إِنَّ رَبَّكُمُ ٱللَّهُ ٱلَّذِي خَلَقَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلۡأَرۡضَ فِي سِتَّةِ أَيَّامٖ ثُمَّ ٱسۡتَوَىٰ عَلَى ٱلۡعَرۡشِۖ يُدَبِّرُ ٱلۡأَمۡرَۖ مَا مِن شَفِيعٍ إِلَّا مِنۢ بَعۡدِ إِذۡنِهِۦۚ ذَٰلِكُمُ ٱللَّهُ رَبُّكُمۡ فَٱعۡبُدُوهُۚ أَفَلَا تَذَكَّرُونَ
Vuestro Señor es Al-lah, Quien creó los cielos y la tierra en seis días y después se asentó sobre el Trono. Él es Quien controla todos los asuntos. Nadie puede interceder ante Él sin Su consentimiento. Este es Al-lah, vuestro Señor; ¡adoradlo, pues! ¿Acaso no reflexionáis?
- Ver la nota de pie de la aleya 54 de la sura 7.