9 : 5
فَإِذَا ٱنسَلَخَ ٱلۡأَشۡهُرُ ٱلۡحُرُمُ فَٱقۡتُلُواْ ٱلۡمُشۡرِكِينَ حَيۡثُ وَجَدتُّمُوهُمۡ وَخُذُوهُمۡ وَٱحۡصُرُوهُمۡ وَٱقۡعُدُواْ لَهُمۡ كُلَّ مَرۡصَدٖۚ فَإِن تَابُواْ وَأَقَامُواْ ٱلصَّلَوٰةَ وَءَاتَوُاْ ٱلزَّكَوٰةَ فَخَلُّواْ سَبِيلَهُمۡۚ إِنَّ ٱللَّهَ غَفُورٞ رَّحِيمٞ
Pero cuando hayan pasado los meses sagrados, ejecuten a esos idólatras dondequiera que los encuentren. [Para lograrlo] captúrenlos, sítienlos y acéchenlos en todo lugar. Pero si se arrepienten [y aceptan el Islam], cumplen con la oración prescrita y pagan el zakat, déjenlos en paz. Dios es Absolvedor, Misericordioso.
Explanation & meanings · 3
- Mujárram, Rayab, Dhul-Qa‘dah y Dhul-Jíyyah, en los cuales está prohibido el combate.
- Los que persiguieron, torturaron y asesinaron a hombres, mujeres y niños debido a su fe, ya que al ser crímenes de lesa humanidad no prescriben ni ingresan dentro de ninguna amnistía.
- Este versículo se refiere a un contexto bélico concreto y no constituye una orden general contra quienes no comparten la fe islámica. El pasaje alude a un grupo específico de idólatras que, durante un conflicto armado, violaron los tratados de paz vigentes (9:1), iniciaron la persecución, la expulsión y el asesinato de creyentes por motivo de su fe (9:13), y cometieron actos que hoy se considerarían crímenes de extrema gravedad. Frente a este grupo hostil, el Corán autoriza el combate como respuesta a una agresión previa, dentro de los límites de la legítima defensa. El propio texto establece, no obstante, importantes restricciones: ordena respetar los acuerdos con quienes no los hayan quebrantado (9:4), conceder protección a quienes soliciten asilo incluso en medio del conflicto (9:6), y tratar con justicia y bondad a quienes no combatan ni expulsen a los creyentes de sus hogares (60:8–9). Asimismo, el Corán prohíbe de forma categórica la conversión forzada (2:256), lo que excluye cualquier lectura que entienda este versículo como una imposición religiosa. La hostilidad cesa en cuanto cesa la agresión (2:192–193), pues Dios no ama a quienes transgreden los límites (2:190). Leído en su conjunto, el pasaje regula una situación excepcional de guerra defensiva y no una norma permanente de violencia.