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417 Hadices

Enciclopedia de los hadices proféticos

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«La pureza es la mitad de la fe, “al-ḥamdu li-l-hah” llena la balanza y “subhana-l-lah" y "al-hamdu li-l-lah” llenan —o llena— lo que hay entre el cielo y la tierra. La oración es luz, la limosna es una evidencia, la paciencia es resplandor y el Corán es un argumento a tu favor o en tu contra. Toda persona sale por la mañana y negocia con su alma: o bien la libera, o bien la arruina».
Verídico (sahih). Registrado por Muslim
«Si a la gente se le concediera lo que reclama, algunos hombres exigirían los bienes y la sangre de otros; por eso, al demandante le corresponde (presentar) la evidencia y a quien la niega (en su defensa), jurar».
Bueno (hasan) Relatado por Al-Baihaqui y otros de esta manera, y parte de él en los dos Sahihs.
«Es un deber para todo musulmán tomar un baño al menos una vez cada siete días, en el que tiene que lavarse la cabeza y el cuerpo».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
«Al-lah dijo: "¡Hijo de Adán, sé generoso al dar (dinero) y seré generoso contigo!”».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
«Me ha sido ordenado postrarme sobre siete huesos (siete partes del cuerpo): la frente (y señaló con su mano la nariz), las manos, las rodillas y las puntas de los pies; y no debemos sujetar ni la ropa ni el cabello"».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
Unos hombres se presentaron ante Sahl bin Sa'd As-Sa'idi dudando sobre la madera de la que estaba hecho el almimbar, por lo que se lo preguntaron. Entonces contestó: «¡Por Al-lah que sé de qué está hecho! Lo vi el día en que se colocó y el primer día en el que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— se sentó sobre él. El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— envió a una mujer de los Ansar (cuyo nombre Sahl mencionó) diciéndole: "Pídele a tu siervo carpintero que me haga algo de madera sobre lo que pueda sentarme cuando hablo a la gente". Se lo ordenó y lo construyó de madera de tamarisco de Alghaba (un bosque en las afueras de Medina). Se lo entregó a ella y esta se lo envió al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, quien ordenó colocarlo en su lugar. Después vi al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— rezar sobre él. Dijo el «takbir» y realizó el «ruku'» subido a él, y luego descendió retrocediendo y hizo «suyud» al pie del almimbar. Luego regresó a él. Cuando hubo finalizado, se dirigió a la gente diciendo: "¡Oh, gente!, lo he hecho para que me siguieran y aprendieran cómo rezo"».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
Humran, el esclavo liberto de 'Uzman ibn 'Affan —que Al-lah esté complacido con él—, narró que vio a 'Uzman pedir un recipiente con agua para realizar la ablución. Vertió agua del recipiente en sus manos y las lavó tres veces. Luego introdujo en este la mano derecha para tomar agua, se enjuagó la boca, aspiró agua por la nariz y la expulsó. A continuación, se lavó la cara tres veces y los brazos hasta los codos tres veces. Después pasó las manos húmedas por la cabeza y se lavó ambos pies tres veces cada uno. Luego dijo: «He visto al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él– realizar la ablución tal y como yo la he realizado». Y dijo también: «A quien realice la ablución tal y como la he realizado y rece dos "raka'at" (unidades de oración) sin distraerse, se le perdonarán todas sus faltas anteriores».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
«Ibn Zubayr decía después de cada "salat" tras el "taslim" (el saludo con el que se finaliza la oración): "La ilaha il-la-l-lahu wahdahu la sharika lahu, lahul mulku wa lahul hamdu wa huwa 'ala kul-li shain qadir. La haula wa la quwata il-la bil-lah. La ilaha il-la-l-lahu wa la na'budu il-la iyyahu, lahun-ni'matu wa lahul fadlu, wa lahuz-zanaul hasan. La ilaha il-la-l-lahu mujlisina lahud-dina wa lau karihal kafirun" (No hay más dios que Al-lah, único sin asociados, Suyo es el reino y para Él son las alabanzas, y Él es poderoso sobre todas las cosas. No hay poder ni fuerza salvo en Al-lah. No hay más dios que Al-lah, y no adoramos sino a Él. Suyo es el favor y la gracia, y para Él es la buena alabanza. No hay más dios que Al-lah, y somos sinceros en Su religión, aunque lo detesten los incrédulos)». Y dijo: «El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— lo decía después de cada "salat"».
Verídico (sahih). Registrado por Muslim