11 : 105
يَوۡمَ يَأۡتِ لَا تَكَلَّمُ نَفۡسٌ إِلَّا بِإِذۡنِهِۦۚ فَمِنۡهُمۡ شَقِيّٞ وَسَعِيدٞ
pero cuando llegue, nadie podrá hablar, excepto quien tenga el permiso de Dios. Entre los congregados estarán los desdichados y los bienaventurados.