«Si confiaran de verdad en Al-lah, Él les concedería sustento como provee a las aves: salen al amanecer hambrientas y vuelven al atardecer satisfechas».
'Umar bin Al-Jattab —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo:
«Si confiaran de verdad en Al-lah, Él les concedería sustento como provee a las aves: salen al amanecer hambrientas y vuelven al atardecer satisfechas».
«لَوْ أَنَّكُمْ كُنْتُمْ تَوَكَّلُونَ عَلَى اللهِ حَقَّ تَوَكُّلِهِ لَرَزَقَكُمْ كَمَا يَرْزَقُ الطَّيْرَ تَغْدُو خِمَاصًا وَتَرُوحُ بِطَانًا».
El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos llama a confiar en Al-lah para obtener beneficios y evitar perjuicios en los asuntos mundanales y relativos a la religión, pues solo Él —alabado y exaltado sea— concede o deniega, perjudica o beneficia. Asimismo, hay que tomar las medidas necesarias para lograr beneficios y alejar perjuicios aparte de confiar sinceramente en Al-lah, pues, cuando lo hacemos, Al-lah nos concede sustento del mismo modo que provee al pájaro, el cual sale temprano en la mañana hambriento y regresa por la tarde con el estómago lleno. Y esta acción de salir del pájaro es una medida que toma para buscar su sustento y no ser perezoso.
La virtud de confiar en Al-lah, la cual es una de las mayores medidas para obtener sustento.
Confiar en Al-lah no está reñido con tomar las medidas necesarias, pues contó que la verdadera confianza no se contradice con el esfuerzo diario para buscar sustento.
El cuidado y la atención que el islam presta a las acciones del corazón, ya que confiar en Al-lah es una acción de este.
Depender solamente de la toma de medidas es una deficiencia en la religión, y dejar de tomarlas es una falta de inteligencia.
Sunan At-Tirmidhi (4/ 151) (2344).
Sunan Ibn Mayah (5/ 266) (4164).
Musnad Ahmad (1/ 332) (205).
Más (5)
التحفة الربانية في شرح الأربعين حديثًا النووية (ص103).
فتح القوي المتين في شرح الأربعين وتتمة الخمسين.
للعباد (ص152).
الأحاديث الأربعون النووية وعليها الشرح الموجز المفيد.
لعبد الله المحسن (ص91).