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417 Hadices

Enciclopedia de los hadices proféticos

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«El rezo de un hombre en congregación es veintitantas veces mejor en grado que su rezo en casa o en el mercado. Esto se debe a que cuando uno hace la ablución bien hecha y luego se dirige a la mezquita movido solo por la intención de rezar, con cada paso que da se le eleva un grado y se le borra un pecado hasta que entra en la mezquita. Y mientras está en su interior, se considera que se encuentra en oración mientras sea esta el motivo que lo retiene allí, y los ángeles piden por él durante el tiempo que permanece en el lugar donde hizo el salah, diciendo: "¡Oh, Al-lah!, ten piedad de él; ¡oh, Al-lah! perdónalo; ¡oh, Al-lah!, acepta su arrepentimiento", siempre y cuando no dañe a nadie ni rompa su ablución».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
«El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— solía permanecer en silencio por un momento después del "takbir" inicial y antes de empezar a recitar el Corán. Entonces, le dije: "¡Mensajero de Al-lah, sacrificaría a mi padre y a mi madre por ti!, cuéntame sobre el silencio que haces entre el 'takbir' y la recitación del Corán, ¿qué dices durante ese momento?". Contestó: “Digo: 'Al-lahumma ba’id baini wa baina jatayaya kama ba’adta bayna-l mashriqi wa-l maghrib' (¡Oh Al-lah!, aléjame de mis pecados como Tú has alejado el oriente del occidente). 'Al-lahumma naqqini min jatayaya kama yunaqqa-z-zaubu-l-abyadu mina-d-danas (¡Oh Al-lah!, purifícame de mis pecados como un vestido blanco se purifica de la suciedad). 'Al-lahumma-ghsilni min jatayaya bi-z-zalyi wa-l ma'i wa-l barad' (¡Oh Al-lah!, purifícame de mis pecados con nieve, agua y granizo)”».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
«¡¿Acaso no teme, quien levanta la cabeza antes que el imam, que Al-lah convierta su cabeza o su apariencia en la de un burro ?!».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
que solía decir el "takbir" en todos los rezos, fuesen obligatorios o voluntarios, en ramadán y en otros meses. Decía el «takbir» al ponerse de pie (para rezar) y luego al inclinarse en el «ruku'». A continuación, decía «sami'a-l-lahu li man hamida» (Al-lah escucha a quien Lo alaba), y después decía «rabbana wa laka-l hamd» (Señor, Tuya es la alabanza) antes de postrarse en el «suyud». Al hacer «suyud» decía «Al-lahu Akbar», y volvía a decir el «tabkir» al levantar la cabeza de la postración, al volver a postrarse y al levantar nuevamente la cabeza de la postración. Después decía el «takbir» al levantarse de la posición de sentado tras el segundo «raka'a»; y así hacía en cada «raka'a» hasta que finalizaba de rezar. Y al terminar, decía: «Por Aquel en Cuya mano está mi alma, soy el que más se acerca a como rezaba el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—. Así era su oración hasta que dejó esta vida».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
«Si le dices a tu compañero que calle y preste atención durante el sermón del imam del viernes, habrás hablado en vano».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
"A quien pase en adoración (qama) la Noche del Decreto (laylatu al-qadr) con fe y esperanza le serán perdonadas sus faltas anteriores".
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim
«El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— suplicaba diciendo: "¡Oh, Al-lah!, me refugio en Ti del castigo de la tumba, del tormento del fuego, de las pruebas y tribulaciones de la vida y la muerte y de la prueba del falso mesías (Ad-Dayyal)». Y según una versión de Muslim: «Cuando hayan dicho el último "tashahhud", busquen refugio en Al-lah de cuatro cosas: del tormento del infierno, del castigo de la tumba, de las pruebas y tribulaciones de la vida y la muerte y del mal del falso mesías».
Verídico (sahih). Registrado por Al-Bujari y Muslim