pernoctar en Mina la noche del once y del doce de Dhul Hiyya es obligatorio. La obligación es pasar buena parte de la noche, ya sean las primeras horas de la noche o las finales. Así, si el peregrino desciende hacia Meca a primera hora de la noche y vuelve a Mina antes de la medianoche, o desciende de Mina hacia Meca después de la medianoche, no estará incurriendo en falta alguna, dado que ha cumplido con su deber.

Debe, asimismo, cerciorarse de los límites de Mina para evitar pernoctar fuera de dichos límites. Colinda por la parte oriental con el valle de Muhassir y, por la parte occidental, con Yamarat Al-Aqaba, pero ni el valle, ni Yamarat Al-Aqaba pertenecen a Mina. En cuanto a las montañas que rodean Mina, sus caras que dan a Mina pertenecen a sus límites y, por ende, está permitido pernoctar en ellas. El peregrino debe evitar pasar la noche en el valle de Muhassir o detrás de Yamarat Al-Aqaba, ya que están fuera de los límites de Mina. Así, el peregrino que pernocte en estos lugares no habrá cumplido el ritual de pasar la noche en Mina [94]. [94] Su eminencia, nuestro sheij, autor de este libro, Al-láh le cubra con Su misericordia, dijo en sus fatuas sobre el Hayy (vol. 2, pág. 436 y ss.): “Esto es así siempre que el peregrino encuentre un lugar para pernoctar en Mina. Si no lo encontrase, no hay mal en que pase la noche fuera de los límites de Mina, en cualquiera de sus puntos cardinales, pero el lugar en que haya acampado debe estar en contacto con los demás peregrinos para que así formen una misma comunidad compacta; lo mismo que sucede cuando no hay espacio en la mezquita para realizar el rezo y los fieles se ven obligados a rezar fuera. En este caso deben formar filas conectadas, a pesar de encontrarse fuera de la mezquita, y nada malo hay en ello”.

Decimoséptima enseñanza: Acerca del Tawaf de la despedida:

Se ha mencionado anteriormente que el Tawaf de la despedida es obligatorio para todo peregrino que haga Umra o Hayy cuando vaya a partir de Meca, a excepción de las mujeres menstruantes o en estado de puerperio, sin embargo, si estas recobran el estado de pureza antes de partir de Meca, sí deben realizar el Tawaf de la despedida. Y si ya han realizado el Tawaf de la despedida y luego salen de Meca y permanecen un día o más, no se les exige repetir el Tawaf, incluso si su estancia es en un lugar cercano a Meca.

Y Al-láh sabe mejor, que Al-láh bendiga y conceda la paz a nuestro Mensajero Muhámmad, así como a su familia y a todos sus compañeros.

Escrito por su autor: Muhámmad As-Salih Al-Uzaimín, el 7 de Sha'bán del año 1387 H. Alabado sea Al-láh, por cuya gracia se completan las buenas obras. Su revisión concluyó al mediodía del jueves del 13 de Ramadán de 1387 H. Que Al-láh bendiga y conceda la paz a Muhámmad, así como a su familia y a todos sus compañeros.